Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Otelo, la DUI que no fue y el 155 (que sí fue)

El artículo 155 se cuela en la charla científica. Jordi Jaria, profesor de Derecho Constitucional en la URV, habló de él, de Shakespeare y del fuera de juego en su discurso en el Bar La Cantonada
Whatsapp
Jordi Jaria, durante su charla en La Cantonada.  Foto: Pere Ferré

Jordi Jaria, durante su charla en La Cantonada. Foto: Pere Ferré

Dice Jordi Jaria que antes los profesores de Constitucional «no les interesábamos a nadie». Ahora no dejan de hacerles preguntas, no tanto sobre sus parcelas jurídicas como sobre qué va a pasar. «Es como si un árbitro va a un partido donde sólo hay codazos y patadas. No estábamos acostumbrados a eso», cuenta. Este martes lo que dijo en el Bar La Cantonada, en el marco de un ciclo de tertulias científicas, sí interesó, en concreto a decenas de personas que llenaron el local para asistir a la charla de título ‘La crisi constitucional catalana: com hem arribat fins aquí?’. 

En apenas hora y cuarto, Jaria, profesor en la URV, quemó las etapas históricas para pasar de 1979 y la aprobación del Estatut a las elecciones del 21-D, un repaso en clave autonómica sobre la relación España-Catalunya y la escalada de los últimos años. «¿Recordáis la reunión del 20 de septiembre de 2012 entre Rajoy y Mas por el pacto fiscal que fue un fracaso? Parece prehistoria, pero no hace tanto», dijo. A Jaria le sobresalta que su ámbito de estudio, el derecho constitucional, haya estado sometido a tanto vaivén. «La Constitución es un marco de convivencia y los dos las lados lo han hecho crujir», confesó, y habló siempre de decisiones al límite, al borde del fuera de juego, como la de llevar ante la justicia declaraciones sin efectos jurídicos como la del 9 de noviembre de 2015. «No se puede controlar el debate, si acaso las normas que se deriven de él», explicó, crítico con «un control de constitucionalidad que no puede ser preventivo» y con «no haber respetado la inviolabilidad del Parlament».

Admite que las leyes del referéndum y de transitoriedad fueron colocarse en otra órbita pero que también el Estado se ha excedido en la interpretación constitucional. «Hay un momento en que entramos en un choque de legalidades», afirma. Jaria habló de la representación de la política, del teatro y la escenificación. «En la obra de Shakespeare, es Otelo el que mata a Desdémona, pero el actor en realidad no mata a nadie. La diferencia entre ficción y realidad en política es muy tenue»

De ahí el salto al día clave, el 27 de octubre, por el paralelismo entre lo que sucedió en el Parlament y lo que ocurrió en el Senado. «Fue una resolución donde solamente se instaba, siguiendo, como otras veces, la lógica del Parlament. Creo que no fue una DUI, lo que pasa es que desorientó a la gente. Entonces, ¿se daba el supuesto para aplicar el 155 con una resolución que en realidad no comportaba ninguna medida para hacer efectivas las leyes?». Por esa DUI que no fue Jaria argumenta que la aplicación del 155, sin que se diera esa condición para intervenir, fue contraria a la Constitución. «Ese día, el 27-O, las dos partes vieron sus límites», explicó, como detectando un punto de máxima tensión que por fuerza se ha tenido que diluir en las últimas semanas, pese a los encarcelamientos.

A Jaria le preguntan por el futuro, por cuánto tiempo estarán entre rejas los Jordis, por Puigdemont, por la estrategia de Bruselas. Prefiere ser cauto a la hora de responder y no entrar en ejercicios de ficción. No le gusta vaticinar ni apostar. Se sabe sorprendido cada día por lo que ocurre. Es sólo un profesor que ha visto su materia, la Constitución, en el ojo del huracán, tensada por unos y por otros. Esta vez, desde un tono técnico y académico, quiso poner luz y orden. 

Temas

Comentarios

Lea También