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Pau Ricomà: «El legado del PSC fue dejadez, desorden y casos de corrupción»

Entrevista al alcalde de Tarragona

Octavi Saumell

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Pau Ricomà, el pasado viernes, en la Baixada de la Misericòrdia antes de la entrevista que concedió al ‘Diari de Tarragona’. FOTO: PERE FERRÉ

Pau Ricomà, el pasado viernes, en la Baixada de la Misericòrdia antes de la entrevista que concedió al ‘Diari de Tarragona’. FOTO: PERE FERRÉ

Llega al ecuador del mandato municipal con un gobierno formado por solo nueve concejales. ¿Habrá novedades en breve?

No lo sé. Hay dos cosas paralelas: las negociaciones, que llevan el ritmo al que pueden ir; y cómo funciona el gobierno.

¿Y cómo funciona el gobierno de Esquerra y En Comú Podem?

Como una bala. Estamos en todos los temas importantes, tanto en los cotidianos como en los de futuro. Atendemos a la limpieza, a la jardinería, tenemos relaciones muy fluidas con las entidades... Y a la vez también estamos planteando grandes cosas como capital territorial, como las mercancías por el interior, el tren-tram, las Redes Eléctricas Cerradas, el hidrógeno, la nueva movilidad urbana...

¿Por qué quieren tocarlo si va tan bien como dice?

Para llegar aún más pronto a más cosas de colectivos más pequeños y hacerlo mejor.

Ustedes ahora están negociando que ECP se sume al acuerdo programático al que ERC llegó con la CUP. ¿Esto quiere decir que Esquerra negoció como partido y no como gobierno?

Negociamos como gobierno porque somos la mayoría del ejecutivo. Y seamos claros, todos los retos de este mandato –como los presupuestos o los modificativos de crédito– los impulsamos nosotros. Hemos cogido las riendas del gobierno para negociar esto, y ahora lo hemos hecho para ampliarlo. Y si esto se encalla en otro sitio, pues ya se solucionará o no. Hablamos con la CUP con toda la legitimidad del gobierno porque siempre que ha habido temas grandes nosotros nos hemos puesto el gobierno a la espalda.

Ha pasado un mes del acuerdo con la CUP. ¿Está encallado con los Comuns?

No participo en las negociaciones, solo entro en momentos muy concretos, pero estoy al corriente. Lo que me quita el sueño es el día a día y los problemas de la gente, no las negociaciones paralelas.

¿Hay fecha límite para cerrar el acuerdo con los Comuns y CUP?

No pienso en nada de esto. Si hay acuerdo será una historia fantástica, pero si no se soluciona será igual de maravilloso.

«Hace dos años nos encontramos un Ayuntamiento sin rumbo. Ahora no se pagan viajes por Europa a presidentes de empresas» 

Si llega un momento que debe escoger entre el pacto con los Comuns o el acuerdo con la CUP... ¿Qué pesará más?

No estamos en este escenario. Desde la investidura hemos tenido una oposición muy constructiva por parte de CUP y Junts, que lo valoro mucho. Me gustaría que en el gobierno estuviéramos todos porque creo que se lo merecen, como también podría haber otros grupos si hubieran hecho otras cosas, y si durante la pandemia hubieran sido constructivos.

¿A quién se refiere?

Al PSC.

¿Se podría haber planteado un pacto con los socialistas?

No lo sé, pero hemos estado en una epidemia durísima en la que lo que debía hacerse era tirar hacia adelante la ciudad. En cambio, hay gente que lleva el cartel de anticapitalista y antisistema que ha participado positivamente en poder revertir esta situación.

¿Qué pasó con Dídac Nadal?

Seguimos igual que estábamos. Él lleva Espimsa y está haciendo una muy buena gestión.

¿Ofrecerán a Junts presidir alguna otra empresa municipal?

No se ha planteado. Pueden estar en alguna otra empresa, pero no se ha puesto sobre la mesa que tengan más presidencias.

¿Ha hablado con Nadal?

Claro que lo he hecho. Él seguirá dando un apoyo externo que valoramos mucho.

Da la sensación de que ECP les está marcando el ‘tempo’.

Todo esto no interfiere en el día a día. Cuando todo esto haya pasado habrá otra campaña electoral y se podrá explicar hasta qué punto cada uno ha contribuido a tirar hacia adelante la ciudad. Ya habrá tiempo para ello.

Ballesteros (PSC) dice que usted no tiene proyecto de ciudad. ¿Lo tiene?

Es evidente que sí. Es un modelo de cambio que se basa en la sostenibilidad y la cultura como elemento transformador de ciudad. Además, estamos poniendo orden en la administración, que era una gran asignatura pendiente.

«El gran cambio es ético. Venimos de una cultura del ‘deixar fer’ y de dar subvenciones a entidades amigas»

¿Cómo se la encontraron?

Estaba muy mal ordenada, mal estructurada y con grandes déficits de funcionamiento. Todo esto pide su tiempo porque había mucha rigidez.

Los informes del interventor han detectado irregularidades administrativas en varias empresas municipales.

Venimos de una cultura de deixar fer exagerada. No sé si es penal o no, pero ahora ya no se paga que un presidente de una empresa municipal se gaste dinero de la tarjeta de crédito o haga viajes por Europa.

¿Ahora no hay tarjetas de crédito ni se pagan viajes?

Ni en broma. Fíjese hasta donde llegaban los problemas de corrupción que ahora deben ser juzgados los dos jefes de gabinete del anterior alcalde. Es el moll de l’os, la propia alcaldía. Esto pasó de forma reiterada, con permisividad, con subvenciones municipales encubiertas a entidades de gente amiga... Estamos impulsando un cambio radical de comportamiento ético en un Ayuntamiento que nos encontramos mal ordenado y con problemas de corrupción, malas prácticas o de irregularidades muy extendidas. Como quiera decirlo. La dejadez era real. Este es el legado que nos dejaron. Fíjese en el Teatre Tarragona, el Metropol, el Amfiteatre o el Camp de Mart. Todo el mundo miraba hacia otro lado.

¿El legado de Ballesteros es dejadez y corrupción?

Nos hemos encontrado una ciudad con un grave problema de dejadez, con muchas empresas y la propia Alcaldía con casos de irregularidades muy importantes, sin rumbo y descarrilada.

¿La gran diferencia entre el gobierno anterior y el actual es la ética?

La ética es muy importante, ahora también se escucha más a la gente. Tenemos una relación constante con las entidades vecinales. El presidente de la Federación siempre me dice que estuvo cuatro años sin poder hablar con el alcalde. Ahora tiene mi whatsApp.

¿En qué ha cambiado Tarragona desde 2019?

Es una ciudad mucho más activa, con más autoestima.

¿La ciudad ha perdido capitalidad durante los dos últimos años?

¡No! Al contrario, la estamos recuperando. Estamos al frente de los grandes temas de territorio, como la reconversión industrial, las centrales nucleares, el tren-tram, las mercancías por el interior, la Vall de l’Hidrogen...

«Con la CUP negociamos con legitimidad. Como socio mayoritario que es, siempre que ha habido temas grandes ERC se ha puesto el gobierno municipal a la espalda»

¿Cree que será posible aprobar el POUM antes de acabar este mandato?

Es imposible, pero en el próximo sí.

¿Hasta entonces está asegurada la viabilidad de la ciudad?

Sí, las normas urbanísticas se están trabajando muy bien e incluso permiten más construcción. No habrá problemas de crecimiento. El nuevo POUM se basará en la sostenibilidad, la cohesión y la lucha contra el cambio climático.

¿Y sin la Budellera?

En principio nosotros no contamos con la Budellera. No tiene sentido construir en los espacios con más valor natural y paisajístico, sino hacerlo donde se puede cohesionar. Daremos valor a los espacios desvalorizados.

Reus tiene un plan ‘2032’, Lleida uno de ‘2030’... ¿Y Tarragona?

Los técnicos nos dicen que los planes con la mirada demasiado larga no acostumbran a ser prácticos. Estamos en un mundo en el que las cosas cambian a una velocidad extraordinaria. ¿Estaba sobre la mesa hace seis meses el hidrógeno? No haremos otro plan como el Tarragona 2022, que es generalista, sin objetivos precisos y que no sirvió para nada.

¿El PSC hizo una chapuza con el Teatre Tarragona?

Las cosas son como son, no se pueden negar. Hay un problema de mantenimiento enorme, solo había 15.000 euros en el presupuesto... Venimos llorados de casa y lo que hacemos es actuar en el Tarragona, el Camp de Mart o el Metropol, que tiene problemas tan graves como el Tarragona, y el Amfiteatre.

¿Denunciarán a políticos por los problemas del Tarragona?

Está en manos de los servicios jurídicos, ellos nos dirán qué hacer. No tengo pasión por perseguir a nadie, pero los responsables deberán asumir las consecuencias.

¿Podría haber un Sant Magí casi normal si en agosto hay inmunidad de grupo de la Covid con el 70% de vacunados?

Me encantaría, empezaríamos a ver la pandemia superada. La gente tiene ganas de normalidad, pero no quiero avanzar nada. Aún tenemos un Sant Joan por delante que me da mucho respeto.

¿Cerrarán las playas por Sant Joan?

Aplicaremos lo que diga el Procicat, pero entendemos que la gente necesita socializarse. Si pasamos bien Sant Joan afrontaremos un verano muy bueno.

«¿Cámaras en la Part Alta? Se estudiará, pero es complejo»

¿Habrá Baixada de l’Aigua de Sant Magí?

Ya la hubo el año pasado, pero si se refiere a la tradicional siempre estamos a tiempo. Tendremos el plan previsto según las directrices del Procicat. Haremos lo máximo que nos dejen hacer.

En dos meses se han producido 4 peleas importantes en la Part Alta, la última con apuñalamiento. ¿Qué está pasando?
Hay un problema estructural de fondo que los municipios solos no podemos arreglar, que es que hay una serie de chicos que a los 18 años están en la calle sin tener resueltos los temas de vivienda, ocupación o educativos porque no tienen papeles para poderlo hacer. Desde Serveis Socials ponemos todos los esfuerzos para dar salida a esta situación. Además, tenemos claro que los delitos deben perseguirse.   

¿Qué le piden al Estado?
Debe cambiar su manera de hacer y facilitar los papeles para que los jóvenes puedan ganarse la vida. Son una parte pequeña de la sociedad, pero si no se arregla tendremos una burbuja de gente tratada solo de forma asistencial. Y esto será un polvorín. 

¿Se ha lavado las manos hasta ahora el Gobierno Central con esta problemática?
Lo tiene muy mal estructurado. El Estado sabe perfectamente que llegan personas magrebíes y subsaharianas que necesitan herramientas para integrarse en la sociedad. Si no pueden trabajar, no tienen permisos ni papeles, la situación es explosiva. El trabajo es el camino más rápido para la inserción social, permite ganar autoestima y hacer un proyecto de vida.  

Al Institut Municipal de Serveis Socials (IMSS) le sobraran 1,4 millones de euros en 2020. ¿Se puede hacer más a nivel municipal para estos jóvenes? 
Si ha sobrado dinero ha sido porque hay proyectos que deben dotarse económicamente, como la asistencia domiciliaria, pero que el servicio no se ha dado al haber menos demanda de la prevista. Este dinero, sin embargo, seguirá siendo para asuntos sociales. Durante la pandemia, el trabajo ha sido ejemplar, hemos sido referencia en la atención a los sintecho, por ejemplo. 

La oposición le pide más seguridad y agentes 
Estamos haciendo muchos esfuerzos ante una crisis muy bestia que genera más desigualdades. Se ha ampliado la Guàrdia Urbana, pero esta actúa cuando hay un delito, lo que no puede hacer es detener a gente por su aspecto.  

Antes de los episodios de la Part Alta hubo quejas en Ponent y, además, pondrán cámaras en Llevant. ¿Tarragona es ahora más insegura que hace dos años?
Ni mucho menos, y así lo dicen los datos. Hay elementos nuevos que generan intranquilidad, como las peleas, que la mayoría de veces son entre miembros del mismo colectivo. Pese a ello, debo decirle que la Part Alta está muy viva, tanto en restauración como en actividad cultural.  

¿Se plantean la videovigilancia en el Casc Antic?
Debe estudiarse. En Llevant controlarán las entradas y la Part Baixa tiene un trazado rectilíneo, pero el Casc Antic es bastante más complejo. 

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