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Malestar en Joan XXIII por la posible marcha de servicios

El Servei Català de la Salut trabaja en concentrar la unidad de oncología en el Hospital Sant Joan de Reus, lo que significaría el traslado de la planta de hematología oncológica

Carla Pomerol

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El servicio de hematología de Joan XXIII está dirigido por el ICO.  FOTO: Alfredo González

El servicio de hematología de Joan XXIII está dirigido por el ICO. FOTO: Alfredo González

El ambiente en el Hospital Joan XXIII de Tarragona está crispado. Los profesionales sanitarios temen que se trasladen algunos servicios al Hospital Sant Joan de Reus, con el objetivo de llenar el gran equipamiento construido hace unos ocho años en la capital del  Baix Camp y que está vacío, en gran parte.

Desde el CatSalut reconocen que se está trabajando por la reordenación oncológica del Camp de Tarragona. Esto implicaría que la unidad de hematología oncológica del Hospital Joan XXIII –ubicada actualmente en la primera planta– se trasladaría a Reus. Aún así, fuentes del CatSalut aseguran al Diari que los enfermos de cáncer podrán continuar tratándose en el Joan XXIII. 

La idea ya se puso encima de la mesa hace unos dos años, cuando el exconseller Toni Comín visitó Tarragona para presentar el plan estratégico sanitario del Camp de Tarragona, que marcaba el objetivo de «concentrar en el Hospital Sant Joan de Reus un único servicio de hematología oncológica, que coordine la atención a los pacientes».

La preocupación entre los trabajadores y los sindicatos sanitarios ha aumentado en los últimos meses, ya que todo apunta a que se está acelerando el traslado de la unidad. Fuentes del Servei Català de la Salut aseguran que «aunque no hay una fecha marcada, el objetivo es cumplir con lo marcado en el plan estratégico para mejorar el proceso terapéutico del cáncer, centrado en la equidad del territorio». No hay plazos, ni tampoco proyecto claro. Pero sí que hay decisión. 

Según ha podido saber el Diari, el día a día en la planta de hematología, ubicada en la primera planta del Hospital Joan XXIII, es muy incómodo. Tanto médicos, como enfermeras y auxiliares creen que su puesto de trabajo está en riesgo y aseguran que «la incertidumbre aún es peor. Algunos nos dicen que el traslado será inminente, y otros, que no nos preocupemos», asegura una enfermera de la planta, quien reclama a la dirección del centro hospitalario respuestas acerca de la situación. Cabe destacar que desde el año 2014, el servicio de hematología del Hospital Joan XXIII está dirigido por el Institut Català d’Oncologia (ICO).

Por su parte, la nueva consellera de Salut, Alba Vergés aseguró en declaraciones al Diari que «es importante atender a los pacientes de la mejor manera posible», e insistió en la idea que ya defendía el exconseller Toni Comín, de un solo hospital, con dos sedes: Joan XXIII y Sant Joan. «No queremos fragmentar, queremos trabajar en red, y con la filosofía de una sanidad para todo el territorio», explicaba Vergés. 

Por su lado, fuentes del Joan XXIII consultadas por el Diari dudan del traslado de la planta y de la marcha del servicio de oncología. «No tenemos información sobre esto, pero nos extraña que sea así, al menos a corto plazo, ya que hace apenas unas semanas empezaron las obras en el Hospital de Dia en el Joan XXII, una unidad que trata a los pacientes que necesitan quimioterapia, entre otros tratamientos», explican desde el hospital. La ampliación de este servicio permitirá doblar el número de pacientes.

Un hospital «muy goloso»

Tanto profesionales como sindicatos temen el desmantelamiento del Joan XXIII, ya que se trata del hospital de referencia del territorio. Por su parte, algunos sindicatos destacan que «el único criterio que se utiliza desde CatSalut es el de llenar de servicios el Sant Joan de Reus, ya que el edificio costó mucho dinero y ahora se debe explotar, a costa de desvestir el Joan XXIII», y añaden que «sin la unidad de oncología, el centro reusense sería deficitario». 

El sindicato CGT siempre se ha mostrado preocupado por la marcha de servicios del Joan XXIII, pero no solamente a Reus, sino también al Hospital Santa Tecla. «La gente está preocupada, y los que trabajan en esa planta aún más», asegura Ferran Mansergas, delegado sindical de la CGT, quien añade que «tenemos la percepción de que el Joan XXIII es muy goloso para todos aquellos que quieren hacer negocio». Los sindicatos alertan que si la situación continúa así, el actual hospital de referencia dejará de serlo. 

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