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Los partidos se lanzan a por el voto costero y de barrio

Los pesos pesados desembarcan en Cambrils, El Vendrell, Torredembarra y Calafell pero también en distritos periféricos como Bonavista o Campclar. Salou y Vila-seca se presentan decisivos

Raúl Cosano

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El PP, este viernes de campaña en Cambrils, donde también estuvo Ciutadans buscando apoyos entre los electores.  Foto: DT

El PP, este viernes de campaña en Cambrils, donde también estuvo Ciutadans buscando apoyos entre los electores. Foto: DT

Catalunya En Comú-Podem en El Vendrell. Ciutadans en Cambrils. ERC en Torredembarra. El PP, también en Cambrils. Todo sucedió en un mismo día, este viernes. Sólo Junts per Catalunya se desmarcó y se fue al interior, a Sarral. Este sábado, el PP, con su secretaria general, María Dolores de Cospedal, en Calafell. 

Los partidos se vuelcan en el litoral tarraconense, no sólo porque ahí es donde se aglutina la mayor parte de la población, sino porque es donde más posibilidades existen de arañar votos en la ajustada carrera hacia el 21-D. Con el interior y el mundo rural plenamente movilizados, en general hacia posturas independentistas, es el cinturón obrero el que podría decantar la balanza. 

Y si en Barcelona se habla del área metropolitana como zona crucial, en la provincia la traslación sitúa la llave de las elecciones en los barrios de Ponent, en Tarragona, pero también en lugares de poder turístico como Salou, Vila-seca, Cambrils, Calafell o El Vendrell. «Sucede lo mismo aquí que en Barcelona. Hay una periferia de las grandes ciudades muy importante. Hablamos de gente que se ha ido de vivir de Reus y Tarragona a áreas residenciales, con casas o chalets y cuyo voto puede ser determinante», cuenta el sociólogo y profesor de la URV Àngel Belzunegui. 

En los barrios de Ponent, a veces presos de la desafección y la abstención, también se va a ver disputa. Ahí los partidos empiezan a volcar también sus fuerzas: PSC, C’s y PP buscaron apoyos en Bonavista el día de la Constitución mientras que los comunes, simultáneamente, lo hacían, a muy pocos kilómetros, en Campclar. No sólo hay que entender como fundamentales estos lugares en términos de movilización dentro de las históricas bolsas de abstención que pueda haber. 

El litoral también es vital para explicar el auge de Ciutadans (el CIS le da entre 4 y 5 diputados, casi empatado con ERC en la provincia). Los dos municipios donde la formación naranja logró mejores resultados en los pasados comicios fueron Vila-seca (35,7%) y Salou (32,6%). En ambas, tanto en 2012 como en 2010 dominaron CiU y PP. Es una muestra de cómo los feudos tradicionales del centro derecha catalán son ahora enclaves de Ciudadanos, que también logra votos en caladeros históricamente socialistas de barrios obreros. En todo caso, Cs bebe del votante moderado no sólo del PP sino de la extinta CiU. «En el incremento de la participación los votos se pueden ir sobre todo al unionismo, generalmente del área metropolitana de Barcelona, pero también de Tarragona, con perfiles socioeconómicos bajos», dice Ismael Peña-López, profesor de Ciencia Política en la UOC.

Así, es mucho más rentable buscar el apoyo en la urna en la costa que en sitios como Montblanc, Amposta o Valls, claramente soberanistas, si bien es verdad que esta vez, en unas elecciones polarizadas, es más difícil que nunca arañar votos al rival, más aún si se trata de un enfrentamiento entre dos bloques. Evidentemente, los partidos intentan abarcar durante la campaña el máximo territorio posible, de forma que hay terreno compartido y codiciado tanto por el sector independentista como por el constitucionalista. Es el caso del Mercat Central de Tarragona, donde con un día de separación ERC y Ciutadans se pasearon en busca de votantes. 

En algunos casos, esos municipios costeros son también los que menos participación tuvieron el 27-S de 2015, precisamente en unas elecciones con una gran movilización. Salou (70,05%), Constantí (71,32%), Calafell (70,29%), Deltebre (68,67%) o Creixell (71,96%) fueron poblaciones por debajo de la media y donde, en principio, habría más trabajo por hacer. Con un pronóstico tan igualado, a expensas de vuelcos de última hora, esas localidades son decisivas no sólo para el resultado en Tarragona sino para el de toda Catalunya, ya que la circunscripción es la más equilibrada. Es la única en la que baila un diputado, entre Junts per Catalunya y Ciutadans. Ese escaño puede resultar vital en los resultados de estas autonómicas tan atípicas. 

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