Los colegios El Miracle y Marcel·lí Domingo ampliarán una línea de P3 en septiembre

El decisión se ha tomado después de la protesta de un colectivo formado por familias que se quedaron sin plaza pública. Las administraciones quieren replantear la oferta escolar

CARLA POMEROL

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La Escola El Miracle, ubicada en la zona 1, es uno de los centros que gana un grupo de P3, a partir de septiembre. FOTO:PERE FERRÉ

La Escola El Miracle, ubicada en la zona 1, es uno de los centros que gana un grupo de P3, a partir de septiembre. FOTO:PERE FERRÉ

Las escuelas El Miracle y Marcel·lí Domingo de Sant Pere i Sant Pau son los dos centros que ampliarán una línea de P3 a partir de septiembre. No se cerrará ningún grupo de la concertada. Así lo comunicaron ayer los responsables de la educación en la ciudad. El anuncio llega después de que un grupo de padres se manifestara hace unos días porque sus hijos no tenían plaza en el colegio público más cercano a sus domicilios. La Generalitat y el Ayuntamiento reconocen que en algunas zonas de la ciudad hay «cierto desequilibrio» entre las escuelas públicas y las concertadas. Su objetivo a corto plazo es poner solución a este problema.

«El día de hoy es importante, ya que la ciudad vive un punto de inflexión en materia de educación. Queremos equilibrar las plazas públicas con las privadas», explicaba Manel Castaño, concejal de Educació del Ayuntamiento de Tarragona. Ayer por la mañana, Castaño y el director de los Serveis Territorials d’Ensenyament, Jean-Marc Segarra, se reunían con el colectivo de familias afectadas por la falta de plazas públicas para comunicarles la decisión final de añadir un grupo de P3 en tres centros escolares: dos en Tarragona y uno en Reus. En el caso de Tarragona, los dos colegios son El Miracle y el Marcel·lí Domingo; en Reus, la Escola Isabel Besora.

Cabe recordar que el colectivo de padres denunciaba que la oferta de plazas públicas en la zona 1 y la zona 3 de la ciudad –centro, Llevant y la Part Baixa– era insuficiente para acoger la demanda. Algunas familias se veían obligadas a llevar a sus hijos a centros concertados o muy alejados de sus casas. «La situación de desequilibrio se debe a las políticas anteriores», aseguraba ayer Castaño, quien se comprometió a seguir las recomendaciones de un estudio de la Fundació Bofill, que concluía que era necesario reducir la segregación en los centros escolares de la ciudad. «Esta cuestión se estudiará en la Comissió del Mapa Escolar Municipal», decía ayer Castaño. El estudio se llevará a cabo con datos reales del padrón, que ayudarán a dejar claras las necesidades que deben plantearse en las diferentes zonas del municipio para el curso 2021-2022, con el objetivo de revertir la situación actual y conseguir un equilibrio de ambas ofertas.

«Los compromisos son bajar las ratios a 23 alumnos y hacer colegios más solidarios e interclasistas», explicaba Castaño. De esta manera, se gana en calidad y en atención a las necesidades específicas de algunos alumnos. La nueva propuesta deberá estar lista antes de febrero de 2021, según prevé el Consistorio.

Jean-Marc Segarra, director de los Serveis Territorials d’Ensenyament, hablaba de «un pacto de ciudad» para acabar con el desequilibrio en algunas partes. La oferta en Tarragona es de un 44% de plazas concertadas, contra un 55% de públicas. Pero sí que es cierto que en algunas zonas –sobre todo en la 1 y en la 3, que son las del centro– los datos son distintos, ofreciendo un 61% de concertadas y un 39% de plazas públicas. En otros casos, como en la zona de Sant Pere i Sant Pau, barrios de Ponent y Sant Salvador, la cosa cambia y la mayoría de centros son de titularidad pública. La intención, por parte de las administraciones, es igualar y equilibrar las plazas en función de la demanda.

Medidas «más ambiciosas»

El colectivo de familias valora muy positivamente la decisión del Ayuntamiento y de la Generalirat, de crear dos nuevas líneas de P3. Ayer, la plataforma se reunió con los representantes de ambas administraciones y recibieron la noticia de primera mano. Las familias consideran que esta era una solución necesaria y urgente para este año, pero reclaman «medidas más ambiciosas para corregir la actual desproporción de plazas escolares a favor de las escuelas concertadas en Tarragona».

El colectivo quiere dejar claro, a través de un comunicado que envió ayer por la tarde, que continuará velando por impulsar una educación pública en la ciudad y «esperamos que el Consistorio y el Departament d’Ensenyament pongan en marcha más iniciativas con esta finalidad, como la revisión de las zonas escolares en la ciudad y la reducción de la segregación escolar».

Vuelta al ‘cole’

Por otro lado, Segarra destacó que el curso escolar empezará el próximo 14 de septiembre, «con la máxima normalidad posible y se buscará el cien por cien de presencialidad de los alumnos de los ciclos de infantil, de Primària y, como mínimo, del primer ciclo de la ESO». La vuelta al cole se prevé con total normalidad, a la espera de conocer las ratios de los alumnos. A partir de entonces, los equipos directivos de los centros podrán empezar a organizar el curso. «No hay nada claro, pero hablaban de 18 alumnos en Primària y 20 en Secundària», recordaba Segarra.

Lo que es seguro es que las ratios se reducirán a causa de la pandemia de la Covid-19 y se buscaran espacios propios «en los centros escolares y, en caso de no ser suficiente, fuera de ellos», apuntaba el director de los Serveis Territorials d’Ensenyament en Tarragona, quien añadía que los ayuntamientos de la demarcación tendrán un papel importante a la hora de buscar nuevos emplazamientos para minimizar así el riesgo de contagio entre los alumnos.

Lo que Segarra quiso dejar claro ayer es que los recursos, tanto humanos como materiales, aumentarán a partir de septiembre y se mantendrán a lo largo de todo el curso. Se refería a educadores o veladores. La previsión es que a principios de julio se conozcan definitivamente las ratios de alumnos.

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