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Madrid promete escaleras mecánicas y ascensores en la estación de TGN para 2016

La obra, que contempla la ampliación de dos andenes, sólo resolverá los problemas más urgentes de accesibilidad. Faltará una última fase
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El andén entre las vías 2 y 4 es uno de los que se remodelará y ampliará considerablemente. Foto: pere ferré

El andén entre las vías 2 y 4 es uno de los que se remodelará y ampliará considerablemente. Foto: pere ferré

El impresentable estado actual de la estación de tren de Tarragona podría mitigarse en 2016 si en esta ocasión la palabra del Ministerio de Fomento se cumple. El secretario de Estado de Infraestructuras, Manuel Niño, se lo prometió este miércoles al alcalde Josep Fèlix Ballesteros y al concejal de Urbanisme Carles Castillo durante una reunión que mantuvieron en Madrid, y a la que por parte del territorio asistieron también los diputados tarraconenses Alejandro Fernández (PP) y Joan Ruiz (PSC);y por parte de Fomento, diversos técnicos ministeriales y también de Adif.

Por si el compromiso de palabra ante los representantes políticos tarraconenses fuera poco, minutos después de la reunión el Ministerio hizo público el anuncio mediante una nota de prensa en la que detallaba algunos aspectos de la obra.

Aunque los trabajos pendientes en la estación son numerosos y la inversión para acometerlos se estimó en su día en 15 millones de euros, los más urgentes y prioritarios son los relativos a la accesibilidad, y son precisamente esos los que quedarán resueltos con los 6,2 millones de la inversión anunciada ayer: «El proceso –dice Fomento– se iniciará este mismo año con la licitación de los trabajos».

Ballesteros –que este miércoles mismo, a su regreso de Madrid, ofreció una rueda de prensa– se mostró especialmente optimista en cuanto a los plazos, al asegurar que «lo normal es que se liciten a finales de año, que este mismo año empezasen las obras y que en todo caso en 2016 estén acabadas».

¿Qué implicará exactamente este nuevo lavado de cara (todavía no el último)? Fundamentalmente, la instalación de ascensores y en algún punto también escaleras mecánicas, para facilitar el acceso a los andenes, y también la ampliación de los propios andenes, puesto que en la actualidad son demasiado estrechos y no permiten la instalación de las novedades citadas. «Tienen que pasar de los poco más de 3 metros actuales a casi 8», precisó el alcalde en su comparecencia. «Ahora mismo, por ejemplo, una silla de ruedas no puede pasar por el andén por el punto donde está el hueco de la escalera. Ni a un lado ni a otro de las escaleras hay espacio suficiente», añadió.

Además de ampliarlos, las obras de remodelación contemplan también «recrecer los andenes» (elevar su altura) de nuevo en aras de la accesibilidad. El proyecto de los 6,2 millones de euros incluye, por último, «modificar el esquema de vías para incorporar el ancho estándar a la estación».

Esta primera actuación se centrará sólo en los dos andenes principales, los más cercanos al edificio estación: el de la vía 1 (situado junto al edificio), y el que queda entre las vías 2 y 4. Precisamente esta última, la vía 4, desaparecerá con esta primera fase de las obras, como consecuencia de la ampliación de los andenes y de la reformulación de las vías para su adaptación al ancho internacional.

Para una última fase de las obras (sin fecha) quedará, entre otras mejoras, la adecuación y accesibilidad del tercer andén y del resto de vías que ahora no se remodelan, hasta alcanzar los 15 millones mencionados. Ballesteros reconoció que la obra es, por tanto, insuficiente, pero también recordó que en la actualidad «al tercer andén prácticamente no van viajeros porque esas vías apenas se utilizan; se habilitan sólo de forma excepcional para casos de avería», por lo que a efectos de accesibilidad la remodelación que anunció ayer el Ministerio de Fomento resolverá prácticamente en su totalidad el problema.

 

Protocolo de acuerdos

Pese a ser la principal prioridad, el estado de la estación no fue el único reproche que el Ayuntamiento le planteó ayer a Manuel Niño. Existen otros puntos de malestar en relación con la cuestión ferroviaria. Por encima de todos, el hecho de que todavía no se haya firmado con Fomento el protocolo de compromisos como compensación a la ciudad por haber aceptado el tercer carril.

Reclamaciones como la construcción de pasarelas que conecten la ciudad con la playa, el compromiso de que el tercer carril es una solución provisional, la promesa de que las mercancías peligrosas no estacionarán ni dormirán en la estación de Tarragona o la reducción del impacto acústico del paso de la vía por el frente marítimo son algunas de las condiciones que Tarragona puso en su día. Fomento, dice el consistorio, las aceptó entonces verbalmente a la espera de firmarlas en un futuro, pero a día de hoy todavía no se ha concretado y la ausencia de pacto escrito resulta inquietante para el Ayuntamiento, pues no hay garantía de que vayan a cumplirse.

Por último, los representantes locales reclamaron durante la reunión que se les diera «una fecha concreta de licitación del intercambiador de L’Arboç», que permitirá la conexión de la línea de ferrocarril convencional Tarragona-Barcelona con la de Alta Velocidad Madrid-Barcelona, lo que entre otras cosas acortará el tiempo de viaje entre Tarragona y Barcelona. Además, «sin el intercambiador, los trenes de altas prestaciones no llegarán a Tarragona». Fomentó informó en la reunión que el proyecto saldrá a exposición pública durante el primer semestre de este año.

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