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Los mayores chollos para vivir en los barrios y en la costa

Las entidades financieras siguen despojándose de su stock procedente de impagos. Las gangas van de pisos de la periferia a chalets de lujo pero hay que andar con ojo: a veces urge una reforma

Raúl Cosano

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Tres dormitorios. La vivienda, ubicada en SPiSP, se distribuye en salón-comedor, cocina, un cuarto de baño, tres dormitorios y tendedero. Tiene 68 metros cuadrados. La antigüedad es de 1972.

Tres dormitorios. La vivienda, ubicada en SPiSP, se distribuye en salón-comedor, cocina, un cuarto de baño, tres dormitorios y tendedero. Tiene 68 metros cuadrados. La antigüedad es de 1972.

Oportunidad en Ponent. Piso de tres dormitorios, salón-comedor, cocina y un cuarto de baño en la planta baja de un edificio de seis alturas. La superficie es de 53 metros cuadrados. La antigüedad es de 1963.

Oportunidad en Ponent. Piso de tres dormitorios, salón-comedor, cocina y un cuarto de baño en la planta baja de un edificio de seis alturas. La superficie es de 53 metros cuadrados. La antigüedad es de 1963.

Ganga en Campclar. El piso es de segunda mano. Tiene cuatro dormitorios, salón-comedor, cocina, baño, un aseo y un tendedero. La superficie total es de 111 metros cuadrados. La antigüedad es de 1981.

Ganga en Campclar. El piso es de segunda mano. Tiene cuatro dormitorios, salón-comedor, cocina, baño, un aseo y un tendedero. La superficie total es de 111 metros cuadrados. La antigüedad es de 1981.

Tres habitaciones y terraza. Piso de tres dormitorios, terraza, salón comedor y un baño ubicado en la planta quinta de un edificio sin ascensor. Su año de construcción es 1968. Cuenta con puertas interiores de madera.

Tres habitaciones y terraza. Piso de tres dormitorios, terraza, salón comedor y un baño ubicado en la planta quinta de un edificio sin ascensor. Su año de construcción es 1968. Cuenta con puertas interiores de madera.

Un piso por 5.000 euros y un adosado por 10.000. Un dúplex por 14.000 euros y un chalet de 140 metros cuadrados por 59.000 euros. Las gangas inmobilarias, haberlas haylas, aunque con reservas. «Los chollos se centran en las segundas residencias de la costa y en los barrios de ciudades como Tarragona y Reus», indica Esteve Martí, presidente del Col·legi d’Administradors de Finques de Tarragona.

A veces, eso sí, no es oro todo lo que reluce. «Te venden muchos metros de vivienda y muy baratos pero sin estar en buenas condiciones. Hay que contar entonces con hacer reformas o rehabilitar», explica Martí.

Barrios de la periferia tarraconense como Bonavista, Sant Pere i Sant Pau, Riuclar, Sant Salvador, Torreforta o Campclar, pero también municipios como Constantí, albergan algunas de las ofertas más apetecibles ofrecidas por los bancos en su ánimo de despojarse del stock. Las oportunidades se extienden por buena parte de la provincia. 

‘El chollo es muy relativo’

Diego Reyes, presidente de la agrupación de promotores en el Tarragonès, confirma la dinámica de venta y los esfuerzos de la banca por deshacerse de su vasta cartera de inmuebles: «Los pisos de los bancos se van vendiendo. Hablar de chollo es muy relativo, pero quizás sí estamos ante buenas ofertas. En algunos casos realmente se precisan reformas pero en general el precio al que compras es bastante bueno».

A pesar de esas tarifas reducidas, el censo de viviendas vacías de los bancos sigue siendo enorme: quedan 9.224 pisos en la provincia, distribuidos prácticamente por todo el territorio, según los registros de la Agència de l’Habitatge de Catalunya.

Varios miles de ellos se ofertan en diversas webs. «En este tiempo el particular también se ha adaptado al precio del banco. Lógicamente, los pisos de los bancos vienen de impagos, de desahucios, o de ejecuciones hipotecarias», diagnostica Diego Reyes.

El estallido de la burbuja colea en un simple garbeo por internet. Lógicamente, es en las zonas donde más azotó la crisis donde se hallan algunos de los pisos más asequibles que pertenecen a entidades financieras.

Algunas gangas son ejemplos atractivos. Uno puede adquirir un chalet adosado en Ulldecona por 10.600 euros. La vivienda tiene cuatro habitaciones y 466 metros cuadrados. Otro ejemplo de precio bajísimo es el de un piso en el centro de Valls por 5.000 euros. El aspecto negativo es que necesita una reforma y está tapiado para evitar ‘okupas’, por lo que el comprador deberá encargarse del derribo de la puerta.

Oportunidades en Ponent

Más muestras encontradas en un breve rastreo por internet:un piso en Bonavista de tres habitaciones por 36.000 euros, otro en Torreforta por 49.000 euros o en Sant Salvador por 38.000. Bastante más complicado es encontrar estas opciones de compra en pisos del centro de la ciudad. Ahí la oferta escasea mucho más.

Sea como sea, Reyes detecta un giro en la política de los bancos a la hora de despojarse de esas propiedades que, en buena medida, son un lastre: «Los bancos han tenido que hacer de inmobiliarias, algo que no formaba parte de su labor. Por parte de ellos ha habido un cambio radical, pasando de un inmovilismo casi pleno a una búsqueda de soluciones. Antes era un ‘no’ a todo. Ahora intentan ser prácticos». Reyes señala también una nueva tendencia:«Ahora está llegando por fin el crédito a las familias y eso antes no pasaba».

Costará desprenderse, sin embargo, de tanto piso vacío que, además, se va deteriorando a medida que no se vende y, por lo tanto, no se habita. «Todavía queda mucho stock. Llama la atención que en Tarragona queden tantas viviendas. Eso responde a que en plena burbuja se construía de forma desmesurada en lugares donde no había una demanda. Hablamos de promociones en tercera y cuarta línea de playa. Puede haber incluso producto que sea invendible. Ya no es tanto un problema de precio», indican desde la web inmobiliaria Idealista.

Hay algunos frenos a la hora de vender que tienen que ver precisamente con la manera en la que se construyó en los años de la locura del ladrillo. «Hay un stock que costará que baje, sobre todo el que está en la zona del Delta del Ebre. Será muy difícil llevar allí la demanda, porque ya estamos hablando de una cuestión de localización y no de precio, porque allí hay activos a 20.000 euros», señala Diego Reyes.

Manel Sosa, secretario de la Cambra de Propietat Urbana de Tarragona, cree que hay que considerar caso por caso, y atender a las condiciones en las que está esa vivienda para ver si realmente constituye una oportunidad:«Se pueden encontrar cosas asequibles. Cada banco publica en su web alguna ganga, pero a veces están en sitios donde no hay demanda». Sosa pone algún ejemplo de descuentos importantes incluso en pisos ubicados en zonas de alto standing. «En lugares como la Via Augusta de Tarragona había pisos que valían más de 600.000 euros y que luego estuvieron al alcance por 300.000». Todos estos inmuebles y otros más se hallan para la consulta de los posibles clientes en las respectivas webs de las inmobiliarias de las entidades bancarias, las encargadas de comercializarlos y, por tanto, las responsables de gestionar las visitas y las ventas: Altamira Asset Management, Haya Real Estate, Servihabitat y Solvia, principalmente.

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