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Los monumentos de Tarragona alcanzan récord de visitantes

El Pretori y el Amfiteatre son los dos recintos que atraen a más público, aunque el crecimiento experimentado queda muy lejos de las cifras que registra la Catedral

Núria Riu

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Un grupo de turistas compraban ayer la entrada para acceder al Amfiteatre. FOTO: Pere Ferré

Un grupo de turistas compraban ayer la entrada para acceder al Amfiteatre. FOTO: Pere Ferré

Tarragona alcanzó el año pasado la cifra de 2.150.000 visitantes, unos datos que confirman el incremento de la actividad turística en la ciudad, que se beneficia del buen comportamiento del sector en los últimos años. Entre los efectos que ha tenido está, por un lado, el récord de pernoctaciones (1.428.481) y, por el otro, cifras históricas también en cuanto al acceso a los monumentos. 

Según datos proporcionados por el Museu d’Història de Tarragona, un total de 696.971 personas visitaron los recintos que gestiona este organismo, siendo el conjunto monumental que forman el Circ y el Pretori el elemento que despertó más interés. Un total de 205.944 personas accedieron a estos espacios, ya sea desde la Plaça del Rei o desde la Plaça de la Unesco.

El segundo monumento más visitado es otro de los que forman parte de la lista Patrimonio de la Humanidad, como es el caso del Amfiteatre, que prácticamente registró 200.000 visitantes.

Estos cuarto año consecutivos de aumento en la cifra de entradas vendidas ponen de manifiesto algunos elementos destacados. En primer lugar, la maqueta romana es un elemento clave para entender cómo era la antigua Tarraco. En la Antiga Audiència empiezan muchas de las rutas turísticas y prueba de ello son las 130.920 personas que accedieron durante el año pasado. Este dato, representa 13.419 visitantes más que la Muralla.

En segundo lugar, puede constatarse como el Fòrum de la Colònia, al quedar más alejado y por tanto fuera de muchos de los circuitos oficiales, es una de las piezas más desconocidas. Tan solo 40.227 personas accedieron a su interior.

Y, finalmente, sigue habiendo dos asignaturas pendientes como son las casas Castellarnau y Canals. Ambas registraron más afluencia de público después de que se pusieron las medidas para que pueda accederse de forma libre el último sábado de cada mes, tan solo por las mañanas. En el caso del palacete de la calle Cavallers, prácticamente triplicó los visitantes del año anterior. Sin embargo, las 2.471 personas que accedieron en el último año completo están lejos de las casi 30.000 que entraron hace ocho años. 

Más interés

La concejal de Patrimoni del Ayuntamiento de Tarragona, Begoña Floria, pone en valor que «vemos que hay un interés creciente y, a pesar de que no estamos en una situación en la que se disparan las cifras, sí que podemos decir que hay un incremento constante». La representante municipal lo atribuye al mayor interés por parte de los turistas, pero también a una demanda creciente entre los tarraconenses. «Propuestas como L’Objecte del mes, que se expone en la Casa Castellarnau, están contribuyendo a que haya más conocimiento del patrimonio», decía.

Otra de las iniciativas que se ponía en marcha durante el año pasado era que todos los martes de cada mes –entre enero y junio y de octubre a noviembre– puede accederse de forma gratuita. En los seis meses hasta febrero –según los últimos datos disponibles– 11.717 personas se han beneficiado de esta iniciativa. «El problema es que la gente no lo sabe. Más o menos no hay diferencia entre un martes u otro, si no toda la gente que pasa estoy seguro de que, si supieran que no hay que pagar, entraría», decía un trabajador que prefiere mantenerse en el anonimato.  

Para muchos tarraconenses también resulta completamente desconocido el hecho de que, si están censados, tienen a su disposición un bono a 6,80 euros, que les permite entrar en todos los recintos durante todo el año.

Sobre los precios, los horarios y la gestión de los monumentos se ha hablado mucho durante estos últimos cuatro años. El Ayuntamiento había encargado un proyecto para redactar una propuesta, que fuera un primer paso hacia la implantación de un modelo público-privado. La iniciativa se ha ido demorando y, como las cifras han ido en aumento, tampoco se ha puesto la etiqueta de prioritario.

Pese a ello, el crecimiento en la cifra de visitantes de los monumentos del Museu d’Història de Tarragona es muy inferior al que ha experimentado La Catedral. Según datos proporcionados por la empresa Expertus Turismo y Ocio, encargada de la gestión de este monumento desde el año 2012, en aquellos momentos, este recinto religioso recibía alrededor de 40.000 personas al año. Este dato se ha más que multiplicado por tres, y en 2018 alcanzó la cifra de 130.000.

El cambio ha sido significativo en cuanto a la experiencia que perciben los visitantes. Al principio, tan solo se entregaba un plano, que después evolucionó a folleto y más adelante a audioguías. Este año se han estrenado las audio-videoguías de forma que, los que acceden al interior cualquier día, pueden ver a través de una pantalla cómo cada año, el día 23 de septiembre, sale la reliquia del Braç de Santa Tecla que es acompañada por los elementos del Seguici Popular.

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