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Medidas para detectar pinganillos en la Selectividad de Tarragona

3.201alumnos que pretenden cursar grados universitarios han empezado hoy martes las Pruebas de Accesi a la Selectividad

ACN

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Estudiantes, repasando minutos antes de entrar en el aula para hacer la Selectividad. FOTO: ACN

Estudiantes, repasando minutos antes de entrar en el aula para hacer la Selectividad. FOTO: ACN

Un total de 3.201 jóvenes han empezado este martes las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en la provincia de Tarragona. Son 320 alumnos más que el año pasado, una cifra que representa un incremento del 10% de matriculados.

El examen de Lengua castellana y literatura ha sido el primero que han realizado los alumnos, que minutos antes de entrar en el aula todavía daban un último vistazo a los apuntes. En el Campus Catalunya de la Universitat Rovira i Virgili (URV), una vez pasados los nervios de la primera prueba, los futuros universitarios han salido más liberados y con la sensación general que el examen ha sido asequible.

FOTO: ACN

En esta ocasión, la URV ha habilitado un espacio de descanso para los jóvenes. Las pruebas se celebrarán hasta jueves en un total de 19 tribunales en toda la demarcación, dos más que el año pasado, uno ubicado en Tarragona y el otro en Vila-seca (Tarragonès).

El coordinador de las PAU, Antoni Garcia Español, ha explicado que las pruebas han arrancado con puntualidad y sin ningún problema remarcable. En la línea del incremento de matriculados en todo Catalunya, en el Camp y el Ebre se ha pasado de una cifra de unos 2.900 alumnos que se había mantenido estable en los últimos cinco años, a 3.200, un 10% más.

La demanda más grande ha comportado que se habilite un décimo tribunal en Tarragona y que se haya estrenado un nuevo tribunal ordinario en Vila-seca. Así pues, los alumnos de los institutos de Vila-seca y Salou se examinan en la Facultat de Turisme i Geografia para descongestionar las sedes de Reus, que estaban "muy colapsadas", añade Español.

En concreto, hay diez tribunales -en los Campus Catalunya y Sescelades-, cuatro en Reus -Facultat d'Economia i Empresa, IES Baix Camp e IES Gabriel Ferrater-, uno a la Facultat de Turisme i Geografia de Vila-seca, y cuatro en Tortosa -Campus Terres de l'Ebre, IES Joaquim Bau e IES Cristòfol Despuig.

Como novedad, este año se han habilitado zonas de descanso con fuentes de agua porque los alumnos, los vocales y los acompañantes puedan descansar o preparar los siguientes exámenes. Además, por segundo año consecutivo se mantiene un tribunal ordinario especial para alumnos con dislexia o TDAH.

Nervios previos

Todavía no eran las nueve de la mañana cuando los alumnos se agrupaban ante las aulas del campus Catalunya de la URV. Con los apuntes todavía en las manos, han preparado la documentación y las etiquetas para empezar el primer examen.

Una vez en el aula, se les ha trasladado las instrucciones para seguir las pruebas, como por ejemplo la prohibición de llevar encima el teléfono móvil o dispositivos electrónicos, y la obligatoriedad de responder los exámenes con bolígrafos.

Por segundo año consecutivo se ha vuelto a utilizar el aparato detector de pinganillos para evitar que los alumnos copien durante la Selectividad.

Según Español, ni el año pasado ni este año ha detectado ningún dispositivo. "El año pasado tres chicos se sacaron los relojes inteligentes antes de que pasáramos. No sé si por precaución, por miedo o porque escondían algo, pero como efecto disuasorio ha ido bien", ha dicho.

Una vez pasado el primer examen, que ha durado una hora y media, los alumnos han salido a descansar con los primeros nervios pasados y, generalmente, con buenas sensaciones.

La alegría de la mayoría de alumnas por la poca dificultad de la prueba de castellano contrastaba con la opinión de una profesora de esta asignatura. Teresa Gonzàlez, del instituto Ramón de la Torre, de Torredembarra, ha asegurado que la prueba de castellano ha sido "extraña": "puede dar la sensación que ha ido muy bien y después ir mal", ha alertado.

Según esta profesora, una de las opciones planteadas abordaba sólo las lecturas y dejaba de la do la lingüística". "Lo he encontrado inconsistente en comparación con otros años", ha dicho, apuntando que las últimas semanas había formado sus alumnos con la práctica de exámenes tipos PAU.

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