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Los vecinos de Torres Jordi llevan diez días sin servicio de autobús municipal

Los trabajos de la nueva rotonda han obligado a eliminar las dos paradas del barrio. La EMT trabaja en una solución provisional

CARLA POMEROL

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En circunstancias normales, el barrio cuenta con dos paradas: Torres Jordi y Bastos. FOTO: PERE FERRÉ

En circunstancias normales, el barrio cuenta con dos paradas: Torres Jordi y Bastos. FOTO: PERE FERRÉ

Las obras de reordenación del entorno de la Tabacalera dejan sin autobús a los vecinos de Torres Jordi-Residencial Palau. El pasado 1 de agosto, empezaron los trabajos para la construcción de una nueva rotonda en el cruce de la avenida Passeig de la Independència y la calle Torres Jordi. Fue entonces cuando se eliminaron las dos paradas de autobús que la Empresa Municipal de Transports (EMT) tiene en el barrio. «Aquí vive mucha gente mayor, que no se ven capaces de subir hasta la zona del mercado a pie», explica Gervasio Mogio, quien fue presidente de la asociación de vecinos durante muchos años.

Ahora, los residentes en Torres Jordi se ven obligados a desplazarse hasta las paradas del Serrallo, donde el autobús para en dos puntos: enfrente del edificio de la Confraria de Pescadors y cerca el Pont de la Petxina. «Es lejos para la gente con problemas de movilidad», apunta Mogio, quien propone a la EMT que habiliten una parada en la avenida Vidal i Barraquer, cerca del restaurante L’Amsteleria. «Sería provisional, durante los tres meses que duren estas obras», añadía.

Torres Jordi es un barrio muy familiar, en el que, casi cada tarde, los vecinos se reúnen en la calle para conversar y pasar el rato. Ayer, la retirada del servicio municipal de autobuses centraba la mayoría de diálogos. Núria, de 72 años, estaba muy enfadada con lo ocurrido. «Estamos desesperados, sobre todo la gente mayor. Tenemos una sensación de aislamiento, no podemos ni bajar ni subir. Hay vecinos de 80 años que estaban acostumbrados a ir al mercado cada día. Ahora no pueden», explica Núria, quien añade que «cuando pienso que esto puede ser así durante tres meses, todavía me desespero más». Núria ha llamado en varias ocasiones a la EMT quejándose de la situación. «A ver si haciendo fuerza conseguimos algo», comenta esta vecina.

Buscando ubicación

Por su parte, fuentes oficiales de la Empresa Municipal de Transports (EMT) aseguran que se está trabajando para poner paradas provisionales mientras duren las obras. Sin ir más lejos, hoy mismo, los responsables de la EMT llevarán a cabo una reunión para acabar de definir la ubicación de las paradas, una de bajada y otra de subida. La intención es instalarlas en la avenida Vidal i Barraquer –tal como proponen los vecinos–, «entre la zona de los restaurantes L’Amsteleria y Yokohama, y la piscina municipal del Serrallo», dicen fuentes de la empresa municipal, quienes añaden que «la decisión final todavía no está tomada, porque lo queremos hacer bien. Las pondremos donde menos afecta a la movilidad de la zona y donde el vehículo pueda parar sin peligro».

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