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Los partos de mujeres mayores de 40 años se duplican en una década

Las madres maduras han dejado de ser una cifra anecdótica. En la demarcación ya protagonizan cerca de 500 alumbramientos al año
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La pequeña Andrea, de dos meses, en los brazos de Yolanda, su madre, de 42 años. Foto: Lluís Milián

La pequeña Andrea, de dos meses, en los brazos de Yolanda, su madre, de 42 años. Foto: Lluís Milián

El caso de la mujer alemana que espera cuatrillizos a los 65 años tras varios intentos de inseminación artificial ha reavivado el debate sobre la edad límite para ser madre.

No obstante, lejos de llegar a esos extremos, lo cierto es que la edad en que las mujeres deciden ser madres no ha hecho más que aumentar año tras año en las últimas décadas. Además hay un grupo antes anecdótico que ahora no para de crecer, el de las madres mayores de 40 años.

En el caso de la demarcación de Tarragona las cifras lo confirman. Si en 2003 se produjeron 205 partos de madres mayores de 40 (ver gráfico adjunto), en 2013, diez años más tarde, había más del doble, 485. Además, el porcentaje que representa este grupo frente al total también ha ido creciendo; si en 2003 representaban el 2,9% del total, en 2013 ya eran el 6,3%.

Cabe destacar, además, que también ha crecido el número de madres mayores de 45 años, que si en 2003 eran 14, una década después llegaban a 30.

Esta postergación de la maternidad, casi al límite de la fertilidad, es difícil de relacionar con un único motivo, aunque la formación y la estabilidad en el trabajo son factores clave. Un ejemplo, aunque de EEUU, fue la decisión, no exenta de polémica, de las empresas Apple y Facebook de sufragar la congelación de óvulos a las empleadas que lo soliciten. El procedimiento permite a las mujeres congelar parte de sus óvulos durante sus años más fértiles, que a menudo coinciden también con el periodo más productivo de sus carreras profesionales.

Además hay que tener en cuenta las circunstancias personales, como las de los testimonios que acompañan el artículo, en que los niños llegan en un segundo o tercer matrimonio.

 

Más embarazos de riesgo

Sea por el motivo que fuere, esta tendencia, claro está, también se ha visto reflejada en los servicios de obstetricia de los hospitales. La doctora Mónica Ballesteros, ginecóloga del área de riesgo obstétrico del Hospital Joan XXIII de Tarragona, refiere que el año pasado fue el primer año en que la edad media de las gestantes en total superó la barrera de los 30 años en este centro sanitario. Lo relaciona, en parte, con el descenso de la población inmigrante, que suele tener los hijos a edades más tempranas y, por otra parte, con el hecho de que las madres autóctonas están relegando la maternidad a edades más tardías.

En cuanto a las madres mayores de 40, comenta que no todas se han quedado embarazadas después de tratamientos de reproducción asistida. Eso sí, reconoce que ha aumentado la proporción de embarazos gemelares, y esto sí que tiene relación indirecta con estos procesos. Además, en la mayoría de los casos, las mujeres que se someten a estos tratamientos suelen superar los 35 años.

Desde el punto de vista médico, la edad ya es, de por sí, un factor de riesgo. Así, pues, un embarazo después de los 35 ya no es considerado un embarazo de «riesgo cero», explica Ballesteros.

Relata que a partir de los 40 años suele haber más incidencia de abortos. Además, la edad también se relaciona con más problemas cromosómicos, de hipertensión y de diabetes, algo que, a priori, puede suponer más carga asistencial en el seguimiento de estas mujeres. Aunque, aclara, «también se puede tener un embarazo perfectamente normal».

Respecto a la actitud de las mujeres de más de 40 años frente a la maternidad, cree que no es cuestión de edad. «Está más ligado a la persona, hay quienes a los 25 años son muy maduras y otras que con 40 no lo son tanto», comenta.

Aunque es consciente de que se trata de una decisión muy personal, a las mujeres que quieren ser madres y lo están relegando les recomienda que, si se dan las condiciones, lo ideal es tener el primer hijo antes de los 35 años, porque a partir de esa edad la fertilidad disminuye y podrían plantarse, por ejemplo, descubriendo a los 38 años que tienen problemas para quedarse embarazadas, «y entonces ya comienza a ser tarde».

Además, recuerda que con las técnicas de reproducción asistida hay más posibilidades de tener un embarazo gemelar con muchos más riesgos de prematuridad. «Lo que es demorable es lo profesional, no lo otro, porque nunca se encontraría el momento», apunta.

Pero, por lo pronto, la tendencia a seguir demorando la hora de ser madre no parece, ni mucho menos, alejarse; al contrario. «Nos encontramos con mujeres que se están quedando embarazadas con 45 ó 47 años, y eso sí que está contraindicado del todo», reconoce la especialista.

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