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Pilar Alió: "El proyecto del Teatre no es el ideal, pero mejor esto que nada"

Pilar Alió és presidenta de la Reial Societat Arqueològica Tarraconense (RSAT)

Jordi Cabré

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Pilar Alió, en la sede actual de la Reial Societat Arqueològica de Tarragona. El edificio es propiedad de la entidad desde hace año y medio. Foto: pere ferré

Pilar Alió, en la sede actual de la Reial Societat Arqueològica de Tarragona. El edificio es propiedad de la entidad desde hace año y medio. Foto: pere ferré

- Tras un año en el cargo, ¿cómo se define, presidenta por convicción o por obligación?

- Yo era la vicepresidenta en la junta que presidía Jordi Rovira. Al faltar él, los estatutos fijan que yo ocupe el cargo de forma provisional y cuando se convocaron las elecciones en marzo, entre todos los de la junta me animaron a continuar y aquí estamos.

- Ha sido un año emocional con la figura de Rovira presente. Pero al margen de los sentimientos, ¿qué balance hace de este primer ejercicio?

- Creo que el balance es positivo. Básicamente porque hemos gestionado el trabajo de la Arqueològica de forma diferente. Jordi Rovira tenía una alta capacidad para dedicar su tiempo a la entidad, pero sin él, la junta no podemos asumir el mismo tiempo porque tenemos otros compromisos y por ello decidimos hacer piña y sacar adelante la entidad. El nuevo modelo planteado pienso que es acertado y que este año ha sido positivo para la Arqueològica.

- ¿Este positivismo que defiende cómo se traduce?

- Actividades, conferencias y, sobre todo, tenemos visibilidad en la ciudad, cosa que antes no sucedía. También hemos potenciado nuestra presencia en las redes sociales: actualización de la página web, tener el mailing de los asociados para informarles de todas las novedades...

- ¿Por qué esta escasa presencia de la RSAT en la ciudad en el pasado?

- Por diferentes factores. Antes parecía que no existíamos –incluso fuimos vetados en algunas comisiones por discrepancias políticas– y ahora volvemos a estar presentes en los eventos de patrimonio de la ciudad y formamos parte de organismos donde se debate el futuro de este patrimonio y nuestra opinión se escucha.

- 450 socios parece una buena cifra para la Arqueològica.

- No puedo asegurar que haya un incremento de asociados porque tenemos una media de edad muy alta y cada año, desafortunadamente, algunos fallecen. Pero se han suscrito otros amantes de la historia y arqueología que tenían voluntad de formar parte pero no encontraban tiempo para apuntarse.

- Se relaciona siempre la actividad de la RSAT con el mundo romano, pero la ciudad tiene más monumentos extraordinarios de otras épocas.

- Siempre digo que la Arqueològica es la conciencia de la ciudad y evidentemente que nosotros velamos por todo el patrimonio, sea de la época que sea. Es evidente que el legado romano es el predominante. Pero nosotros estamos abiertos a luchar contra cualquier injusticia o riesgo de desaparición del patrimonio que tiene Tarragona.

- ¿Los tarraconenses cuidamos nuestro patrimonio o somos descuidados?

- En los monumentos más destacados sí que existe esta conciencia de patrimonio y de su necesidad de preservarlo como fuente de orgullo, de proyección externa... Otra cosa son las lápidas en las fachadas, que han sufrido en diferentes épocas agresiones, por citar un ejemplo de escasa sensibilidad con el patrimonio.

- ¿Le gusta la Part Alta?

- Sí, pero es un barrio que se está despoblando, que tiene problemas de movilidad y al que faltaría una reflexión profunda de cómo debería convertirse.

- ¿Qué sugiere?

- Debería tomar ejemplo de otras ciudades en aspectos de mantenimiento, de diseño, de tipología de negocios... En otras palabras, tener mayor encanto. Sin citar el nombre de las calles, ves una actividad económica que desluce más que embellece este barrio.

- ¿Qué opinión le merece la actual Tabacalera?

- Es muy triste. Hemos tenido la oportunidad en dos elecciones municipales diferentes de explicar nuestra idea para ese espacio, pero de momento ha caído en saco roto. Nosotros estamos por la labor de que la Tabacalera sea la ciudad arqueológica, monumento insigne de la ciudad. Pero han pasado los años y el deterioro cada vez se hace más caro y complejo. Empieza a ser hora de tomar decisiones y aunque el proyecto tarde en terminarse, ponerse ya manos a la obra.

- ¿Y del Teatre romano?

- De entrada, lo consideramos un proyecto que no termina de cuajar. Por ejemplo, hay que pensar en que la estructura metálica será blanco de las palomas y otros pájaros y puede convertirse en un monumento permanentemente sucio. Pero también es cierto que preferimos una restauración en el Teatre, aunque sea esta tan revolucionaria, a que se quede tal como está. Somos partidarios de que se haga alguna cosa en ese legado romano. También es verdad que la estructura metálica es reversible y siempre se está a tiempo de quitarla si fuera necesario.

- Aceptan a regañadientes.

- Es difícil consensuar a toda la comunidad científica, social y política en una restauración. Quizá nos sorprende y el nuevo Teatre se convierte en un imán de visitas. Pero repito, aunque no es el proyecto ideal desde el punto de vista de la Arqueològica, sí que lo preferimos antes que no hacer nada.

- Y de Cal Ardiaca, ¿qué opinion tiene?

- Es un inmueble privado y conocemos los diferentes problemas y retrasos que ha habido. Nos gustaría que la ciudad pudiera recuperarlo porque tememos lo peor ante la inactividad. Nos gustaría que fuera propiedad de la ciudad, pero también es cierto que tenemos tantos edificios patrimoniales vacíos que no sé tampoco si sería la solución ideal.

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