Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de 100 municipios de Tarragona se exponen a multas de la UE por no reciclar

Cuenta atrás para las sanciones. El 56% de ayuntamientos de la provincia, incluidos los principales, no cumplen con el reto del 50% de recogida selectiva para 2020 que ha impuesto Bruselas

Raúl Cosano

Whatsapp
Contenedores en Tarragona capital, que actualmente no cumple con la UE. Foto: Pere Ferré

Contenedores en Tarragona capital, que actualmente no cumple con la UE. Foto: Pere Ferré

L’Aldea (Baix Ebre) está a punto de cumplir el objetivo. Recicla el 49,4% de sus residuos, según el balance de 2018, y todo apunta a que superará sin muchos apuros en este 2019 ese umbral del 50% que es el objetivo establecido por la Unión Europea para 2020. Esa cifra trae de cabeza a muchos ayuntamientos, sumidos en una cuenta atrás para llegar a esa meta si no quieren exponerse a multas, una amenaza bien real. 

Ahora vienen las prisas y los trabajos de última hora para cumplir con una normativa aprobada en 2008 y que daba un margen de 12 años. Por demarcaciones, la provincia suspende, pero la dinámica es desigual según dónde se ponga el foco. El Camp de Tarragona alcanza una recogida selectiva del 38,19%, según datos de la Agència de Residus. Por lo tanto, aún queda lejos ese objetivo. 

Quienes sí han hecho más los deberes han sido las Terres de l’Ebre, que logran uno de los mejores datos de Catalunya (45,73%), superando la media y mostrando sólidas opciones de alcanzar el desafío marcado. La responsabilidad, sin embargo, es municipal, y el diagnóstico de la situación es muy variable, en función de si se han implantando políticas activas de tratamiento de residuos o si han tenido éxito. Hay mucho trabajo por hacer: de hecho, 80 poblaciones tarraconenses han alcanzado ese 50% mientras que 104 no lo habían hecho a finales de 2018, por lo que se exponen a una eventual multa si en los cuatro meses que quedan de 2019 no recuperan terreno perdido. 

Eso sí, 30 municipios tarraconenses sí están en ese más de 45%, por lo que tienen el reto más a mano, a poco que sigan haciendo el trabajo. En esa horquilla se hallan Amposta, Flix, Els Pallaresos, Cambrils, Camarles, Ulldecona, Mont-roig del Camp, El Catllar o Castellvell del Camp. 

Miravet (Ribera d’Ebre) es el municipio que lidera la clasificación de la recogida selectiva en la provincia, con un 78,69%. Bellmunt del Priorat (78,63%) ocupa la segunda plaza, mientras que Ginestar (78,44%) cierra este podio de localidades donde los vecinos están más concienciados con el reciclaje doméstico. 

Las principales ciudades de la provincia, ahí donde va a residir la clave, están lejos del 50%. Un ejemplo es Tarragona capital, con un 32,52%. Peor está Reus, que ni siquiera llega al 30% y se queda en un 29,86%. Por mucho progreso que experimenten en este 2019 –sumado a los avances de los últimos años– difícilmente consigan los objetivos impuestos por Europa. Tortosa (27,02%), Calafell (29,24%), El Vendrell (34,52%), Valls (40,41%) y Salou (41%) también están alejados. 

Cambrils y Amposta, cerca
Mucho mejor lo tienen Cambrils (49,62%) y Amposta (47,79%), que a finales de 2018 se quedaban cerca y por lo tanto, aunque incumplían, vislumbran un panorama más halagüeño. Vila-seca es el único municipio, dentro del ‘top ten’ de habitantes, que ya ha hecho los deberes, reciclando un 51,64%, según los balances de la Agència de Residus. En el global catalán, la cifra fue del 41,8%. 

La Generalitat se escuda en un último aumento interanual del 8,4%, atribuible «a una mayor concienciación ciudadana, al efecto de las campañas de sensibilización, al incremento de la dotación de las ayudas a los entes locales para el fomento de la separación de los residuos municipales, a la implantación de los sistemas de recogida más eficientes y a la subida del cánon de los residuos», como indica el conseller de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet. El puerta a puerta, en 2018 activo en 196 municipios catalanes, también ha sido decisivo a la hora de avanzar en ese gesto tan cotidiano consistente en separar la basura según sea orgánica, vidrio, papel, cartón o envases y depositarla en el contenedor adecuado. 

A pesar de estos datos, la Generalitat es contundente y avisa de que ninguna administración va a pasar por alto las infracciones. El Govern admite que aquellos ayuntamientos que no cumplan en 2020 se exponen a recibir una multa. «Los consistorios pueden ser sancionados. Ellos son los competentes en materia de recogida de residuos», explican desde la Agència de Residus. 

El procedimiento es sencillo: llegado el momento, la Comisión Europea abrirá un expediente por incumplimiento de objetivos marcados en la legislación comunitaria. «De este expediente se pueden derivar sanciones económicas que enviarán al Estado español. Estos ya han recordado a las comunidades que ellos no son competentes y nos pasarán la sanción a nosotros. Nosotros, como Agència, la enviaremos a los municipios que no cumplan, ya que son responsables de una correcta recogida de los residuos de sus vecinos», explica la Generalitat. 

Hay otras poblaciones que están a años luz de ese 50% que impone Europa y que, por lo tanto, serán susceptibles de ser multadas. Creixell está a la cola de la provincia, con un 9,12%. En La Pobla de Mafumet la estadística es más que insuficiente, con un 13,29%. La Pobla de Montornès, Torroja del Priorat, Constantí, La Riba, Els Garidells o Salomó están por debajo del 25%. En global, el 56% de los municipios de la provincia no cumplen todavía con Bruselas. A nivel catalán, la cifra asciende al 69%. Es decir, que dos de cada tres no hacen los deberes. 

Temas

Comentarios

Lea También