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Minimalismo

El mitin de ayer de ICV en Bonavista apenas reunió a un centenar de personas en el barrio izquierdista por excelencia de TGN
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El mitin que impartieron ayer los líderes de IU en España y Catalunya –Cayo Lara y Robert Vendrell–y la candidata a la Alcaldía de Tarragona, Arga Sentís, recordó ayer a un plato del cheff Ferran Adrià: algo jugoso en el centro de un plato inmenso pero vacío. El mitin tuvo su esencia pero fue un fracaso de asistencia. Reunir a menos de cien personas un domingo de mercadillo en el barrio ‘proletario’ por excelencia de Tarragona –Bonavista– es un fracaso.

En una esquina de la Plaza de la Constitución, ICV había montado su chiringuito. En otras dos esquinas, había sendas carpas –casi sin gente– de PSC y Ara Tarragona. Sólo estaba llena la terraza de un bar. Un domingo a mediodía apetece mucho más una tapa y una caña que escuchar a los políticos.

ICVno preparó sillas. Los trabajadores escucharon a sus líderes de pie. Bajo el sol. Sin parafernalias. Nada de las macropantallas peperas o los montajes convergentes. Minimalismo en estado puro.

Antes de las intervenciones, canciones como L’estaca de Lluís Llach o Meditaciones de Severino El Sordo, de otro legendario cantatuor, José Antonio Labordeta, pusieron la banda sonora a un acto que recordó –como el del PP del viernes–a los viejos tiempos, pero en muy diferente sentido. Si el de Rajoy rememoró aquellos años de la Formación del Espíritu Nacional, el de Arga y compañía a los del puño en alto, al comunismo en todo en su ‘esplendor’. El propio Lara admitió al principio de su intervención que «he traído a Karl Marx» y se remontó a la II República –1931– para recordar que la lucha de muchas mujeres y hombres había conseguido el voto femenino.

Todo el acto despertaba un sabor añejo a rojerío –por usar otro término a la vieja usanza–, que incitaba a lanzarse a las barricadas contra el «malvado capitalismo». Los pocos ciudadanos presentes eran como Los últimos de Filipinas de la esencia izquierdista.El proletariado bonavisteño –sólo una parte porque la mayoría estaba en alguna de las terrazas que pueblan Bonavista– aplaudió mientras se ondeaba una bandera republicana. Lara, al despedirse, soltó aquello de «Salud y República», aunque añadió, en un baño de realismo, « cuando podamos» (la República).

Se montó un pequeño lío cuando al hablar Vendrell en catalán, un ciudadano gritó «¡Hable en castellano!¡No entiendo el catalán!». Como Vendrell replicó «hablaremos en ambos idiomas», el intransigente jubilado se largó indignado.

A los pocos minutos de acabar el mitin, se inició una master class de zumba en la misma plaza. Fue un resumen perfecto del mitin. Vendrell, Lara y Arga habían defendido zumbar a la derecha y unas ideas ‘zumbadas’: «Mantener los principios aunque nos cueste votos». Principios. ¿En política? Parafraseando a Obélix: «Están locos estos de Iniciativa ».

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