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Mas d’en Sorder tendrá segunda temporada

Doce meses de espera para conocer el desenlace de una operación urbanística en la que Junts per TGN desempeñará un papel protagonista

NÚRIA RIU

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Mas d’en Sorder se encuentra en un avanzado estado de deterioro. FOTO: PERE FERRÉ

Mas d’en Sorder se encuentra en un avanzado estado de deterioro. FOTO: PERE FERRÉ

Suspensión de licencias y el anuncio de que arranca una negociación para llevar a cabo una modificación puntual del POUM para replantear el plan parcial 43, conocido como el de Mas d’en Sorder. El Equipo de Gobierno, formado por Esquerra Republicana y En Comú Podem, obtenía el pasado viernes el apoyo de los concejales de Junts per Tarragona y la Candidatura de Unitat Popular para frenar este proyecto. Hasta aquí todo según lo previsto. No obstante, todo apunta a que este se podría convertirse en el nuevo culebrón urbanístico de Tarragona.

El giro en el guión lo protagonizó el líder de Junts per Tarragona, Dídac Nadal. En una intervención atropellada, –el alcalde llegó a solicitarle hasta en dos ocasiones que se le había agotado el turno de palabra– el líder de la formación nacionalista dejó algunas ideas que no pueden pasarse por alto. La primera la soltó nada más arrancar. «Nuestra opinión es diferente a la de la CUP y el Equipo de Gobierno», decía. Ciertamente, en esta ocasión el voto favorable de los tres concejales de Junts per Tarragona permitía esta moratoria de doce meses. Sin embargo, el proyecto urbanístico que defiende este partido tiene diferencias considerables con las formaciones lideran el Ejecutivo y el partido anticapitalista. Todas ellas apuestan por la cohesión de ciudad. En cambio, Nadal defiende que pueda seguir adelante La Budellera, un proyecto que las tres formaciones de izquierda anhelan suspender, y que podría convertirse en una piedra en el zapato si en un determinado momento se abriera una negociación para entrar en el Gobierno.

Aunque en su intervención, Dídac Nadal explicó otros aspectos que habrá que tener en cuenta. Fue en su parte final, cuando defendió que este plan parcial, tal y como está planteado, no tiene un interés público de cara a la ciudadanía de Tarragona. En este sentido, abría la puerta a que Essentia Costa Daurada, pueda construir las 238 viviendas de alto standing si cede el Mas d’en Sorder a la ciudad o si se hace una concesión administrativa. De esta forma, el inmueble rehabilitado con el hotel pasaría a manos del Ayuntamiento dentro de «treinta, cuarenta o cincuenta» años.

La propuesta tiene varios elementos a tener en cuenta. El primero es que no se cierra la puerta a construir la nueva urbanización, mientras que el concejal de Territori ha dicho que la postura de ERC es el de «eliminar» del POUM este plan parcial. El segundo es que se abre la posibilidad de seguir con la recuperación de Mas d’en Sorder, que se encuentra en un avanzado estado de deterioro. Y es que, más allá de permitir o no que se construya esta nueva urbanización, estos cuatro partidos no podrán pasar por alto la necesidad de buscar una solución para evitar que definitivamente acabe perdiéndose una cúpula modernista, catalogada como Bé Cultural d’Interès Nacional. ¿Si se entierra definitivamente este proyecto qué pasará? Difícilmente el Ayuntamiento de Tarragona podrá comprar el inmueble y restaurarlo. Si no quiere evitarse que cualquier día acabe cayéndose y se pierda definitivamente, habrá que estrangularse los sesos. Y todo esto en un marco en el que no se sabe qué papel van a ejercer los promotores en adelante. Durante todo este periodo se han mantenido siempre en un discreto segundo plano. En los dos últimos comunicados que han emitido, el último el pasado viernes, no cerraban la puerta a acudir a la vía judicial. Algunas fuentes apuntan que estarían sopesando tirar la toalla, después de este largo pulso con el Ayuntamiento.

De momento, no se ha convocado ninguna primera reunión entre los cuatro partidos que deberán debatir esta cuestión. El tiempo apremia para llegar a un acuerdo que permita una aprobación inicial de esta modificación puntual del POUM en doce meses. Habrá que seguir con atención la nueva temporada para el desenlace.

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