Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Los padres del Pau Delclòs en pie de guerra por la seguridad de sus niños

Denuncian que los vehículos de carga y descarga no respetan el horario establecido, por lo que cuando salen los alumnos es un peligro

Núria Riu

Whatsapp
Los niños saliendo del colegio con los vehículos de carga y descarga aparcados delante de la puerta.  Foto: Cedida

Los niños saliendo del colegio con los vehículos de carga y descarga aparcados delante de la puerta. Foto: Cedida

Los padres y madres del Col·legi Pau Delclòs están en pie de guerra. Denuncian la inseguridad que a diario sufren sus hijos cuando salen del colegio y tienen que cruzar entre motos y furgonetas, un problema que han expuesto en reiteradas ocasiones y que ahora, cansados de no obtener una solución, están poniendo de manifiesto a diario a través de las redes sociales.

La protesta la canaliza la Unió de Mares i Pares (UMPA) del centro, que cuelga prácticamente a diario fotografías de críos cruzando entre los vehículos. Una imagen que no tendría que darse ya que el centro se encuentra en el extremo de una calle, la Méndez Núñez, que es peatonal.

Dado que se trata de una zona comercial con varias terrazas, hay un horario en la que los camiones y furgonetas pueden hacer su reparto. Éste es de 9.30 a 11.30 horas, coincidiendo con que las criaturas están en clase. «Vas a la una a recogerlos y hay coches maniobrando, y a las tres de la tarde, también. No se respeta el horario», argumenta Mariona Prunera, presidenta de la UMPA.

El centro no dispone de agentes que regulen la entrada y salida de los niños

Explica que han denunciado reiteradamente la situación a la Guàrdia Urbana, pero que «no vienen nunca o cuando llegan el problema ya está solucionado». A diferencia de otros centros, que tienen un agente que controla las entradas y salidas de los niños, en este caso no lo han tenido nunca. «A diario vemos como los alrededores de algunos colegios están completamente colapsados, por los coches de los propios padres, y tienen un agente. ¿Por qué? ¿Por qué son centros concertados?. En cambio aquí estamos hablando de un problema de seguridad, que afecta a una escuela pública, y en la que los padres no tenemos nada que ver, y no hay forma de solucionarlo», sigue explicando la presidenta del UMPA.

Prunera asegura que presentaron dos instancias a la OMAC del Ayuntamiento, pero que no se ha hecho nada para resolverlo. Ante ello, la problemática volvió a abordarse a inicios de este curso escolar, cuando se realizó una reunión en la que también participó el centro. «A raíz de ésta detectaron que la señal de carga y descarga había sido manipulada, de forma que decía que el horario empezaba antes. Lo arreglaron y el Ayuntamiento se comprometió en mandar a la Urbana cuando lo solicitáramos», describe esta madre. Pero esto no acabó con el problema. Si los agentes estaban presentes durante dos o tres semanas, a la siguiente de haberse ido los problemas reaparecían de nuevo. Presentaron nuevas instancias sin obtener una solución, así que los padres iniciaron esta etapa de comunicación a través de las redes sociales, y en concreto a partir de su cuenta de Twitter.

Pocas explicaciones
Los padres lamentan que se han encontrado un muro con el Ayuntamiento. Sí que consiguieron hablar a través de correo electrónico con la concejal de Seguretat, Begoña Floria, quien «nos dijo que lo habían ido a comprobar y que el nivel de cumplimiento de la normativa era bastante elevado». La responsable de la Urbana les remitió al concejal de Mobilitat i Domini Públic, Josep Acero. «Al menos la Bego nos contestó los correos, que el señor Acero no se ha dignado ni a esto». 

La situación de conflicto ha vivido algunos episodios de tensión. El último, el pasado viernes, cuando según explica la presidenta del UMPA, solicitaron a unos trabajadores que iban con una furgoneta del Ayuntamiento que no aparcasen en la zona. «Se enfadaron mucho», relata Mariona Prunera. Describe que en algún momento «la situación no ha ido a más porque estamos delante de los crios e intentamos darles ejemplo».

Los padres apuntan que en los últimos tiempos ha incrementado la tensión

Desde el Ayuntamiento de Tarragona, la valoración llegó a través de una nota. En ésta se describe que a principios de 2015 se decretó el cierre provisional de la circulación de vehículos por la calle Armanyà, entre las calles Adrià y Méndez Núñez, y que hay una restricción que prohíbe la entrada turismos y motocicletas desde la calle Unió, fuera de la franja horaria entre las 9.30 y las 11.30 horas.

Un conjunto de medidas que, como consecuencia, obligaron a modificar el sentido de la circulación de la calle Ponç d’Icart, estableciendo de sentido único la circulación desde la Baixada del Toro a la calle Unió.

El Col·legi Pau Delclòs tiene dos líneas de educación infantil y primaria, lo que supone unos 400 alumnos aproximadamente.

Temas

Comentarios

Lea También