«No se prevé un confinamiento aquí a corto plazo»

Entrevista. Ramon Descarrega, gerente de la Regió Sanitària del Camp de Tarragona. Reconoce que existe una saturación en las líneas telefónicas en algunos CAP, lo que ha provocado una oleada de denuncias entre la población

CARLA POMEROL

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El gerente Ramon Descarrega, ayer, en el edificio de la Regió Sanitària de Tarragona. FOTO: PERE FERRÉ

El gerente Ramon Descarrega, ayer, en el edificio de la Regió Sanitària de Tarragona. FOTO: PERE FERRÉ

Ramon Descarrega es el gerente de la Regió Sanitària del Camp de Tarragona, principal responsable del área de salud en la demarcación. El Diari ha hablado con él para saber de primera mano en qué momento se encuentra la pandemia en nuestro territorio.

¿Los tarraconenses podemos hacer vida normal?

No como la que hacíamos antes del 10 de marzo. Tenemos que adaptarnos a la situación actual, donde convivimos con una pandemia. Eso sí, más vale que lo normalicemos, ya que estaremos así una temporada larga. Esto significa que esas cosas que antes hacíamos y que no garantizan el distanciamiento físico, o las dejamos de hacer o buscamos alternativas.

¿Actualmente, cuál es la situación en el Camp de Tarragona?

Estamos estables. Aparecen una media de 25 o 30 casos al día, la mayoría vinculados a los brotes que ya conocemos, y detectamos uno o dos brotes nuevos por jornada. La mayoría de personas infectadas cuentan con síntomas leves o bien son asintomáticas, lo que ayuda a que el sistema sanitario no esté nada saturado. Actualmente, tenemos 17 hospitalizados, cinco de ellos en la UCI.

¿Es ahora el virus menos virulento o el perfil de infectados es más joven? Sea como sea, el grado de hospitalización es más bajo.

Son varios los factores que influyens. Primero que aprendimos muchas cosas de la primera oleada. A pesar de ello, el virus sigue sorprendiéndonos. La prueba es que no nos esperábamos esta cantidad de rebrotes en verano. Es verdad que existe una sensación compartida con los profesionales de que el virus es menos grave y que afecta a menos personas vulnerables. Pero lo que destacaría es que actualmente se detecta antes, gracias a las pruebas PCR, lo que permite menos contactos y menos carga viral.

¿De los aproximadamente 30 brotes que hay en nuestra zona, cuál es el que más preocupa?

Para nosotros, los puntos más sensibles son los que hay en la franja costera, la zona de Salou, por ejemplo, donde están apareciendo algunos brotes relacionados con otros municipios turísticos. Nos preocupa por un tema de movilidad y de contactos sociales.

¿Es malo que venga turismo?

Depende desde dónde se mire. Está claro que genera un impacto económico importante, con puestos de trabajo. La vida debe continuar, no podemos cerrarlo todo para protegernos. Pero está claro que es negativo porque aumenta la movilidad y es más complejo hacer un seguimiento del virus. Debemos poner recursos para limitar el turismo. Estamos colaborando con el sector. Con PortAventura ya hemos tenido reuniones y hemos marcado circuitos.

¿Cómo por ejemplo?

Si detectamos algún turista positivo, damos la posibilidad de que haga el aislamiento en uno de nuestros hoteles salud.

¿Por qué se han cerrado las discotecas?

El ocio nocturno es un foco muy claro de contagio. No porqué los locales no cumplan con las medidas de seguridad, sino porqué el entorno es el adecuado para relajarse y se hace difícil respetar las restricciones. Que le pregunten a un joven con quién estuvo a las dos de la madrugada… Se hace difícil el seguimiento de los casos. Esperamos que pronto podamos contar con aplicaciones móviles que nos permitan saber quién ha estado a nuestro alrededor.

¿Cómo debe comportarse la ciudadanía?

El problema es la relajación. Está bien quedar con los amigos, pero si es posible, hacerlo siempre con los mismos y que el círculo social sea lo más reducido posible. Nos encontramos con infectados que, cuando analizamos sus 48 horas anteriores a los síntomas, el número de contactos es muy elevado. Que si una cena con amigos, una comida con la familia y una quedada con los compañeros del trabajo. No nos preocupa la gravedad, sino el aumento del número de los casos.

¿Cómo se controlan los brotes?

Cuando se detecta un sospechoso, se activa el circuito. El gestor Covid pide los datos y aconsejamos aislamiento hasta tener el resultado de la PCR. Si sale positivo, se llaman a las personas con quien el paciente haya mantenido contacto estrecho. Es decir, un contacto de más de quince minutos, a menos de un metro y medio de distancia y sin medidas de protección. Y esto, que inicialmente todos sabemos, a la hora de llevarlo a la práctica, fallamos.

¿Los gestores Covid son todos profesionales sanitarios?

Cuentan con un perfil más vinculado a la atención al usuario. Su tarea es encontrar los contactos de los pacientes que hayan dado positivo. Luego hay otra figura, la que se encarga de llamarles y comunicarles que deben estar en cuarentena.

¿Por qué razón el virus no se está cebando tanto con el Camp de Tarragona como en otros puntos del país?

La teoría es que tiene que ver con la menor densidad de población y con los pocos flujos de movilidad. Esto nos está protegiendo. Por esto, ahora el foco está en las zonas más turísticas.

¿Contemplan un confinamiento a corto plazo en nuestro territorio?

Con los datos actuales no, pero sí que es verdad que estar hoy así no asegura que de aquí una semana o quince días la situación pueda cambiar. Ya se ha visto en otros puntos.

¿Cuál es el papel de la atención primaria hoy en día?

Es clave para mantener estas cifras. Asume la detección de los casos y hace el seguimiento, ya que la mayoría son leves. Se encarga del liderazgo asistencial en las residencias y hace un seguimiento de la población vulnerable. Además, coordina las demandas médicas que no tienen nada que ver con la Covid-19, es decir, patologías habituales, y lo hace potenciando las visitas no presenciales. Todo ello, teniendo en cuenta que gran parte de la plantilla está de vacaciones, ya que les pedimos que las hicieran antes del 30 de septiembre, para hacer frente a la oleada de otoño.

¿Toda esta carga de trabajo tiene como resultado las colas que se ven en los CAP?

No. El problema, en este caso, es que hay centros de salud que no tienen bien resuelto el tema del acceso. Somos conscientes de la problemática y estamos trabajando para solucionarlo. La población sabe que la dinámica en los CAP ha cambiado. Se intentan reducir las visitas presenciales si no son urgentes o importantes. Los pacientes piensan que la única manera de acceder al médico es a través del teléfono, pero no es así. Hay aplicaciones, correos electrónicos e incluso WhatsApp.

Pero las personas de 80 años no tienen WhatsApp.

Claro. Por eso la idea es potenciar las otras líneas de comunicación para aquellas personas más jóvenes, y dejar los teléfonos libres para los mayores.

Pero en algunos casos, nadie les coge la llamada.

Algunas líneas están saturadas. Es el caso del CAP La Granja-Torreforta, por ejemplo. Ya estamos trabajando en ello. Se está analizando el flujo de llamadas entrantes para ver qué soluciones técnicas aportar. Vodafone está detrás también. La previsión es que el tema se solucione a partir de la segunda quincena de agosto. Pensamos en generar un registro de llamadas porque, en el caso de que no coja nadie el teléfono, el personal llame después al paciente. También dotaremos de móviles a los médicos para que no bloqueen en el sistema cuándo pasan visita vía no presencial.

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