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Noelia Ramírez: «El tabaco es un contaminante ubicuo»

Noelia Ramírez estudia las posibles desigualdades sociales en la exposición a los tóxicos del tabaco

SÍLVIA FORNÓS

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Foto: getty imagesImagen de la investigadora Noelia Ramírez. FOTO: ALBA MARINÉ

Foto: getty imagesImagen de la investigadora Noelia Ramírez. FOTO: ALBA MARINÉ

El 29,2% de los menores de 12 años en España está expuesto al humo ambiental del tabaco en casa o en el coche, mientras que el 42,5% se expone en el ámbito público. Los datos forman parte de las conclusiones de un estudio de este año realizado por la Agència de Salut Pública de Barcelona, formada también por miembros del Institut Català d’Oncologia, de la Generalitat de Catalunya y de la Universidad de Santiago de Compostela, entre otras instituciones. No obstante, la exposición a los compuestos tóxicos procedentes del humo del tabaco va más allá de la exposición al humo ambiental.

Ahora, la investigadora Noelia Ramírez ha sido galardonada en la convocatoria de becas de Recerca Social de ‘La Caixa’ con 98.000 euros para desarrollar el estudio ECHOES, Epigenetic and metabolic alterations associated to early childhood exposure to air pollution and its role in later life chronic disease (Alteraciones epigenéticas y metabólicas asociadas a la exposición a contaminantes atmosféricos en la infancia y las implicaciones en el posterior desarrollo de enfermedades crónicas). La investigadora principal es miembro del grupo de investigación MIL@b del Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili, del Departament d’Enginyeria Electrònica de la URV y del CIBERDEM. El equipo investigador está formado por miembros del grupo NUTRISAM del IISPV y de la URV, de la Unitat de Control del Tabac de l’Institut Català d’Oncologia y del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, a través de la implicación de la subdirectora de Promoció de la Salut y del responsable del Servei de Prevenció i Control del Tabaquisme.

«El objetivo principal es comprobar si existen desigualdades sociales entre los niños y niñas menores de cinco años en relación a la exposición a contaminantes atmosféricos, además de averiguar cómo es esta exposición y si ésta puede implicar alteraciones metabólicas o epigenéticas que puedan influir en el desarrollo en enfermedades crónicas en un futuro», explica la investigadora, quien reafirma que «el estudio se centrará en el tabaco y sus compuestos tóxicos ya que son contaminantes ubicuos, están en todas partes».

Por esta razón, ECHOES se centrará en investigar la exposición a los compuestos tóxicos procedentes del humo del tabaco, tanto en ambientes exteriores como interiores. Por ello, Noelia Ramírez recalca que la exposición al tabaco va más allá de la inhalación pasiva del humo. «Cuando entramos en la casa o un coche de un fumador, notamos un olor característico, es lo que conocemos como el humo de tabaco residual, es decir, son gases y partículas procedentes del humo del tabaco que se acumulan durante largos períodos de tiempo en la ropa, paredes, cortinas…», explica la investigadora, quien advierte que «además de acumularse, también reaccionan y forman nuevos componentes, de manera que esta composición no es igual que la del humo del tabaco».

Dicha exposición al humo de tabaco residual afecta sobre todo a niños y niñas menores de cinco años. «Los padres piensan que protegen a sus hijos no fumando ante su presencia o en una habitación concreta del hogar, pero las partículas y gases se extienden por el aire a otros espacios», detalla Noelia Ramírez, quien añade que «esta acumulación de gases y partículas no es inocua y estudiaremos los posibles efectos sobre la salud». Sobre ello, explica la investigadora que «mientras que la nicotina tiene diversos efectos sobre la salud, pero no es cancerígena de por sí, en presencia de oxidantes atmosféricos la nicotina reacciona formando nitrosaminas específicas del tabaco, que sí que son cancerígenas».

La muestra

Para llevar a cabo la investigación, que se prolongará durante dos años, el equipo de investigadores recogerá muestras de polvo de hogares de niños y niñas menores de cinco años, de los vehículos y de las escuelas para ver cuál es el nivel de exposición a dichos contaminantes. «También recogeremos muestras de orina para analizar los marcadores de exposición a los componentes del tabaco y averiguar si los infantes padecen alteraciones específicas del metabolismo debido a dicha exposición y que puedan dar lugar al desarrollo de enfermedades en el futuro».

Se prevé realizar la investigación en base a unas 200 muestras, aproximadamente. «Se analizaran con técnicas avanzadas de cromatografía y espectrometría de masas», explica la investigadora. Sobre la posibilidad de que un niño sobreexpuesto acabe siendo fumador de adulto, dice Noelia Ramírez que «existen estudios previos que indican que los niños de padres fumadores tienen más posibilidades de ser fumadores en un futuro». Esta situación tendría múltiples causas, desde la imitación de modelos hasta la creación de una dependencia a la nicotina debido a la exposición, es decir, desde factores sociales hasta factores relacionados con la salud.

La investigación también quiere hacer hincapié en el impacto ambiental del tabaco y que, en palabras de Noelia Ramírez, «va desde la producción hasta el residuo de los consumidores. Que queda y que persiste». Así pues, en el último peldaño de objetivos del estudio ECHOES está encontrar el mayor número de evidencias, en palabras de la investigadora, «para dar apoyo a las políticas de salud pública que protejan a los menores de la exposición al tabaco y concienciar a la sociedad mediante la divulgación de los resultados a través de la fundación ‘La Caixa’».

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