Piden al alcalde de Tarragona un pleno monográfico sobre salud

El Grup de Treball en Defensa de la Sanitat Pública cree que la ciudad debe posicionarse

Carla Pomerol

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Rueda de prensa de la entidad a favor de la sanidad pública en el ‘hall’ del Joan XXIII, ayer. FOTO: c. pomerol

Rueda de prensa de la entidad a favor de la sanidad pública en el ‘hall’ del Joan XXIII, ayer. FOTO: c. pomerol

Cincuenta camas cerradas y 163 días en lista de espera para acudir al especialista en el Hospital Joan XXIII de Tarragona durante el verano.

Estos son los datos que ayer dio el Grup de Treball en Defensa de la Sanitat Pública, entidad que pone sobre la mesa las principales carencias del sistema sanitario. La organización pide al alcalde Josep Fèlix Ballesteros que se celebre un pleno monográfico para tratar el tema.

«Ya se lo pedimos en 2015 y en 2016, pero no nos ha hecho caso. Creemos que la ciudad debe tener un posicionamiento claro en la defensa de un modelo de salud pública», explicaba ayer Maribel Setién, miembro del Grup de Treball en Defensa de la Sanitat Pública. 

Por otro lado, Setién aseguraba que aunque los datos oficiales cifran en 163 los días de espera para ser tratado por un especialista, la entidad explicaba que «conocemos casos, con nombres y apellidos, que han esperado hasta un año».

En cuanto a las 50 camas cerradas, pertenecen a la unidad de conductas adictivas y a pediatría, según explica la entidad, quien destacaba que se han cerrado también cuatro quirófanos durante las dos primeras semanas de agosto, y seis en la tercera.

«Sanidad 100% pública»

El Grup de Treball en Defensa de la Sanitat Pública exigió que «se deje de hacer negocio con la salud de los usuarios».

De hecho, la entidad aseguraba que se debe dejar a un lado los debates «superficiales», y «poner el foco en el centro de la cuestión», explicaba Xavier Milian, miembro del consejo de administración del Hospital Sant Joan de Reus y concejal de la CUP en el Ayuntamiento de Reus.

Milian defendió que tanto los partidos políticos como los sindicatos mayoritarios «forman parte del pacto nacional de salud que garantiza gastar dinero público en la sanidad privada», y añadió que «en esto debemos centrar el debate, y no en si el Hospital Joan XXIII es más bonito o más feo que el Sant Joan de Reus». 

Malas condiciones laborales

Por otro lado, el Grup de Treball en Defensa de la Sanitat habló ayer también sobre las condiciones laborales de médicos e enfermeras. «La provincia de Tarragona es la segunda de España que más profesionales sanitarios se han ido.

Esto significa que las condiciones laborales son las segundas peores del Estado», aseguraba Milian, quien añadió que un 60% de los trabajadores del Sant Joan de Reus –más de 700 personas– tienen contratos temporales.

«Esto implica precarización laboral y vulnera los derechos de los trabajadores. Por no hablar de la baja calidad asistencial, que acaban padeciendo los pacientes», explicaba Milian, quien añadió que «a veces, los trabajadores están comiendo tan tranquilamente en su casa, y desde el hospital les llaman al móvil y les dicen que en dos horas deben estar en el centro. Seguramente les toca trabajar toda la noche».

Por todo ello, tanto la CUP como el Grup de Treball en Defensa de la Sanitat Pública piden que se deje de gastar dinero público en sanidad privada, que se eliminen los planes funcionales marcados en el plan estratégico, y exigen que se reabra el servicio de urgencias en los centros de atención primaria.

«Queremos un modelo público, transparente y sin mafias que controlen la sanidad», concluyó Maribel Setién, miembro de la entidad.

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