Los veterinarios: «Los gatos callejeros no son animales sin hogar»

Editan una guía para el tratamiento ético de las colonias y alertan de que estamos ante un «crecimiento exponencial»

02 octubre 2020 10:00 | Actualizado a 02 octubre 2020 10:39
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«El gato de colonias, denominado feral, no es un animal sin hogar, su hogar es ese territorio». Esta es una de las puntualizaciones que realiza la ‘Guía de recomendaciones para el manejo ético de las colonias urbanas felinas’ que acaba de editar la Grupo de Estudio de Medicina Felina de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales, GEMFE.

El documento aclara, de entrada, cómo suele ser la organización de estas colonias: «Los gatos asilvestrados son animales bien adaptados a las características territoriales de los núcleos urbanos. Se asocian en colonias localizadas formadas por la reunión de varias hembras que crían cachorros entre todas proporcionando alimento a todos los individuos, y también por un bajo número de machos con carácter reproductor. Se asientan en territorios en base a la existencia de recursos esenciales para ellos como comida, bebida, y refugios para inclemencias meteorológicas y agresiones externas».

 

Las entidades de TGN que se ocupan de los gatos de la calle, al límite

"No recibimos subvención de ninguna administración. No solo alimentamos y esterilizamos a los gatos y cubrimos los gastos veterinarios de nuestro bolsillo, sino que tenemos los gastos del refugio: alquiler, luz, agua...", explica Eva Casademont, de la asociación La Gatera.

En el texto también se advierte que el exceso de recursos ha hecho que el crecimiento de estas colonias sea exponencial. «Como consecuencia se ha generado una preocupación social por la posible problemática higiénico-sanitaria, siendo frecuentes las creencias erróneas de que las colonias de gatos pueden ocasionar un deterioro de las condiciones de salubridad del entorno, riesgos para la salud, riesgos medioambientales para otras especies, y conflictos con la convivencia humana, sobre todo por los ruidos que producen los gatos machos principalmente en épocas de apareamiento, y por el olor a las feromonas que contienen felina, usadas como marcaje territorial por estos machos reproductores».

La guía recomienda para el control de estas colonias el método (captura-esterilización-vacunación-retorno). El método, señalan, se ha mostrado eficaz para evitar el crecimiento exponencial de la población (si se esteriliza al 75% de los individuos se puede llegar a ese control). Además, mejora la salud de los animales y baja la agresividad entre ellos.

Trabajo conjunto

El grupo señala que se requieren varias condiciones para tener éxito: una o varias personas responsables de la colonia preferentemente en colaboración con entidades de protección animal existentes en la zona, el apoyo de las administraciones al trabajo de las personas que alimentan a los gatos, la esterilización de todos los gatos de la colonia en el menor tiempo posible, el control estricto del grupo para detectar la aparición de nuevos gatos (perdidos, abandonados etc) y la adopción/acogida de aquellos gatos que sean sociables con humanos o que tengan posibilidades de socialización.

Los gatos que no son sociables con los humanos deben permanecer en la colonia y no deben ser llevados a un refugio, recomiendan.

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