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Los cruceros dejan 7,3 millones en Tarragona

Los ingresos que supone esta actividad para el territorio prácticamente dobla la cifra del año pasado. De cara a la próxima temporada se superará por primera vez los 100.000 visitantes

Núria Riu

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Los tarraconenses empiezan a familiarizarse con la presencia de cruceristas.  FOTO: pere ferré

Los tarraconenses empiezan a familiarizarse con la presencia de cruceristas. FOTO: pere ferré

La actividad crucerista en el Port de Tarragona sigue creciendo de forma considerable. Los 98.126 pasajeros que han llegado este año (91% más que en 2017) quedan lejos de los 1.394 que lo hicieron en 2013, y las previsiones de cara al año que viene muestran un nuevo incremento que permitirá superar la barrera psicológica de las cien mil personas. 

Según la primera estimación que ha dado a conocer la Autoritat Portuària de Tarragona, de cara a la próxima temporada atracarán en la ciudad 65 barcos (+14%) y el tráfico de personas también se incrementará en un 12%. Esto se explica principalmente por la apuesta de la naviera Costa Cruceros, que operará con un buque más grande, el Costa Fortuna, estando detrás del 80% de la actividad. En este sentido, el presidente del Port, Josep Andreu, destacó que uno de los retos pasa por buscar nuevas compañías para «difersificar» la apuesta por Tarragona.

Paralelamente al incremento de la cifra de pasajeros, también se ha multiplicado la repercusión económica que genera esta actividad. Los cálculos proporcionados hablan de un impacto de 7.373.500 euros, prácticamente el doble del año pasado, cuando fue de 3,9 millones. La temporada finalizó el pasado viernes y ayer se daban a conocer algunos de los primeros datos obtenidos a lo largo de los últimos meses. Así, se ha constatado que el 93% de los visitantes se queda en el territorio. Ocho de cada diez cruceristas que llegan a la terminal del Llevant deciden permanecer en Tarragona y hacen la visita por su cuenta. Esto significa una cifra de más de 55.700 personas, mientras que los que contratan una excursión no llegan al 10%. 

La nota que obtiene la ciudad es de sobresaliente y los turistas le ponen a Tarragona una media de un 8,6.  Por primera vez, el estudio recoge información sobre el impacto de Tarragona como puerto base. En este sentido, el porcentaje de pasajeros que pernocta en la ciudad antes de embarcar es del 17%, mientras que en la vuelta esta cifra se queda al 11%. «Son porcentajes que pueden parecernos bajos, pero no podemos olvidar que esto representa una cifra de 4.000 pernoctaciones, lo que significa que la actividad crucerista tiene un impacto sobre nuestros hoteles y también sobre los campings», decía el presidente del Port.

Cambios en la aduana

La actividad crucerista se ha disparado en los últimos dos años y 2019 será la tercera temporada consecutiva con un aumento sustancial. 
Fue la última rueda de prensa de Josep Andreu como presidente del Port. Quien ha impulsado esta actividad en el territorio, no obstante, también habló sobre su visión de cara a los próximos años. «El proyecto tiene futuro, pero no siempre seguiremos creciendo y uno debe levantar la cabeza para mejorar» argumentó. 

El Moll de Llevant presenta limitaciones en cuanto a la operativa. Por ello, el Port tiene encima de la mesa el proyecto para construir la terminal de cruceros provisional en el Moll de Balears, ya que los estudios medio ambientales para construir el Dic dels Prats se están alargando más de lo previsto. Por el momento, una de los soluciones que se ha planteado la Autoritat Portuària de cara a la temporada que viene es mover el punto aduanero para facilitar el embarque y desembarque de pasajeros. Se ha hecho pensando sobre todo en la llegada del Costa Fortuna, con 3.470 pasajeros a bordo. Y una de las posibilidades que está encima de la mesa es que este punto de control se ubique en la zona del helipuerto, a escasos 200 metros de la terminal de cruceros, para facilitar la movilidad de las personas y de los vehículos alrededor del buque. «El puerto no está quieto y seguimos buscando fórmulas y soluciones», afirmó. 

Posibilidades de crecimiento

Tras la reunión de la Taula de Creuers, el presidente del Port apuntó a la necesidad de levantar la mirada para definir una visión a largo plazo. Algunas de las respuestas que deberán encontrarse están relacionadas con la movilidad y el modelo turístico, para que la llegada de visitantes no se convierta en un problema para la ciudad. En este sentido, la presidenta del Patronat Municipal de Turisme de Tarragona, Inmaculada Rodríguez, avanzó que el Ayuntamiento tiene previsto hacer un estudio para conocer la carga de visitantes que es capaz de absorber la ciudad. «Debemos conocer el margen de crecimiento y, sobre todo, en lo que se refiere a las situaciones puntuales, como puede ser con la llegada de un crucero, cuando se registra un crecimiento significativo en un mismo día», explicó la edil tarraconense.

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