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Los viajes y el consumo se disparan en Tarragona pese a la quinta ola

La llamada de Salut a parar la interacción social no surte efecto. El gasto con tarjeta, la compra presencial, la movilidad o el pago en hoteles despuntan, a pesar de la escasez de turistas

Raúl Cosano

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Un playa de Salou durante estos días, repleta de bañistas.  Foto: Alba Mariné

Un playa de Salou durante estos días, repleta de bañistas. Foto: Alba Mariné

La campaña ‘Para’, lanzada por la Generalitat en pleno agosto, con el objetivo de mermar la interacción social por la virulencia de la quinta ola, no parece tener mucho efecto. Salut esgrimió el eslógan ‘Tu que pots parar, fes-ho!’, en relación a que los sanitarios debían seguir al pie del cañón, pero la ciudadanía general sí podía levantar el pie del acelerador.

Diversos indicadores económicos y de seguimiento muestran que Tarragona apenas ha bajado el ritmo, a pesar del boom de contagios, de las UCI llenas y de la mortalidad en aumento. Aunque la crisis en sectores como el comercio o la restauración sigue siendo profunda, lo cierto es que el consumo repunta, superando los niveles de 2019, y que la movilidad también se ha disparado, por efecto de las vacaciones.

La situación sanitaria, desbocada desde finales de junio –la ocupación desciende pero los índices son aún muy altos–, no parece haber replegado a la sociedad. La recuperación va por barrios y varía mucho según el sector, pero en líneas generales el consumo está en marcha. El último informe de BBVA Research indica que las compras presenciales aumentaron un 30% en julio, en relación al mismo mes de 2019, cuando no estaba impactado por la pandemia. El gasto con tarjetas españolas fue el pasado mes un 38% superior al de hace dos años.

El informe bancario indica un incremento claro «en todos los sectores, excepto en grandes superficies, belleza, moda y viajes», y añade: «Destacó el repunte del consumo en bares y restaurantes, y sobre todo en alojamiento, que recuperó los niveles de hace dos años por primera vez desde el principio de la pandemia».

Hay que tener en cuenta que puede influir también el factor de un mayor uso de tarjeta en detrimento del dinero en efectivo a raíz de la pandemia. En todo caso, se trata, fundamentalmente, de consumo autóctono, nacional, teniendo en cuenta que la economía tarraconense sigue lastrada por la escasa afluencia de turistas internacionales, por segundo verano consecutivo. El gasto de foráneos en Tarragona llega al 75% del que hubo en julio de 2019 y se percibe que, según los informes de BBVA Research, no se ha recuperado todavía. Eso sí, en julio, un mes afectado seriamente por la quinta ola, el turismo creció, porque el gasto de los extranjeros con tarjeta en nuestras comarcas no llegó en junio ni al 40% de lo que se había alcanzado en el periodo de referencia, esto es, 2019. «El avance del gasto con tarjetas españolas, tanto presencial como on line, compensó el descenso de las transacciones con tarjetas extranjeras. Con todo, estas moderaron su caída, sobre todo en el canal presencial», apuntan los informes financieros.

«Incremento estacional»

Juan Gallardo, economista del gabinete de estudios de la Confederació Empresarial de la Província de Tarragona (CEPTA), cree que «hay una doble dinámica», con una «normalización de los sectores de consumo social, de servicios que tienen más relación con la actividad turística, y también se produce un incremento estacional».

Las retiradas de dinero en efectivo de los cajeros también superaron a las de 2019. Otra aplicación, en este caso Pulso, del Banc Sabadell, monitoriza este consumo doméstico y ofrece datos reveladores de que la rueda económica va girando en verano, algo ajena a las subidas de contagios. En relación con 2020, un verano en el que hubo cierta normalidad pero con un turismo muy tocado, también se ha incrementado el gasto en conceptos como la restauración, el transporte o las gasolineras, lo que nos lleva a otro barómetro clave, más allá de lo económico, como es la movilidad.

Hay una normalización en el consumo social, aunque la reactivación completa va para largo

Esa aplicación bancaria radiografía las dinámicas de ese consumo extranjero que va a ser la clave: el gasto con tarjetas procedentes del Reino Unido ha bajado un 27%, lo que muestra la escasez de este tipo de turistas debido a las restricciones, que por otra parte es la pieza clave de la campaña turística en la Costa Daurada. De hecho, su poca presencia provoca un segundo año flojo en cuanto al turismo en Tarragona, marcado por un mercado nacional que en ningún caso compensa. Sin embargo, sí sube el dispendio hecho por franceses, holandeses, belgas, alemanes o italianos, según el balance del último mes.

Los informes de movilidad local más recientes de Google señalan, por ejemplo, un 263% más de salidas a los parques en Tarragona y un 37% más a tiendas y ocio, en relación con el periodo de referencia, que son varias semanas antes del estallido de la emergencia sanitaria, en marzo de 2020. Bien es verdad que estos indicadores suelen ir al alza en verano (los desplazamientos a los lugares de trabajo bajan un 26%) pero también que reflejan un aumento de los movimientos ciudadanos.

Otras estadísticas en esa línea proceden de la plataforma City Analytics, desarrollada por Endesa, que a su vez se apoyan en el procesamiento de Big Data de diferentes fuentes. Ahí también se disecciona una movilidad ‘in crescendo’, que supera los registros del año pasado y también los previos a la emergencia sanitaria. Se trata, en todo caso, de barómetros en general sobre la movilidad y el consumo social, aunque la clave la otorgará la campaña turística. «Aún hay muchos indicadores por debajo respecto a 2019. En el turismo, se percibe que el alojamiento tipo casa rural, apartamento o incluso los campings van bien o incluso muy bien pero los hoteles lo están pasando mal. En general, hay mucha más ocupación que en 2020 pero no tiene nada que ver con una temporada normal», cuenta Juan Gallardo, que culmina: «Nos fijamos mucho en magnitudes físicas pero también hay que tener en cuenta los precios, que son más bajos y eso también va a influir en los balances de negocio que se hagan».

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