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Oposición frontal de los expertos a las gradas del Circ

La estructura de acero ya está instalada en el monumento de la Plaça dels Sedassos, aunque vecinos y expertos desaprueban el proyecto, que lleva muchos meses de retraso

Carla Pomerol

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En un principio, el acceso a las gradas del monumento está previsto desde la Plaça dels Sedassos. FOTO: lluís milián

En un principio, el acceso a las gradas del monumento está previsto desde la Plaça dels Sedassos. FOTO: lluís milián

La reconstrucción de las gradas del Circ Romà ya empieza a tener forma. Hace unos días, los vecinos de la Plaça dels Sedassos se despertaron con la estructura de acero instalada en el monumento, lo que ha provocado que expertos y vecinos se pronuncien al respeto. Y no para bien. La gran mayoría de arqueólogos de la ciudad se muestran contrarios al proyecto que ha impulsado el Ayuntamiento y que lleva muchos meses de retraso. Por su parte, vecinos de la zona y turistas, que van a parar a la Plaça dels Sedassos, opinan que la estructura tiene un gran impacto visual

El objetivo del consistorio es recuperar un espacio que hasta ahora estaba muy degradado. El monumento acogía botellones durante las noches de verano y ejercía de vivienda para algunas colonias de gatos. Los trabajos de recuperación empezaron hace aproximadamente un año y el plazo de ejecución era de seis meses. La intención es que los turistas y tarraconenses puedan experimentar la sensación que sentían los romanos al sentarse en el Circ. Ahora falta acabar de poner la estructura de acero, que irá cubierta de una sábana de madera, integrada en el monumento.

Muchos han sido los obstáculos con los que se ha encontrado esta obra. Primero, la oposición frontal de los expertos, que obligó al Ayuntamiento a modificar el proyecto y así reducir el impacto visual de la estructura. Otro obstáculo, según la concejal de Patrimoni, Begoña Floria, fue el inicio de las obras de la calle Sant Domènech y Salinas, que no permitían el paso de los camiones hasta la Plaça dels Sedassos. Hace unos días, algunos vecinos aseguraban que los trabajadores de la empresa constructora no cobraban y que, por eso, las obras no avanzaban. Durante el día de ayer, no había ningún operario trabajando.

La instalación de la estructura de acero ha vuelto a activar las críticas de los arqueólogos tarraconenses. «Dicen que la gente, sentada, podrá tener las mismas sensaciones que experimentaban los antiguos tarraconenses. Es difícil que las fachadas de la Plaça dels Sedassos, situadas a unos veinte metros, produzcan este efecto», explica el arqueólogo tarraconense Josep Maria Macias, quien añade que «el tratamiento actual de este tramo del Circ ejemplifica las consecuencias negativas de la falta de estrategia». Macias se pregunta si «serán unas gradas polivalentes para comer en la calle y para tener un pequeño auditorio en la plaza». 

Macias se muestra contundente y asegura que «en Tarragona no queremos enseñar cómo se hacen  las cosas bien, sino que enseñamos cómo no se deberían de hacer nunca». Los arqueólogos piensan que se trata de una oportunidad perdida y temen que la Part Alta se convierta en un parque temático de la Tarragona romana

Derrochar recursos

Una de las instituciones más importantes de la ciudad en materia de patrimonio es la Reial Societat Arqueològica Tarraconense (RSAT). Desde el inicio de las obras, la entidad se ha mostrado contraria al proyecto. «Pienso que no era necesario», decía ayer el secretario de la RSAT, quien añadía que «siempre que decimos al Ayuntamiento que no nos gusta el proyecto, nos contestan que se trata de una intervención reversible. El coste de quitar la estructura es un tercio de lo que ha costado la obra, lo que significa que nunca se hará. Es dinero público, y no lo tienen en cuenta».

Martín destacaba el impacto visual que tiene la estructura y apuesta por museizar la «espectacular» bóveda situada al lado de las gradas, en lugar de «hacer esta intervención que, para mi gusto, es derrochar recursos». El experto tarraconense cuestiona el hecho de utilizar los monumentos declarados Patrimonio de la Humanitat al servicio del festival Tarraco Viva. Por último, Martín lamenta que «el Ayuntamiento no nos pregunte la opinión en la fase previa del proyecto y que sí lo haga cuando ya está todo hecho». 

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