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Perafort: el pueblo de las moscas

Los vecinos aseguran «no poder vivir, porque estos insectos se ponen por todos los sitios»

Carla Pomerol

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Tània López, una vecina del municipio, enseñando al ‘Diari’ la tira de pegamento, que sirve para matar a las moscas.

Tània López, una vecina del municipio, enseñando al ‘Diari’ la tira de pegamento, que sirve para matar a las moscas.

El municipio de Perafort (Tarragonès) cuenta, desde hace una semana, con una plaga de moscas que no deja vivir a los vecinos. Cada año, cuando llega el calor, es habitual que aumente el número de estos insectos en el pueblo, pero este año se ha intensificado el problema y las moscas han llegado antes de los previsto.

 

Esta situación perjudica al día a día de los vecinos, que han presentado muchas quejas al equipo de gobierno. «No podemos abrir las ventanas, ni dejar comida encima de la mesa. Es un agobio», explica Tània López, una vecina de la calle Solans de Perafort. 

La principal hipótesis por parte de los vecinos es que el propietario de algún campo de cultivo utiliza estiércol, lo que provoca este aumento de moscas en el municipio.

Algunos también hablan de un abocador de gallinaza en un finca cercana al núcleo urbano. Pero nadie sabe del cierto de donde salen estos insectos que les amargan el verano a los vecinos.

«Estamos cocinando y las moscas se caen dentro de la paella», explica Tània López, quien asegura que «ayer al mediodía, pusimos una tiras con pegamento para matar a las moscas. Por la noche, las tiras ya estaban llenas».

Su hermana Nídia trabaja en el supermercado de Perafort. «Los vecinos no paran de entrar a la tienda y comprar insecticida para matar a las moscas. Hemos tenido que pedir más, porque nos hemos quedado sin», explica Nídia López. 

Las moscas están por todos los lados. Sobretodo se concentran en las puertas y ventanas de las casas unifamiliares. «Fumigan y al cabo de dos días, todo vuelve a estar lleno. Que encuentren una solución definitiva, por favor», asegura Dolores Recio, una vecina, quien añade que «así no se puede vivir. Creo que me duele la cabeza, porque estoy todo el día tirando insecticida por la casa».

Por normal general, las moscas llegaban a finales de mayo y se iban en septiembre. Este año, el la cantidad es mayor y han llegado antes.

 

Agustí Cacho, también vecino de Perafort, explica que «hay gente que se ha comprado una casa aquí para poder tener jardín y comer fuera. Pero no lo pueden hacer porque las moscas son muy pesadas y se ponen por todas partes».

Por su lado José Daniel Esparza, vecino del municipio –y también concejal del grupo municipal de la oposición–, pide que el equipo de gobierno busque una solución definitiva, «atacando al fondo de la cuestión», y añade que «fumigar soluciona el problema solamente de forma puntual».

 

Descubrir el origen

El alcalde de Perafort, Joan Martí, reconoce el aumento de moscas en el municipio, y asegura que «estamos llamando a la puerta de las administraciones implicadas para buscar una solución que nos permita descubrir de dónde viene la plaga». Martí explica al Diari que «a menudo, fumigamos las calles del pueblo con todas las medidas que tenemos al abasto, pero la eficacia dura unas 36 horas, aproximadamente», y añade que «la solución pasa por actuar en el punto donde se cría la larva».

Sin ir más lejos, el alcalde del municipio tiene prevista para este viernes una reunión con el director de los Serveis Territorials d’Agricultura, Àngel Xifré. 

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