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Mas d’en Sorder de TGN acogerá un hotel rural con encanto

El proyecto comporta la construcción de 230 viviendas cerca del campo de golf

Núria Riu

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La cúpula modernista de Mas d’en Sorder es obra del arquitecto Josep Maria Pujol de Barberà.   FOTO: dt

La cúpula modernista de Mas d’en Sorder es obra del arquitecto Josep Maria Pujol de Barberà. FOTO: dt

Mas d’en Sorder se rehabilitará y se convertirá en un hotel rural con encanto. Esta operación supondrá también la construcción de 230 viviendas en unos terrenos próximos a los campos del Golf Costa Dorada. El proyecto está comprendido en el POUM, dentro del Pla Parcial 43, que ayer se aprobó de forma inicial en una Junta de Gobierno extraordinaria por parte del Ayuntamiento de Tarragona.

El plan general divide este ámbito en dos áreas que en conjunto suman una superficie de unas 47 hectáreas de suelo. En concreto, hay una parte de los terrenos que quedan en el norte de las instalaciones deportivas y allí se prevé el uso residencial. Desde la administración local, el concejal de Territori, Josep Maria Milà, destacó que «serán bloques de pisos y en ningún caso estamos hablando de chalets».

El segundo sector está en el sur del campo de golf. Allí se encuentra Mas d’en Sorder, que a pesar de su valor arquitectónico está cerrado, y se transformará en un hotel rural con encanto. Los promotores deberán restaurar el antiguo inmueble, que destaca por la cúpula modernista. Este espacio podría acoger los servicios comunes, mientras que las habitaciones se habilitarían en una zona nueva. En todo caso, los promotores tendrán que buscar un operador que esté interesado en un proyecto que ahora saldrá a exposición pública y podría aprobarse de forma definitiva antes de fin de año. A partir de ahí, las características del establecimiento acabarán de definirse en la fase constructiva.

El proyecto se determina que la zona hotelera ocupará un máximo de 8.000 metros cuadrados de techo y que la restauración tendrá que hacerse conforme indiquen en su momento los servicios de Patrimoni Cultural de la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Tarragona. Y es que las edificaciones están catalogadas como Bé d’Interès Cultural Nacional y Bé Cultural d’Interès Local.

Alrededor del establecimiento hotelero se mantendrá la zona verde. En este sentido, Milà afirmó que este proyecto «es clave para preservar el corredor ecológico de la Anella Verda, ya que de otra forma evitamos que se haga otra urbanización tipo La Móra o Boscos». La empresa Mas Maneguet dispone de aproximadamente el 80% de los terrenos, mientras que el Arquebisbat de Tarragona también participa con un 15%.

El primer cinco estrellas

La aprobación inicial del PP43 supone el principio del fin de un largo proyecto que arrancó en los ochenta, con la construcción del Golf Costa Dorada. Ya a finales de los noventa se apuntó la posibilidad de habilitar el primer hotel de cinco estrellas de la demarcación de Tarragona.

El grupo inversor alemán Günther Borreck presentó el 20 de mayo de 1998 el proyecto de este establecimiento hotelero, con una inversión que en aquellos momentos superaba los 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros). Estaba prevista la construcción de 89 habitaciones y 12 suites y, aparte de piscina, iba a tener pista de paddle y tenis. En su momento ya se relacionó el desarrollo de este proyecto con la construcción de una urbanización de lujo para 150 chalets.

Sin embargo, surgieron múltiples problemas y aproximadamente en el año 2003 el proyecto quedó aparcado, ya que la Comisió d’Urbanisme había recomendado a sus promotores que esperasen a la revisión del plan general.

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