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"Los profesionales nunca me han soltado de la mano"

Montse Calvo lleva 27 años con cáncer. La han operado 43 veces y ha pasado por cuatro hospitales

Carla Pomerol

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Montse Calvo en su habitación del Hospital de Santa Tecla. Ayer al mediodía le dieron el alta. FOTO: Alba Mariné

Montse Calvo en su habitación del Hospital de Santa Tecla. Ayer al mediodía le dieron el alta. FOTO: Alba Mariné

Montse Calvo Marco tiene 57 años y hace 27 que le diagnosticaron un cáncer de matriz y ovarios aparentemente terminal. Ha recibido infinidad de tratamientos y le han operado en 43 ocasiones. Calvo conoce a la perfección algunos hospitales catalanes y, sobretodo, tarraconenses. Ella asegura que la nota media para valorar sus estancias en los centros hospitalarios es de 9,5. «No digo un 10 porque soy consciente de que siempre se puede mejorar alguna cosa», explica Calvo. 

Le diagnosticaron la enfermedad en el Hospital Sant Joan de Reus, donde vivía hasta hace quince años. Le hicieron un tratamiento llamado braquiterapia en el Hospital Duran i Reynals y después la trataron en la Vall d’Hebron. Hace unos años ha concentrado sus tratamientos en el Hospital de Santa Tecla

Para Calvo, lo mejor de los centros donde ha sido atendida fue el trato con los profesionales, tanto enfermeras como médicos. «Solamente he tenido una mala experiencia y fue en el Sant Joan de Reus. Una profesional me cambiaba la bolsa de ostomía, cuando de repente me vomitó encima. No me pidió ni perdón. Quitando este anécdota, debo decir que ningún profesional me ha soltado nunca de la mano. Han hecho cosas muy importantes por mí, se han desvivido», explica Calvo. 

La paciente consultada por el Diari coincide con los resultados de la encuesta. Para ella, lo peor de sus ingresos también es la comida. «Antes se comía mejor en los hospitales. He notado que el nivel ha bajado. Además, se añade que soy alérgica al aceite de oliva. Pero una cosa debo decir: en Santa Tecla tienen mucho cuidado y siempre viene una dietista a controlar el asunto. En los hospitales la comida es muy repetitiva y en algunos casos está fría», asegura Calvo, quien añade que «otra de las cosas a mejorar es que debería crearse un protocolo para controlar las visitas en el hospital».

Para Calvo, sus estancias en los diferentes centros han sido positivas. Destaca que las habitaciones son muy cómodas, «aunque sería importante analizar quién es el mejor paciente para acompañarnos en las habitaciones». Calvo quiere aprovechar este artículo para agradecer a los profesionales sanitarios su tarea durante sus 27 años de enfermedad.

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