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Operación: Comer bien todo el año

Salud. Perder esos kilos de más ‘cogidos’ en verano es una buena excusa para emprender una alimentación sana

Gloria Aznar

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Los dietistas e investigadores de la URV, Nancy Babio y Guillermo Mena-Sánchez. FOTO: Alfredo González

Los dietistas e investigadores de la URV, Nancy Babio y Guillermo Mena-Sánchez. FOTO: Alfredo González

«Si nos hemos engordado tras el verano, lo primero que tenemos que hacer es pensar el porqué. ¿Muchos helados, granizados y horchatas? ¿demasiadas cervezas? ¿Ha sido por falta de ejercicio o por un cambio de patrón del sueño? Localizado el origen, se debe intentar corregir el error».

Son palabras de los dietistas-nutricionistas Nancy Babio y Guillermo Mena-Sánchez, de la Unitat de Nutrició Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV)

Septiembre es para muchos el mes de la vuelta al trabajo, al cole y, como enero, el de las promesas. Entre ellas, perder esos kilos de más. Sin embargo, los profesionales de la salud insisten en que con ella no se juega, por lo que en lugar de hacer dietas de todo tipo hay que «comer saludablemente todo el año. A veces cuesta empezar, pero con pequeños cambios se puede conseguir», explican.

Una rutina que no se debe abandonar porque, como apuntan, «cada mes del año tiene sus festividades y todo se puede celebrar si hay un buen control».

«No solo es clave la alimentación. Se debe evitar el estrés, hacer ejercicio y tener un buen patrón de sueño»

Seguir una alimentación equilibrada implica, entre otras cosas, «priorizar los alimentos de origen vegetal como las verduras, hortalizas, frutas, legumbres, frutos secos y cereales integrales; utilizar aceite de oliva virgen extra para cocinar y aliñar así como evitar alcohol, bollería industrial y golosinas», señala Nancy Babio, que es también coordinadora del Grado en Nutrició Humana i Dietètica en la URV. 

A esto, Guillermo Mena añade el «consumir de forma moderada carne blanca, pescado, huevos y productos lácteos y, en el otro lado, evitar la carne roja magra así como los productos cárnicos procesados». Eso sí, con el agua como buena compañera de mesa.

En cuanto a la combinación de viandas, esta puede producir efectos interesantes. Por ejemplo, «cafeína, teína o calcio pueden dificultar la absorción de algunos minerales, como el hierro. Ello quiere decir que no se recomienda tomar café o café con leche tras las comidas a aquellas personas con deficiencia de hierro», señalan Nancy y Guillermo.

Las dietas no saludables pueden llegar a afectar al funcionamiento de órganos vitales

Por el mismo motivo «no conviene que en los postres siempre se incluya un yogur, sino que haya una alternancia con la fruta. Y otro ejemplo es que mucha gente toma los productos lácteos sin lactosa sin tener intolerancia. Y es importante saber que la lactosa es un tipo de azúcar naturalmente presente en los productos lácteos que facilita la absorción del calcio».

Adiós al exceso de sofá
Pero es importante que la alimentación vaya acompañada de otras variables. Una de las más importantes es cambiar el sofá por las zapatillas de deporte. ¿Caminar, nadar, ir al gimnasio?

«No es imprescindible apuntarse a un gimnasio ya que el ejercicio se puede hacer en casa o en un parque», especifican estos profesionales, quienes también sugieren «un entrenador personal durante un tiempo limitado para aprender de forma personalizada los ejercicios que se deben hacer para llegar al objetivo marcado». 

Se deben priorizar los alimentos de origen vegetal y evitar bollería, alcohol y procesados


Y en cuando a los pasos, los famosos 10.000 «son un reto para disminuir el sedentarismo, un consejo que llegó de la Organización Mundial de la Salud (OMS)».

Pero -puntualizan- «en algunos casos no son suficientes». Por supuesto, siempre que se pueda, se deben poner en marcha estrategias como «evitar el ascensor, subir y bajar escaleras, ir a trabajar caminando o en bicicleta si es posible o bajarse una parada antes en el transporte público».

En definitiva, hay que comer bien siempre y evitar las dietas extremas, que «pueden traer graves consecuencias sobre la salud, como provocar un mal funcionamiento de órganos vitales». Contra sobrepeso, obesidad y diabetes, ambos dietistas animan a seguir una buena ingesta, alejar el estrés y tener un patrón de sueño regular. Y si eso no es posible, contactar con un profesional colegiado.

«Comer bien no implica hacer dieta y la dieta no implica estar comiendo bien. No hay alimentos prohibidos sino que hay que reducirlos ya que si un plato de ensalada una sola vez a la semana no hará perder peso, comer un alimento no tan saludable dentro de un buen contexto, no perjudicará», subrayan.

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