Piden hasta 6 años y medio de prisión a cinco detenidos por los disturbios de octubre de 2019 en TGN

Fiscalía acusa a dos personas que pasaron 36 días en prisión de "dirigir y dinamizar" un grupo de manifestantes

ACN

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Plano general del portal donde se llevaron a la detenida que quedó dañado por las piedras lanzadas por los manifestantes para denunciar la detención. Foto: ACN

Plano general del portal donde se llevaron a la detenida que quedó dañado por las piedras lanzadas por los manifestantes para denunciar la detención. Foto: ACN

Plano general de la chica detenida subiendo a la furgoneta de la Policía Nacional, rodeada de agentes. Foto: ACN

Plano general de la chica detenida subiendo a la furgoneta de la Policía Nacional, rodeada de agentes. Foto: ACN

Plano general de basura ardiendo en el suelo y de un manifestante en la calle Prat de la Riba de Tarragona al inicio de los disturbios. Foto: ACN

Plano general de basura ardiendo en el suelo y de un manifestante en la calle Prat de la Riba de Tarragona al inicio de los disturbios. Foto: ACN

Plano general de los agentes de la Policía Nacional durante la detención de una joven en los disturbios. Foto: ACN

Plano general de los agentes de la Policía Nacional durante la detención de una joven en los disturbios. Foto: ACN

La fiscalía pide penas que suman 27 años y tres meses de prisión a cinco personas detenidas el 17 de octubre de 2019 en Tarragona en la tercera noche de disturbios a raíz de la sentencia del proceso. En concreto, los procesados afrontan entre 4 años y medio y 6 años y medio de prisión por supuestos delitos de desórdenes públicos, atentado contra agentes de la autoridad y daños mediante incendio por haber prendido fuego a contenedores. La policía intervino mecheros y piedras a algunos acusados. Además, a dos procesados que pasaron 36 días en prisión provisional los acusan de "dirigir y dinamizar" un grupo de personas que formaban barricadas en la calle. La fiscalía les aplica la agravante de disfraz porque llevaban la cara tapada para evitar que los identificaran.

En el escrito de acusación al que ha tenido acceso la ACN, el ministerio público señala que una parte de los manifestantes que salieron a protestar durante varias noches en Catalunya "rompieron la paz social comportándose de manera violenta, provocando disturbios, haciendo cortes de carretera, levantando barricadas con mobiliario urbano, llegando a atacar inmuebles pertenecientes a instituciones y organismos estatales, ocasionando cuantiosos daños materiales, así como a las fuerzas de orden público, a las que acometieron causando daños personales".

Los hechos que son objeto de acusación ocurrieron el 17 de octubre de 2019. La fiscalía apunta que sobre las nueve de la noche un millar de personas se reunieron ante la subdelegación del Gobierno en Tarragona y cortaron al tráfico la plaza Imperial Tarraco. Hacia las diez y media, varias personas de este grupo de manifestantes, "en el que se integraban los acusados", comenzaron a insultar a los agentes, a lanzarles piedras, botellas de vidrio y otros objetos contundentes.

La fiscalía añade que actuaron "amparados en el grupo con el ánimo de alterar gravemente la paz pública y de impedir el legítimo ejercicio de la autoridad de los agentes de policía". Según la acusación pública, los dos acusados que acabaron en la cárcel también participaron de esta conducta y, además, dice que llevaban prendas que los tapaban gran parte de la cara con la intención de que no los pudieran identificar.

Como también se produjeron disturbios en las calles adyacentes a la plaza, señala el fiscal, los agentes dispersaron las personas congregadas -incluidos los acusados- los que "se dirigieron simultáneamente en grupos en diferentes puntos de la ciudad con el propósito de alterar gravemente la paz pública y perturbar la tranquilidad ciudadana, causar daños en todo el mobiliario urbano que pudieran -principalmente contenedores-, así como acometer a los agentes".

Lanzamientos de piedras contra la policía

El escrito relata que el primer acusado llevaba buena parte de la cara tapada y se dirigió con una veintena de personas no identificadas en la Rambla Nova, donde mover contenedores para formar barricadas en medio de la calzada, y les prendió fuego. Al menos uno quedó completamente calcinado. Posteriormente, fiscalía apunta que ante la llegada de varias furgonetas policiales huyeron hacia la calle Soler.

Allí, en la esquina con la calle Gasòmetre, sostiene que dos mossos de paisano se identificaron como tales y que el acusado y sus acompañantes tomaron piedras de unos sacos de escombros cercanos y los lanzaron contra los agentes. Los policías se encontraban a unos cinco metros pero las pudieron esquivar. Los agentes detuvieron en la calle Doctor Zamenhoff el acusado, al que encontraron un encendedor tenía en su poder.

La fiscalía le pide penas que suman 6 años y medio de prisión. En concreto, 2 años y tres meses por un delito de desórdenes públicos, 2 años de prisión por un delito de atentado contra agentes de la autoridad y 2 años y tres meses por un delito de daños mediante incendio, además de una indemnización de 3.040 euros a la concesionaria de la basura, FCC, por el contenedor quemado.

Según la Fiscalía, el segundo acusado llevaba un pasamontañas y encendió fuego a un contenedor que había colocado a modo de barricada en una de las calles adyacentes a la plaza Imperial Tarraco. Tanto él como las otras personas que le acompañaban huyeron cuando llegó a la policía, pero unos agentes lo detuvieron en la avenida de Prat de la Riba. Afronta 4 años y medio por desórdenes y daños mediante incendio, y el pago de 3.040 euros de indemnización por el contenedor quemado.

Al tercer procesado la fiscalía le acusa de haber lanzado piedras a los policías que le perseguían a él y a otras personas por la calle Pere Martell después de montar una barricada. Un policía se lesionó al salir precipitadamente del vehículo para iniciar la persecución, apunta. Cuando lo detuvieron, a Vidal y Barraquer, van encontrarle cuatro piedras y un encendedor. Afronta 4 años y medio de prisión por desórdenes, atentado y daños mediante incendio en tentativa, ya que el fuego no causó daños.

Acusados de liderar un grupo de manifestantes

Finalmente, en la cuarta y al quinto procesado -que pasaron más de un mes en prisión preventiva- les acusa de hacer "tareas de dirección y dinamización", coordinando los actos de un grupo de encapuchados. El escrito de acusación apunta que a la altura de la estación de autobuses prepararon una barricada en medio de Pere Martell, y que volcaron algunos contenedores para quemar su contenido y que lanzaron a él cartones encendidos. Sin embargo, no se calcinó cabeza.

A continuación, añade la fiscalía, siguieron avanzando hacia Ramon y Cajal, donde el procesado, "mediante instrucciones a los demás", lideró la creación de una barricada con contenedores sobre los que iniciaron el fuego, si bien finalmente tampoco quemó cabeza. Simultáneamente, agentes de paisano de la policía nacional pillaron y detener la procesada para prender fuego a papeles y cartones que había en una papelera.

Según la policía, la chica se resistió activamente tirándose al suelo y dando patadas y moviendo los brazos mientras les decía: "hijos de puta, hijos de puta, soltarme, soy estudiante de Derecho, no he hecho nada, cabrones , sabréis lo que es bueno ". Además, según la acusación, llamaba a las personas que le acompañaban para que la ayudaran y evitaran la detención.

Policías nacionales se vieron intimidados y temieron por su integridad

La fiscalía detalla que los policías se desplazaron con la acusada inmovilizada por la calle Jaume I hasta la Tàrraco Arena Plaça y que allí "los rodeó un tumulto de afines a la acusada que, a pesar de las órdenes de los agentes, amenazaban con agredirlos si no la dejaban ir, provocando que los agentes temieran por su integridad".

Entre estas personas, apunta el ministerio público, estaba el acusado, el cual, para reforzar la "ya de por sí intensa intimidación sobre los policías", cogió una piedra y se acercó a un agente con actitud "amenazante". Ante esto, "para evitar una agresión a la vista de la violenta conducta demostrada durante la noche, otros policías de paisano detenerlo".

Dado el ambiente "extremadamente hostil e intimidante", y ante el inicio de un lanzamiento de objetos por parte de los concentrados "que preludiaba un evidente ataque a su integridad física" los agentes tuvieron que refugiarse con los detenidos a un portal de la plaza Josep Roig i Raventós. Entonces, otros individuos lanzaron piedras en el portal, ocasionando daños, y los policías "sólo pudieron salir cuando acudieron a su auxilio refuerzos policiales que dispersaron a los atacantes".

Los dos procesados afrontan una petición de 5 años y 11 meses de prisión. En concreto, la fiscalía les pide 3 años por desórdenes públicos, 2 años por atentado contra agentes de la autoridad y 11 meses por un delito continuado de daños mediante incendio en grado de tentativa. La concesionaria de la basura también reclama los contenedores que quedaron inutilizados. El caso se juzgará en los próximos meses en la Audiencia de Tarragona.

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