Los patinetes de alquiler tendrán que llevar matrícula en TGN

El objetivo es identificar más fácilmente al usuario que cometa una infracción. Se trata de una de las medidas que las empresas deberán aplicar para renovar el convenio para operar en la ciudad

GERARD CAÑELLAS

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Un usuario con un patinete. ÀNGEL ULLATE

Un usuario con un patinete. ÀNGEL ULLATE

En enero se cumplirá un año de la llegada de las dos primeras empresas de patinetes eléctricos de alquiler a Tarragona, Reby y Bird. En marzo celebrará el primer aniversario en la ciudad Spin y, en septiembre, Lime. No obstante, el Ayuntamiento quiere que la renovación de los convenios que permiten operar a las compañías se produzca para todas a la vez durante los primeros meses de 2022. Una renovación que irá acompañada de algunos cambios que las firmas deberán implementar si quieren que sus patinetes sigan circulando por la ciudad. La principal es que todos los vehículos de las empresas de alquiler deberán llevar una matrícula visible por delante y por detrás. El objetivo es poder identificar a los conductores que cometan una infracción con mayor facilidad.

«Si se produce una infracción, los testigos podrán tomar nota de la matrícula del vehículo y denunciarla», señala el concejal de Mobilitat del Ayuntamiento de Tarragona, Xavi Puig, que añade que «de esta forma, sabiendo el número del patinete, el lugar y la hora, será mucho más fácil pescar al usuario que ha cometido ese incumplimiento». Con esta medida, el consistorio quiere solucionar una de las principales preocupaciones en relación a los patinetes de alquiler, que es el incivismo y el quebrantamiento de las normas de circulación que contempla la ordenanza municipal de convivencia y uso de los espacios públicos. No obstante, no es la única inquietud del Ayuntamiento, hay cuatro más.  

Por un lado, está el uso de los patinetes de alquiler por parte de menores de edad. La normativa municipal marca que hay que tener 16 años o más para circular con estos vehículos cuando son privados, pero obliga a tener por lo menos 18 para circular con los de Reby, Bird, Spin y Lime. Por ello, el consistorio obligará a las empresas a que instalen controles de identificación de los usuarios más estrictos para poder darse de alta en sus aplicaciones. «Si se pueden añadir elementos que dificulten engañar o que pongan una responsabilidad sobre quien engaña serán bienvenidos», señala Puig, que propone, por ejemplo, que se pidan fotografías de DNI: «Debe haber un mayor control que impida que haya menores de edad usando patinetes de alquiler».  

Paralelamente, otra de las preocupaciones, que Puig asegura que es la mayor de todas, es que todavía hay muchos usuarios que circulan por las aceras. De hecho, la ordenanza actual lo permite en algunas zonas peatonales, pero la nueva modificación, que pasó por el pleno el mes de octubre, expulsa definitivamente a los patinetes de los espacios de peatones y los obliga a circular únicamente por la calzada y por el carril bici. Una modificación, por cierto, que está previsto que entre en vigor mañana, 15 de diciembre, si no se presenta ninguna alegación al respecto. El cambio de normativa también prevé que el casco sea obligatorio para los conductores de estos vehículos de movilidad personal. 

«Lo más importante de todo es proteger a los peatones, que tienen todo el derecho del mundo a pasear tranquilos sin tener que sufrir por si saldrá o no un patinete de algún lado. Esto es lo más sagrado que existe», dice Puig. Por ello, el departamento de Mobilitat del Ayuntamiento pedirá a las compañías de patinetes que, además de llevar a cabo campañas sensibilización y de informar de esta normativa a través de su aplicación, implanten la tecnología posible para hacer que los patinetes dejen de funcionar cuando el vehículo detecte que está circulando por una acera o una zona peatonal. Sobre esto, Puig reconoce que «no queremos pedir algo que tecnológicamente no sea viable y en este caso no seremos tan estrictos en nuestras exigencias», y dice también que «debemos distinguir lo que es razonable pedir en un convenio como el que tenemos y lo que seria razonable pedir en un concurso público a dos empresas». Así, el concejal asegura que los patinetes pueden tener una cámara delante que reconoce por donde se circula, y que hace que el patinete se desactive cuando detecta que este va por una acera, pero añade que «la empresa debe tener garantizada una rentabilidad para implementar estas tecnologías que son más caras, y lo podría tener en una licitación, en la cual nosotros pediríamos el súmmum de la tecnología». 

Otra de las inquietudes de Mobilitat es que haya patinetes tirados por la calle o estacionados fuera de los aparcamientos instalados por las propias empresas. Sobre esto, Puig asegura que «ya ha habido una mejoría importante desde que nos pusimos a multar sin miramientos a las empresas cada vez que encontrábamos uno de sus patinetes donde no debía estar, que además se llevaba al depósito municipal, con el coste añadido que conlleva sacarlo de ahí». Por este motivo, el concejal defiende que seguirán con esta política.  

El último foco de problemas que preocupa al consistorio es el desequilibrio existente entre oferta y demanda. Hay muchos más patinetes disponibles de los que se acaban utilizando, lo que conlleva que muchos de los aparcamientos estén saturados y un particular no pueda estacionar su vehículo privado. Para revertir esta situación, se está estudiando la posibilidad de dividir el número de licencias de cada empresa en lotes, de 100 o 150 patinetes, que será el mínimo, y que cada lote adicional hasta llegar a 500, que seguirá siendo el máximo, comporte por parte de la compañía la obligación de tener una serie de personal contratado. De esta forma, se podría garantizar que las firmas tengan un número de patinetes desplegados en la ciudad acorde al número de servicios que prestan. «Queremos que las empresas no puedan estar en Tarragona como una chincheta, ya que muchas de ellas tienen patinetes abandonados en una ciudad, sin ofrecer apenas servicio, pero cuando van a otras ciudades pueden decir que están en Tarragona, en Zaragoza y en Milán, por ejemplo, y el negocio no está en el modelo tradicional, sino que juegan a otra cosa mucho más especulativa. No queremos que Tarragona sea una chincheta, queremos una empresa que funciona o una empresa que se va», dice Puig. 

Sobre todas estas medidas que deberán incorporar las compañías de patinetes eléctricos de alquiler, Puig comenta que son preventivas y que deben reducir las diferentes infracciones y usos indebidos de estos vehículos, pero recuerda que por otro lado está la función de la Guàrdia Urbana de multar a los usuarios que cometan estos incumplimientos. Una de las infracciones que se empezará a sancionar será la de no llevar elementos reflectantes cuando se circule de noche.

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