Tarragona Comercio

Parc Central llega casi a la plena ocupación, con solo un local vacío

Koröshi inauguró ayer su primera tienda en la ciudad y ha apostado por establecerse 
en este centro, con más de 33.000 metros cuadrados de superficie comercial

NÚRIA RIU

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La tienda Koröshi abría ayer en Parc Central y tan solo queda un local disponible tras la ampliación que se hizo en 2014. FOTO: PERE FERRÉ

La tienda Koröshi abría ayer en Parc Central y tan solo queda un local disponible tras la ampliación que se hizo en 2014. FOTO: PERE FERRÉ

La tienda de moda urbana Koröshi abría sus puertas ayer a las doce del mediodía en Parc Central. En la misma hora lo hacía también en la Fira de Reus, un doble estreno que explica los planes de expansión de una firma que empezó su andadura en un garaje de veinte metros cuadrados en Barberà del Vallès.

«Es una apuesta importante que llega en un momento de expansión en la que hemos abierto en Málaga, Sevilla y ahora en enero en Canarias», argumentaba Alberto Gutiérrez. Explica que hace algún tiempo que tenían pendiente su implantación en Tarragona. En un primer momento buscaron un local en la zona de la Rambla Nova y sus alrededores. «Nos pedían una barbaridad por el alquiler y después ves que tampoco hay gente», dice.

Entre las posibilidades que estuvieron barajando había alquilar dos locales en la calle August, que en su conjunto sumaban unos 120 metros cuadrados. Una operación que descartaron cuando hicieron números y vieron que el alquiler mensual superaba los 12.000 euros. Al final, se decidieron cuando consideraron que si querían estar en el «meollo» debían ir a la Avinguda Vidal i Barraquer.

Koröshi está ubicada en un local de 129 metros cuadrados en la planta superior de Parc Central. Con esta nueva inauguración, ahora mismo tan solo queda un espacio libre, para que pueda instalarse una nueva tienda. Se trata de un pequeño local, de unos treinta metros cuadrados, que también está situado en la zona más nueva.

«Casi podemos decir que el 99,9% del espacio está ocupado», reconocía el gerente de Parc Central, Miguel Ángel González. Encontrar una salida para este local tampoco será sencillo. «Las marcas buscan muchos más metros», reconoce González.

Inditex, con todas sus marcas, ha apostado fuerte por el Parc Central. Siete de sus ocho firmas están presentes en esta superficie comercial, tan solo falta Uterqüe. En cambio, en los últimos años ha ido cerrando los establecimientos que tenía en el centro para hacerse fuerte en esta zona comercial. Junto con Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho y Zara home, el gigante que lidera Amancio Ortega tiene otras tres tiendas Zara en esta zona comercial.

González asegura que el éxito de la plena ocupación ha llegado a partir de esta apuesta por la moda y los complementos, de la mano de grandes marcas. Así, los negocios de electrodomésticos poco a poco fueron cerrando sus puertas. Ahora tan solo hay los de telefonía móvil y complementos en la planta baja, mientras que la moda y la restauración acaban de completar la oferta en los 120 locales que tiene esta superficie.

Parc Central llega en esta situación tras impulsar una profunda reforma que transformó por completo el centro inaugurado hace doce años. A la caída de las ventas durante la crisis, hay que sumarle la llegada de El Corte Inglés, el 8 de octubre de 2010. Esto obligó a la dirección del centro a mover ficha en un contexto en el que los antiguos cines Lauren habían tenido que cerrar un año antes por falta de público.

Así, en el año 2012 se presentó el proyecto de ampliación de Parc Central, con la construcción de una nueva planta de 7.216 metros cuadrados de superficie. El proyecto de las seis salas de cine, que ahora gestiona Yelmo, permitía que pudiera irse de nuevo andando al cine. Asimismo, la inversión de veinte millones de euros que se estrenó en 2014, permitió acondicionar otros 26 locales comerciales y de restauración en la tercera planta. Esto permitía que la superficie alcanzara los 33.939 metros cuadrados.

Todo esto fue acompañado por una remodelación y modernización del aparcamiento y del resto de plantas, que poco a poco se fueron llenando con la llegada de nuevas tiendas. «La apuesta ha permitido ir configurando una oferta única y distintiva en la provincia, convirtiéndonos en una alternativa al público que va a comprar a Barcelona», argumenta el gerente. Y así empezaron a abrir tiendas como Munich o Foot Locker.

Aunque uno de los grandes revulsivos fue Primark, que a mediados de junio de 2017 abría una tienda que se ha convertido en uno de los principales revulsivos. Ha habido más cambios. Meses más adelante, Eroski dejaba el supermercado, que posteriormente se quedó el Grup Bon Preu, completando la oferta de ocio, restauración y moda, con la alimentación. Con todo, Miguel Ángel González asegura que este otoño está siendo «un éxito de ventas». Ayer, Parc Central también arrancó su propia campaña de Navidad con el encendido de las luces.

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