Los sanitarios, colapsados

Médicos y personal de enfermería exigen a Salut que invierta más recursos para revertir una situación laboral que se ha convertido en insostenible para los profesionales sanitarios

JOAN MORALES

Whatsapp
Protesta del personal de enfermería del Sant Joan, en junio de 2020. FOTO: A.M./DT

Protesta del personal de enfermería del Sant Joan, en junio de 2020. FOTO: A.M./DT

Turnos doblados, denegación de días de asuntos propios, anulación de vacaciones, agendas de hasta 50 visitas de pacientes al día, cambios de turno y de servicio, horas extras que no se pagan, cansancio físico, agotamiento psicológico... Han pasado casi dos años desde que estalló la pandemia de la Covid-19 y el eco de los aplausos que cada tarde dedicaba la población a nuestros trabajadores sanitarios es prácticamente imperceptible. Y lo peor de todo es que los gestores sanitarios no dan muestras de saber de qué manera poder revertir una situación de precariedad que ya se arrastra desde hace años pero que la pandemia ha acelerado de forma brutal.

El personal sanitario está cansado, agotado y se siente maltratado a nivel laboral. Algunos, incluso, se atreven a advertir que está empeorando la asistencia y corre peligro la seguridad clínica. Los resultados de una encuesta realizada por el sindicato de enfermería SATSE de Catalunya son bastante elocuentes. El 60% de las enfermeras siente que la pandemia de la Covid-19 ha empeorado su estado psicológico.

Los resultados de la encuesta, en la que han participado 13.775 enfermeras de toda Catalunya, concluyen que 6 de cada 10 encuestadas han empeorado su bienestar psicológico y que el 52% de las encuestadas consideran que sus condiciones laborales se han agravado en los últimos meses.

Por otro lado, el 34% cree que se han visto mermados sus derechos relacionados con las vacaciones, permisos y descansos, el 29% se quejan de que las plantillas son insuficientes y el 28% reclaman mejoras en las condiciones en materia de seguridad laboral y personal.

El 97% de las encuestadas la mentan que no se hayan mejorado las condiciones de trabajo, pese al reconocimiento obtenido por parte de la ciudadanía durante la pandemia.

Dori Balmaseda, secretaria general de la Federación de Sanidad de la Unió Intercomarcal de CCOO de Tarragona, advierte en declaraciones al Diari que «si los profesionales sanitarios estamos cansados, cabreados y nuestras condiciones laborales no son las idóneas, está claro que no vamos a hacer bien nuestro trabajo, aunque sea involuntariamente. En cualquier empresa, el trabajador para que sea productivo tiene que estar contento y motivado. No hay que olvidar que nos dedicamos a los pacientes y a sus familias».

La representante de CCOO también recuerda que «en pandemia hicimos lo que pudimos (honrosamente bien). Pero ahora no estamos en esa época, sino en una situación de pseudonormalidad. La diferencia es que ahora tenemos que afrontar el trabajo normal, mucho del cual se dejó de hacer por la pandemia, más las olas del covid y todo ello con menos personal». Balmaseda también pone el foco en la atención primaria «donde no se había reforzado y no pueden hacer frente a todo el trabajo. Están desbordados y no pueden hacer una asistencia como Dios manda. Estamos perdiendo calidad asistencial».

Ante este panorama, que la representante de CCOO califica de «súper negro», la pregunta es: ¿qué están haciendo los responsables políticos y gestores sanitarios para revertir la situación?. Dori Balmaseda los apunta directamente y afirma que «el problema es que los gestores no nos dan los mecanismos suficientes para hacer bien nuestro trabajo. No hay personal, porque no nos han cuidado y la gente se ha ido. No han hecho una planificación previa a la pandemia. Ya hace tiempo que lo venimos diciendo y cuando salíamos a la calle era para defender una sanidad pública y de calidad».

Por eso, la también presidenta del comité de empresa del Hospital Sant Joan de Reus asegura que «es necesario que dediquen los recursos necesarios para atender bien a la población de forma gratuita. La pandemia ha evidenciado los problemas y nos ha llevado al final más rápido de lo que nosotros creíamos. Ha acelerado nuestras carencias y ha dejado en evidencia que tenemos una sanidad desvalijada. El problema es que tenemos unos directivos incapaces de gestionar esto. No saben cómo hacerlo».

Desde el Col·legi d’Infermeres i Infermers de Tarragona coinciden en que «las condiciones laborales de las enfermeras durante la pandemia han empeorado. La gente se siente decaída, cansada y afectada psicológicamente», explica su vicepresidenta, Manuel Bonillo, quien añade que «las ratios de pacientes han aumentado y no podemos atender a los pacientes en las mejores condiciones. Se están denegando festivos, por falta de personal. Existe una falta de profesionales muy importante, agravada por la pandemia. La gente está dejando la profesión y muchos se están yendo al extranjero porque las condiciones laborales son mejores».

Desde el Col·legi d’Infermeres i Infermers «estamos pidiendo a los gobiernos que hagan algo y que se modifiquen las condiciones laborales de las enfermeras, salarial y profesionalmente. Llevamos años denunciando esta falta de profesionales y las administraciones tienen que pensar en mejorar las condiciones laborales para evitar la fuga de profesionales», sentencia Bonillo.

Si la situación es complicada entre el personal de enfermería, no menos difícil está entre los médicos. Xavier Lleonart, secretario general del sindicato Metges de Catalunya afirma que la situación actual es «la puntilla final a un sistema sanitario que estaba trinchado» y añade que «el personal se siente especialmente maltratado. Las administraciones siempre nos han considerado carne de cañón. Solo hace falta recordar cuando al principio de la pandemia íbamos con bolsas de basura por falta de EPIs».

Lleonart advierte que «faltan manos. La gente ha multiplicado las horas de atención sanitaria. Todo esto a cambio de un golpecito en la espalda y poca cosa más. Además, ahora la gente se ha olvidado de los aplausos de hace dos años y cada vez hay más crispación por parte de los pacientes, que creen que la pandemia se ha acabado y nos exigen sin tener en cuenta en qué condiciones trabajamos».

Desde Metges de Catalunya tienen claro que «primero habría que mejorar las condiciones laborales y retributivas del personal. No solo pagar más sino también, por ejemplo, no permitir que ningún médico de primaria atienda a más de 25 pacientes en una jornada. La administración tiene que invertir más para reconstruir la sanidad. Llevamos 10 años de un sistema sanitario con recortes y la pandemia ha roto las 4 costuras que aguantaban el sistema», sentencia Lleonart.

Temas

Comentarios

Lea También