Los no vacunados provocan el 70% de los contagios en Tarragona

Solo el 0,95% de los inoculados se han infectado. Pese a ser mucho menores en número, acumulan la mayor parte de positivos de Covid

Raúl Cosano

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Vacunación en el Palau d’Esports de la Anella, en el barrio tarraconense de Campclar.  FOTO: Alba Mariné

Vacunación en el Palau d’Esports de la Anella, en el barrio tarraconense de Campclar. FOTO: Alba Mariné

De los 782 contagios que ha habido en Tarragona en tres semanas, solo 228 eran de personas correctamente vacunadas. Los otros 554 eran de tarraconenses no inoculados con el antígeno o, al menos, con solo una dosis y, por tanto, una cobertura parcial e incompleta para luchar contra el SARS-CoV-2. Son los datos oficiales de Salut extraídos de sus informes de vigilancia del coronavirus. La estadística se obtiene de cruzar los casos totales en la provincia entre el 11 y el 31 de octubre y los positivos de personas inmunizadas en ese mismo periodo.

En porcentajes se entiende mejor: los no vacunados, pese a ser muchos menos en números absolutos, generan el 70% de los contagios en el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre. La sexta ola, pues, cabalga fundamentalmente sobre aquellos que no se han inmunizado, que concentran la mayor parte de casos a pesar de tratarse de una población mucho menor en número. «Los no vacunados juegan un papel muy importante en estos momentos, porque están más desprotegidos, pero además la transmisión es seis veces más elevada», cuenta Àlex Arenas, catedrático de física en la URV. 

Hay que tener en cuenta que de los 814.000 tarraconenses, hay más de 608.500 con la pauta completa, una cifra indudablemente exitosa. Pero quedan unas 196.000 personas que no se han puesto ni un pinchazo, si bien ahí se incluyen 100.000 menores de 12 años que, de momento, no se pueden poner el antídoto porque no hay vacuna disponible para esas franjas. «Lo que está claro es que la gente que no se vacuna contagia mucho más. Aunque los porcentajes entre ambos grupos se vaya igualando, hay que tener en cuenta que, en proporción, contagian más los no vacunados, que son muchos menos en números absolutos». 

Incluso en un porcentaje de 50-50%, como se ha registrado en algunas semanas, en el que la mitad de contagios son de vacunados y la otra no, hay que tener en cuenta que, como la mayor parte de la población se ha pinchado, es lógico que también crezca el número de positivos inmunizados conforme avanzan los meses. 

Otras estadísticas hablan de la alta eficacia de los antídotos que, pese a no evitar por completo los contagios, sí los reducen en buena medida. Hasta inicios de noviembre, en el Camp de Tarragona solo se habían contagiado el 0,95% de los vacunados por completo. Son 4.293 casos de un total de 452.725. La ratio es aún menor en las Terres de l’Ebre. Únicamente el 0,80% de los inmunizados ebrenses se han contagiado de Covid-19. Son 1.078 positivos de un total de 134.032 personas correctamente vacunadas. Los contagios entre los inmunizados son menores. La incidencia acumulada es más alta en el global que entre los grupos de correctamente vacunados. 

¿Ola de no vacunados?

Pero, ¿son los que no se han puesto las dosis los únicos responsables de esta sexta ola ya instalada en Tarragona y Catalunya? No lo parece. «Se ha comentado mucho que esta es una oleada de no vacunados, pero creo que el problema es más amplio. Es cierto que tienen más riesgo de contagiarse, pero no solo eso explica la situación», reconoce el doctor Salvador Macip, investigador de los Estudios de Ciencias de la Salut de la UOC y de la Universidad de Leicester. 

Es posible que los contagios entre no vacunados acaben por expandirse estas semanas a los que sí lo están, que también tienen una parte importante de responsabilidad en esta ecuación. Mireia García-Villarrubia, vicepresidenta del Col·legi Oficial de Metges de Tarragona (COMT), admite que, con la mejora de la situación epidemiológica, se había reducido el rigor y la disciplina: «Ha habido una relajación total de la mascarilla, hay que volver a recordar su uso, que hay que llevarla siempre en interiores».  

Macip cree que la inminente ampliación del pasaporte Covid «permitirá disminuir los contagios», pero aporta un matiz: «Hemos transmitido la idea en toda Europa de que si estás vacunado puedes hacer vida normal, pero los expertos llevamos tiempo diciendo que eso no iba a ser posible, se han creado falsas expectativas y puede ser frustrante para mucha gente».

Un aumento multifactorial

Macip cree que, a pesar de los buenos datos, «se tienen que hacer esfuerzos por subir un poco más los niveles de vacunación, aunque sea difícil en un lugar con las tasas tan altas». 

Asimismo, el investigador catalán cree que el incremento actual de casos es «multifactorial», y en él intervienen desde «la relajación con la mascarilla a la llegada del frío y el hecho de que la gente esté más encerrada», aunque apunta una de las circunstancias decisivas: «Hemos estado mucho tiempo haciendo prácticamente vida normal, con la movilidad recuperada, pero era cuestión de tiempo volver a incrementar los positivos. La clave para acabar controlando la pandemia es global, porque aunque un territorio esté muy vacunado, el virus sigue circulando por otros». 
 

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