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Luces y sombras del ‘pasaporte’ Covid

El certificado de vacunación, pensado para facilitar la reactivación económica, choca con la duda de si dar más o menos derechos en función de si se está vacunado es discriminatorio

Joan Morales

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Una enfermera pone la vacuna de la covid a unamujer en el Hospital Isabel Zendal de Madrid. FOTO: EFE

Una enfermera pone la vacuna de la covid a unamujer en el Hospital Isabel Zendal de Madrid. FOTO: EFE

El interés entre los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea por tener en verano un certificado de vacunación fue el tema estrella de la cumbre telemática que celebraron el pasado jueves, aunque aun persisten las dudas sobre el uso exacto que se le debe dar al documento, para no crear privilegios a la hora de viajar para las personas que se han vacunado.

La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró que todos los líderes europeos están de acuerdo en desarrollar un sistema a nivel europeo que permita homologar los diferentes pasaportes de vacunación que están desarrollando los Veintisiete. Pero también es cierto que los más favorables son los países del sur de Europa, muy dependientes del sector turístico, como España o Grecia. Por ejemplo, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha defendido el certificado de movilidad como una herramienta válida y útil, y por ello ha pedido trabajar de forma conjunta en su desarrollo, para evitar que cada país decida su propia fórmula, prevenir situaciones injustas.

Pero la implantación de este ‘pasaporte’ tiene sus luces y sombras. Por un lado, están las ganas de recuperar la tan deseada actividad económica y social de una forma segura y que, como mínimo, los que están inmunizados puedan demostrar que están libres del virus para contribuir a esta recuperación económica. Por otro, las dudas sobre si otorgar más o menos derechos en función de si se está o no vacunado es discriminatorio.

«Lo que no podemos hacer es estigmatizar a quien no se haya vacunado y no tenga el documento»
Xavier Guardià. Federació d’Hostaleria i Turisme de Tarragona

Aunque el sector turístico, a priori, es uno de los grandes defensores, tampoco esconde sus dudas sobre este certificado. Desde la Federació Empresarial d’Hostaleria i Turisme de la provincia de Tarragona, Xavier Guardià, es muy claro al respecto. «Si este pasaporte se crea debe ser el mismo para todos los países de Europa y que estos se pongan de acuerdo, y con las máximas garantías de seguridad», comenta el portavoz de la FEHT, quien pone sobre la mesa otro aspecto polémico sobre este certificado: «Lo que no podemos hacer es estigmatizar a quien no se haya vacunado y no tenga este documento. Tiene que existir la posibilidad de quien quiera tenerlo lo tenga, pero a quien no disponga de él no puedes prohibirle viajar. Nosotros somos los primeros interesados en que venga gente de vacaciones, pero no podemos ser más papista que el Papa».

Para Guardià, «lo más importante de todo, al margen de si hay pasaporte o no, es que la gente se vacune. Y si hay que dedicar esfuerzos a algo es a esto, a que todo el mundo esté vacunado».

Muy críticos se muestran también con este ‘pasaporte’ covid algunos científicos. Es el caso del profesor de la UOC, doctor en genética molecular e investigador, Salvador Macip, quien comenta al Diari que «la idea de los ‘pasaportes’ inmunológicos ya apareció a principio de la pandemia y tiene los mismos problemas ahora que entonces.

Para empezar, estar vacunado no es garantía de esta protegido contra la enfermedad: hay un porcentaje de vacunados (entre un 5% y un 20%, como mínimo, según la vacuna) que podrían no haber generado suficientes anticuerpos. Además, la vacuna no garantiza que la persona no transmitirá el virus si se contagia, por lo tanto tendrían que mantenerse las mismas restricciones de movilidad vigentes para otras personas».

«Habría dos tipos de ciudadanos: los vacunados, con más libertad, y otros de segunda categoría»
Salvador Macip. Investigador

Para este investigador catalán también es importante la vertiente ética «de crear dos tipos de ciudadanos: los vacunados, que tienen más libertad, y los otros, que serían ciudadanos de ‘segunda’». Por todo ello, Salvador Macip tiene bastante claro que «los ‘pasaportes’ no son una manera adecuada de recuperar la actividad económica y son discriminatorios».

Salud u ocio

Desde un punto de vista legal también existen muchas dudas sobre la implantación de este certificado de vacunación. Rafael Guerrero, abogado especializado en protección de datos y ciberdelincuencia, reconoce al Diari que «es un tema delicado, en el que los diferentes Estados de la Unión Europea deberían ponerse de acuerdo, porque la protección de datos no debería ser un problema en la lucha contra la pandemia. Si a nivel de la UE se llega a un acuerdo, con una norma que lo regule o con un acuerdo bilateral me parece bien».

El problema, según este abogado, es diferenciar los usos que tendría este documento. «Si el uso es estrictamente sanitario no lo veo mal, porque al viajar a otro país puedes tener un certificado de seguridad sanitaria por si tienes un problema en ese país poder demostrar que estás vacunado y de qué vacuna», comenta Guerrero, quien no lo tiene tan claro «si hablamos de ocio, porque podría haber una discriminación. ¿El que tenga el ‘pasaporte’ puede viajar y el que no lo tenga no? ¿Y si una persona no se ha podido vacunar, por ejemplo, por un problema de salud ya no podrá viajar?». Este abogado también plantea otra cuestión que pone en duda la legalidad de este ‘pasaporte’: «Si se quiere implantar a nivel interno, como por ejemplo para poder ir al teatro o al cine, creo que no sería viable porque aquí sí que podría generar una clara discriminación. Pongamos el caso de un matrimonio en el que uno de los dos es médico y ya se ha vacunado y su pareja no».

«Si se crea para poder ir al teatro o al cine podría generar una clara discriminación»
Rafael Guerrero. Abogado

Para Rafael Guerrero también es muy importante sabe qué se hace con la información de cada ciudadano. «¿Qué pasa con ella? No sería de recibo que pudiese acabar en terceras manos que no fuesen las autoridades sanitarias. Por eso, o existe un acuerdo multilateral y una norma que lo ampare o sino podría darse la suspicacia de que hubiese unos intereses detrás», explica este experto, quien concluye que «de todas formas este tema tiene fecha de caducidad y es cuando la máxima población esté vacunada».

El apunte: Israel ya disfruta del ‘pase verde’

Los vacunados en Israel cuentan desde esta semana con un privilegio: el conocido como ‘pase verde’ que les permite más vida que al resto, como acudir a gimnasios, hoteles y piscinas y hoy, por primera vez en meses, disfrutar de algo que parecía muy lejano, un concierto.

Tras dos meses liderando la campaña de vacunación mundial -con casi la mitad de la población con una primera dosis y 3.1 millones con la de dos- parte de los israelíes comenzaron esta semana a disfrutar de beneficios, además de la inmunidad al coronavirus.

El sistema para obtener el pase verde es muy sencillo: en la página web de Sanidad los vacunados o recuperados de la COVID cargan su número de documento, teléfono y fecha de nacimiento. Después ingresan un código que reciben por mensaje de texto y descargan el certificado. Las opciones para utilizarlo son dos: pueden presentar la versión digital, con un código QR que puede ser leído electrónicamente a la entrada de los lugares que lo requieran, o lo pueden imprimir.

Israel diferencia entre los documentos de inmunización que entrega: el certificado de vacunación o de recuperación y el pase verde. Aunque es este último el que fue creado para su aplicación en la actividad económica y social del portador.Eso sí, la validez de esta tarjeta está limitada a seis meses desde que se obtiene. El plan de desescalada es todavía incierto, pero para el Gobierno israelí esta identificación es el primer paso para garantizar una apertura sin interrupción de toda la economía. Si bien la oferta cultural está desde esta semana permitida con el pase verde, son todavía pocos los centros y eventos que se han organizado.

El Ayuntamiento de Tel Aviv celebró el miércoles el regreso del arte y la cultura con un ‘Concierto de Pase Verde’ para personas mayores. Una nueva realidad que privilegia a los vacunados.

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