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Piden un año de cárcel por 'olvidarse' a su hijo de cinco años en la calle

Se dio cuenta de que no estaba el niño cuando la Guàrdia Urbana fue a su piso, tres horas después de la desaparición

Àngel Juanpere

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El niño fue hallado deambulando y llorando en la calle Gasòmetre por una pareja. Foto: Lluís Milián/DT

El niño fue hallado deambulando y llorando en la calle Gasòmetre por una pareja. Foto: Lluís Milián/DT

Una vecina de Tarragona que salió de su casa con otras personas y su hijo de 5 años volvió a la vivienda sin percatarse de que no llevaba al pequeño. No se dio cuenta de que le faltaba hasta al cabo de más de tres horas, cuando una patrulla de la Guàrdia Urbana acudió a su piso con el niño, que había sido encontrado deambulando por la calle Gasòmetre. Ahora, la Fiscalía Provincial de Tarragona pide para la mujer un año de prisión por un delito de abandono de menores.

La acusada es una mujer de nacionalidad rumana que actualmente tiene 32 años. Según sostiene el Ministerio Público, el 12 de abril del año pasado, en una hora no determinada pero antes de la una y media de la tarde, salió de su vivienda junto con su hijo de cinco años y otras personas más. Regresó al domicilio después, «habiendo dejado a su hijo en la calle Gasòmetre, de manera involuntaria pero con grave descuido de sus deberes de guarda y supervisión». Aproximadamente sobre las cinco de la tarde la Guàrdia Urbana logró localizar el domicilio del menor y llevarlo hasta allí, «sin que hasta dicho momento la acusada se hubiera percatado de la ausencia de su hijo menor».

El Juzgado de Instrucción número 5 de Tarragona abrió diligencias penales a raíz de la denuncia presentada por la Guàrdia Urbana. Los agentes constataron que sobre la una y media de la tarde de aquel día una pareja se presentó en la comisaría de la Guàrdia Urbana con un niño de cinco años. Dijo que al pasar por la calle Gasòmetre, en la esquina con la calle Soler, vieron a un niño llorando y sin ningún adulto que lo acompañara. El pequeño se mostraba desorientado y no les dijo ni su nombre ni dónde vivía. La pareja dio una vuelta por los alrededores para ver si encontraba a algún familiar. Al no hallar a nadie, se personó en las dependencias policiales.

 

Primeras pistas

Ya en comisaría, se logró calmar al niño en la sala infantil. Ello permitió que diera el nombre de pila de su madre, así como el suyo. Añadió que su madre lo había acompañado en coche y que no sabía dónde estaba.

Mientras unos agentes intentaban averiguar más datos sobre la familia del pequeño, dos patrullas se desplazaron a la zona donde había sido localizado por si había algún familiar que lo estuviese buscando. Pero los guardias no vieron a nadie. Asimismo, se informó de la desaparición también a los Mossos d’Esquadra y al teléfono de emergencias 112.

Como último recurso, el pequeño y la pareja que lo encontró subieron a un vehículo policial para realizar un recorrido por las calles donde se había localizado al niño para comprobar si reconocía algún comercio o inmueble. Primero identificó la churrería donde le habían comprado los churros para desayunar. Posteriormente dirigió a los agentes hacia el barrio del Serrallo. Allí incluso se bajaron del vehículo para seguir a pie. Sin embargo, al pequeño no le resultaba nada familiar en aquella zona.

 

Su parque

Más tarde, el niño indicó que solía jugar en un parque donde hay una cama elástica. Reconoció la zona infantil donde jugaba así como también el colegio adonde iba. Finalmente identificó el portal donde vive y dijo a los agentes el botón del interfono que su madre le dejaba tocar.

Los guardias llamaron y comenzaron a hablar con diferentes mujeres, hasta que se puso una –la dueña del piso– y que dijo que tenía un niño con aquel nombre. Comentó a los agentes que ella estaba durmiendo en el sofá y que su hijo se encontraba en el interior de la vivienda. No fue hasta que los guardias le dijeron que fuese a hablar con él cuando se percató de su ausencia. Tras ver a su pequeño se tranquilizó.

 

Durmiendo

La mujer aseguró que había llegado a casa hacía una media hora y que se había quedado dormida unos diez minutos. Añadió que en ningún momento había perdido de vista a su hijo y si éste fue hallado fuera de casa es porque se había marchado solo a la calle.

Ante las contradicciones que presuntamente estaba incurriendo la madre, los agentes le manifestaron que confeccionarían diligencias para ser remitidas al Juzgado de Guàrdia y también a los Serveis Socials. Los guardias constataron que en aquel momento la mujer convivía en el piso con sus cinco hijos y presuntamente con otra mujer que se hallaba en el piso.

La patrulla reflejó en las diligencias que la pareja que había encontrado al niño estuvo presente en todo momento en la localización de la madre y que le recriminó tanto el comportamiento con el niño como hacia los agentes.

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