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Tarragona Política

Pau Ricomà mantendrá la rebaja del 25% del bus en TGN

Análisis de cuentas. El PSC pide al alcalde que mantenga el proyecto de gratuidad, pero ERC está estudiando las cuentas de la empresa

Octavi Saumell

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El alcalde Pau Ricomà, junto al concejal de Ensenyament –Manel Castaño– en la visita que ha realizado este jueves a la Escola El Miracle. FOTO: Mauri

El alcalde Pau Ricomà, junto al concejal de Ensenyament –Manel Castaño– en la visita que ha realizado este jueves a la Escola El Miracle. FOTO: Mauri

El proyecto de bus gratuito fue la gran apuesta del ya exalcalde Josep Fèlix Ballesteros (PSC) para las últimas elecciones municipales del pasado 26 de mayo.

La coincidencia del anuncio, sin embargo, con la puesta en escena y la presentación como candidato de la formación socialista derivó en el hecho de que la propuesta no se diferenciara claramente entre una promesa electoral o una gestión de gobierno –el PP, de hecho, se distanció de la idea–, por lo que rápidamente fue calificada como de «electoralista» por el resto de partidos.

La frágil frontera entre partido e institución perjudicó el fondo de la cuestión, más cuando ésta se proclamó por todo lo alto a siete meses para la cita con las urnas. Igual su anuncio en un acto del PSC tampoco ayudó, pero ya se sabe que mandan los asesores y los spin doctos.

Pocas semanas después, en su conferencia de ciudad, Ballesteros ya matizó sus palabras y anunció que la gratuidad era un proyecto a cuatro años vista, y que en su primer ejercicio la rebaja sería del 25% en cuatro abonos para los empadronados en la ciudad. La bomba se empezó a desconectar, si bien es cierto que este recorte en el precio se aplica desde el pasado mes de enero y comporta un ahorro de entre cinco y diez euros por título. 

El alcalde afirma que la prioridad «es un buen servicio, no que sea gratis»

Ahora, después del cambio de gobierno municipal y de la configuración de los consejos de administración de las compañías públicas, el nuevo presidente de la Empresa Municipal de Transports (EMT) –Jordi Fortuny (ERC)– asegura al Diari que el ejecutivo liderado por el republicano Pau Ricomà «no tiene la intención de retirar el 25% de descuento en el bus», y anuncia que «actualmente estamos realizando la evaluación económica de la compañía». La traducción es que, como mínimo este año, el precio no se tocará. A expensas de los resultados de la auditoría se determinará el camino a seguir. 

Este jueves, el alcalde Ricomà dio una pista en una entrevista publicada en La Vanguardia en la que pone de manifiesto que su idea es la de «impulsar una movilidad mucho más coherente». «No es fácil, pero el nivel de usuarios de autobús es bajísimo y en una ciudad tan dispersa como la nuestra no se explica. Hay que mejorar las conexiones y la duración de algunos trayectos. La prioridad es el buen servicio, no que sea gratis», afirma el líder de la Plaça de la Font.

El PSC marca territorio

Este juevesr, solo 24 horas después de dejar de ser presidenta de la EMT, la concejal socialista Begoña Floria ha solicitado públicamente al equipo de gobierno que «reconsidere el hecho de descartarlo directamente, tal y como se ha dicho en los últimos días». La representante del PSC indica que «en algunas cuestiones se ha dicho que querían estudiarlo, pero en ésta han afirmado desde el primer momento que los descartaban». 

En este sentido, la expresidenta y portavoz del anterior gobierno tira con bala y afirma que «si detrás de este rechazo hay motivos políticos, que lo digan bien claro y confrontamos modelos, pero si lo que se valora son aspectos técnicos, pido a los nuevos responsables municipales que lo estudien a fondo antes de hacer un pronunciamiento en firme, ya que verán que es un proyecto con garantías técnicas y financieras». La batalla por la gestión del transporte público está, pues, sobre la mesa. Y se perfila como una de las claves del debate de este próximo mandato. Tiempo al tiempo. 

El PSC lamenta que «una de las primeras decisiones del nuevo gobierno sea descartar la gratuidad» y pide «confrontar modelos»

Ayudas vecinales y patrimonio

Ciutadans ha sido el otro partido que marcó perfil. «Proponemos la creación de una figura específica que asista burocráticamente a las asociaciones de vecinos en la organización de actividades para sus barrios», indica la portavoz adjunta, Sonia Orts, en relación a la dimisión del presidente de la asociación de vecinos de Sant Pere i Sant Pau –Luis Trinidad– ante «la falta de ayuda y apoyo del consistorio».

«Es necesario centralizarlo todo en una única figura, ya que actualmente es un periplo burocrático interminable entre los diferentes departamentos», indica Orts, quien añade: «No se han revertido los recortes realizados en la crisis de un 60 % en las subvenciones a las asociaciones de vecinos». 

La actividad de este jueves ha pasado también por la CUP, una formación que aún no está claro si se mantendrá en la oposición o bien si asumirá responsabilidades de gobierno junto a ERC y En Comú Podem. La edil cupaire Eva Miguel se ha reunid con el responsable de la entidad ICOMOS, Jordi Tresserras, quien realiza un estudio sobre el estado en el que se encuentra el patrimonio romano, a raíz de una denuncia presentada por un particular. 

Miguel, que es arqueóloga, anuncia que «tan pronto como podamos entregaremos al gobierno municipal las propuestas concretas para garantizar la preservación y conservación del patrimonio». De hecho, entre las 59 medidas que hicieron llegar a ERC y CUP para intentar un posible pacto, una era crear el Servei Municipal de Protecció del Patrimoni. La respuesta, en pocas semanas.      

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