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PSC y JxTGN avalan la subida del recibo del agua de Tarragona

Las abstenciones de la formación socialista y de los postconvergentes permiten aprobar el incremento del 3,1% propuesto por el gobierno municipal

Octavi Saumell

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Imagen del pleno municipal que ha empezado a las nueve de la mañana. Foto: O.S.

Imagen del pleno municipal que ha empezado a las nueve de la mañana. Foto: O.S.

El pleno municipal del Ayuntamiento ha aprobado este viernes un incremento para 2020 del 3,1% del recibo del agua. La propuesta impulsada por el equipo de gobierno (ERC-Comuns) se ha logrado tirar hacia adelante gracias a la abstención del PSC y el voto a favor de Junts per Tarragona, que han dejado en nada el rechazo de Ciutadans y la CUP y la abstención del PP. 

El aumento –que en un 2,15% se debe al encarecimiento del Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT)– servirá para llevar a cabo una inversión de cinco millones de euros para frenar las fugas en la red de abastecimiento de agua potable a los barrios y a los municipios cercanos. En la actualidad, el rendimiento medio de las tuberías de la ciudad oscila entre el 83 y el 84%. En concreto, según los últimos datos de los que dispone la firma, actualmente hay entre un 5 y un 6% de fugas en la red, un hecho que ahora quiere reducirse. Asimismo, también se cambiarán contadores «para optimizar el rendimiento».

A la práctica, el aumento tarifario se traducirá en un encarecimiento que «difícilmente llegará al euro mensual», indica el presidente de Ematsa, Jordi Fortuny (ERC), quien reivindica que «esta revisión de la factura es necesaria para mantener el nivel de inversión». El edil de la formación republicana resalta, asimismo, que la factura que se pasa en Tarragona por el agua «es la más barata entre las diez principales ciudades de Catalunya». Según Ematsa, el consumo medio de una familia de cuatro miembros es de 12 metros cúbicos, lo que el aumento que se aplicará se traducirá en 41 céntimos de más al más, lo que serán 82 céntimos por factura.

En la comparación con las otras capitales de provincia, Lleida es más cara que Tarragona –2,011 euros por metro cúbico–, mientras que Girona es sensiblemente más barata, con un precio de 1,378 euros/m3, frente a los 1,797 de Tarragona. En la demarcación, Altafulla, Montblanc y Cunit son las localidades con un precio más elevado –por encima de los 2,3 euros por m3–, seguidas de Reus (2,061). Falset, Valls, Torredembarra y Deltebre también están por encima de la capital de la provincia.

Por otro lado, de cara a 2020 Ematsa incrementará en un 25% la dotación económica para el Fondo Social, que actualmente bonifica la factura del agua a unas 650 familias, llegando hasta los 150.000 euros, una cifra que confirma el crecimiento de la partida desde los 60.000 de 2013. En este sentido, cabe destacar que se pondrá en marcha una nueva ayuda, de 20.000 euros, para bonificar la factura a las entidades sin ánimo de lucro y a las ONG’s que trabajen para la erradicación de la pobreza. 

Apuesta en los barrios

La mayor inversión– que ya se ha iniciado– se lleva a cabo en Cala Romana, donde se está renovando la red de agua potable, con una dotación de 1,2 millones de euros. Ematsa también destinará un millón para la renovación de la tubería de abastecimiento entre Sant Pere i Sant Pau y Sant Salvador. Los planes municipales prevén otros 400.000 euros para la red en el entorno del barrio de Riuclar, y mejoras en El Catllar 
–175.000 euros– y La Canonja 
–120.000 euros–.

Paralelamente, las cuentas de 2020 también apostarán por reforzar el servicio y que ninguna zona dependa de una sola vía para tener agua potable. Por ello, se construirán tres nuevas tuberías, en un paquete global de 1,8 millones de euros. Así, se actuará para hacer realidad nueva instalación entre los barrios de Ponent y Parc Riuclar –con 890.000 euros–; se habilitará una nueva tubería entre el núcleo urbano de Els Pallaresos y la urbanización de Pallaresos Park –con 600.000 euros–; y se apostará por un nuevo abastecimiento entre la Mina P-II y la estación de Sant Salvador, en una inyección económica de casi 300.000 euros.

La portavoz del PSC, Sandra Ramos, ha justificado la abstención socialista "por responsabilidad", pero ha criticado que la medida se aplique "el mismo año en el que ya había subido la tasa de la basura", cuyo recibo se encarecerá un 11,6% en 2020 para poder hacer frente a las obligadas actuaciones en la planta de Sirusa. 

Finalmente, Eva Miguel (CUP) ha criticado el incremento "en un bien esencial", y solicita que la inversión de cinco millones en la red de abastecimiento "la asuma la parte privada" de Ematsa. 

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