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No dejes que la verdad te estropee un buen titular

#seriesenvena
‘Press’.
Esta miniserie de la BBC, que ha llegado a nuestro país de la mano de Filmin, es una mordaz visión del mundo periodístico

Yolanda Fernández

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Priyanga Burford, Charlotte Riley, Ben Chaplin, Paapa Essiedu y David Suchet son los protagonistas de esta serie. Foto: BBC

Priyanga Burford, Charlotte Riley, Ben Chaplin, Paapa Essiedu y David Suchet son los protagonistas de esta serie. Foto: BBC

En una sociedad donde la información nos llega a raudales por infinidad de vías, donde las redes sociales han adquirido una notoriedad que hace que lo que allí se publica de repente se convierta en dogma, donde el hecho de contrastar una noticia a veces se sacrifique en favor de la inmediatez y los clickbaits, parece difícil que la prensa escrita tradicional tenga cabida.

Para poder sobrevivir, los diarios tradicionales tienen que intentar dar algo que los diferencie del resto y cuesta encontrar qué es ese algo.

En Press, la nueva miniserie de la BBC que se estrenó el pasado otoño y que ha llegado a nuestro país este año de la mano de Filmin, nos plantean dos formas bien distintas de afrontar el día a día de dos publicaciones y cómo tratar una noticia.

Rivales a muerte
‘The Herald’
es un diario serio, riguroso en el tratamiento de la noticia, donde el contraste de las fuentes es vital e imprescindible. Nada se deja a la interpretación y se hace una investigación exhaustiva de cada punto de la noticia para dar con la mayor veracidad posible el tema en cuestión. El mayor ejemplo de esta manera de trabajar es la editora Holly Evans (Charlotte Riley), una periodista con una reputación intachable y que vive por y para su profesión.

‘The Post’ es la otra cara de la moneda. Sensacionalista hasta límites insospechados, donde sí que se lleva a su máxima expresión la famosa frase de «no dejes que la verdad te estropee una buen titular». Dirigiendo este diario está Duncan Allen (Ben Chaplin), un periodista sin muchos escrúpulos, por no decir ninguno, al que muchas veces lo que menos le importa es el fondo de la noticia, busca la parte más morbosa de la misma y si el titular, aunque no se ajuste a la verdad, le da una buena portada ignora todo lo demás y va adelante con ello.

Como podemos ver Holly y Duncan son dos personas diametralmente opuestas en la forma de entender el periodismo, nunca jamás enfocarán la misma noticia de igual manera y esto va a quedar patente a los largo de los seis episodios que conforman esta serie. Su lucha es muchas veces encarnizada y muy desleal por parte de la gente del ‘Post’. Hay momentos en que llegas a odiar a Ed Washburn (Papa Essiedu), el nuevo fichaje recién salido de la universidad de ‘The Post’ que se adapta a la velocidad de la luz a las marrulleras formas de trabajar que impone Duncan Allen. Ed ha nacido para trabajar en este diario... o no.

Ni blanco ni negro. Gris
Aunque claro, como todo en la vida, no hay nada ni blanco ni negro en el mundo del periodismo, sino que todo es de un tono gris que hace que nuestros protagonistas se muevan en un mar que hará que unas veces la marea les lleve a buen puerto y otras, que se vean envueltos en una auténtica tormenta de la que va a ser difícil que salgan.

‘The Herald’ es el diario en el que a todos nos gustaría trabajar, con una directora, Amina Chaudury (Priyanga Burford), que es todavía más recta y profesional que Holly, que tiene que afrontar dirigir un periódico que está en crisis y que va a tener que buscar la solución a los problemas económicos sin sacrificar, en favor de la publicidad salvaje, la línea editorial. Tengo que decir que la solución que encuentra es bastante original y arriesgada (no haré spoilers) y que más de uno se podría aplicar.

Por contra, ‘The Post’ va como un tiro. No tiene problemas económicos y parece que todo es miel sobre hojuelas. El dueño del grupo al que pertenece 'The Post', George Emmerson (David Suchet), aprieta a Duncan para que no baje la guardia y haga de su sensacionalista diario un referente para todo el mundo.

Relaciones personales complejas
Pero esta interacción continua entre Holly y Duncan lleva a que poco a poco se vayan comprendiendo uno a otro y lleguen a cruzar sus caminos profesionales. Duncan está en plena fase de divorcio y sus cuestiones personales van a influir muchísimo en el devenir de la historia. Y es que muchas veces trabajo y vida personal se separan por una línea muy fina y Duncan no tiene muy claras sus prioridades, algo que parece que Holly sí.

Dos mundos antagónicos
Para distinguir claramente las dos líneas de trabajo del ‘Herald’ y del ‘Post’ los creadores de la serie nos muestran ya desde el inicio sus diferencias. Vemos a Duncan Allen entrar en el edificio del ‘Post’, una construcción moderna, donde predomina el color rojo, al igual que en su cabecera, con unas escaleras mecánicas futuristas y donde la buena marcha del diario se aprecia allá donde mires.

En contra, Holly trabaja en ‘Herald’, un edificio viejo y antiguo, donde la redacción parece sacada de Lou Grant y todo va acorde con su cabecera azul. Se ve claramente que el Herald no está pasando por su mejor momento.

En definitiva, en Press vemos dos maneras distintas de entender el periodismo y que bien se pueden dar en la vida real. Pensad un poco y os vendrán a la cabeza ejemplos varios. ¿Cuál es la mejor? Si yo tuviera la respuesta ya os digo que otro gallo cantaría.

 

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