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«No vamos a parar hasta conseguir la mezquita»

Asociación Assalam defiende un espacio de culto y los vecinos les ofrecen el Centre Cívic

Núria Riu

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El local en el que está previsto que abra la mezquita, en la calle Miquel Servet.  FOTO:  alfredo gonzález

El local en el que está previsto que abra la mezquita, en la calle Miquel Servet. FOTO: alfredo gonzález

Los vecinos de Sant Pere i Sant Pau no quieren la mezquita en la calle Miquel Servet. Tras reunirse con la junta de la Associació Assalam, las dos entidades vecinales del barrio aseguraron que «nuestra posición no es otra que apoyar siempre lo que quiera la gran parte de los residentes de nuestro barrio y, en este caso, la gran parte se posiciona en contra».

Tanto La Unió como la Associació de Veïns de Sant Pere i Sant Pau afirmaron que la construcción del centro de culto ha generado «cierta negación» y «preocupación» en el barrio. La comunidad de propietarios en la que se encuentran los dos locales, que quieren adaptarse para espacio de rezo y enseñanza del árabe, se opone al proyecto. También han aparecido algunas pintadas en el barrio y ayer por la tarde hasta 1.654 personas habían mostrado su rechazo a través de la plataforma change.org. José Cosano, presidente de La Unió, reconocía que estos son algunos de los factores que les han empujado a tomar esta postura. «No tenemos más datos que lo que nos han transmitido algunos vecinos, además de las redes sociales», decía.

Ante la negativa, los presidentes de las asociaciones de vecinos ofrecieron a la delegación de Assalam la posibilidad de utilizar uno de los espacios del Centre Cívic de Sant Pere i Sant Pau. «Es un espacio que, al fin y al cabo, está lleno de entidades», argumentaba Cosano. El Ayuntamiento afirmaba no tener conocimiento de esta propuesta. Sin embargo, los representantes del colectivo islámico no lo contemplan como una solución. «En su momento ya lo habíamos hablado pero los sábados y domingos está cerrado», decía Ahmed Mease, presidente de la asociación. Hay un segundo factor. Y es que «en estos espacios no se puede aprender religión», decía.

Assalam pudo explicar a los vecinos el proyecto que quieren impulsar de acuerdo con el plan especial que presentaron al Ayuntamiento y que desde el 6 de septiembre está suspendido, ya que se consideró que había «defectos enmendables». Estos son los que se revisaron en la segunda versión, que ahora está en manos de los técnicos del Àrea de Territori, que deben evaluar si les conceden la licencia o no. 

Pendientes del Ayuntamiento

Hasta que no se dé luz verde definitiva no va a procederse a la compra de los dos locales, que suman unos cien metros cuadrados. Pese a ello, Ahmed Mease ya avanzó que «si no es este espacio, será otro. Esta vez no vamos a parar hasta conseguir la mezquita». Assalam agrupa a 125 familias de Sant Pere i Sant Pau que ahora tienen que ir a las mezquitas de Torreforta, Sant Salvador o Campclar. «El problema es que si por las tardes hay que llevar al niño a aprender árabe, hay muchas madres que no tienen coche», decía el representante de este colectivo.

Por su parte, el presidente de la Associació de Veïns de Sant Pere i Sant Pau, Luis Trinidad, considera que el nuevo paso debe ser hablar con los representantes responsables en el Ayuntamiento. «Nuestra postura es la de respaldar a las dos partes. Son 125 familias que también son vecinos del barrio, por lo que nos tocará mediar y una buena solución sería que el Consistorio les permitiese estar en el Centre Cívic los fines de semana también». 

Trinidad considera que la utilización de este equipamiento municipal es la alternativa para solucionar este conflicto vecinal. «Me temo que no es que la gente no lo quiere en esta calle, sino que no la quieren en el barrio», argumentaba. Los representantes vecinales recuerdan que hace cuatro años, también antes de las elecciones municipales, los vecinos también mostraron su rechazo a la iglesia Mormona que estaba previsto construir en la Avinguda dels Països Catalans. Al final, el Ayuntamiento escuchó esta reivindicación y ésta se está construyendo junto a Joan XXIII. 

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