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Plan de choque en TGN para la recuperación de locales comerciales vacíos

La Cambra de la Propietat Urbana y Pimec defienden que se impulsen incentivos para dignificar los espacios abandonados

Núria Riu

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El cierre de establecimientos comerciales afecta a algunos de los principales ejes de la ciudad, como la Rambla Vella.  FOTO: Pere Ferré

El cierre de establecimientos comerciales afecta a algunos de los principales ejes de la ciudad, como la Rambla Vella. FOTO: Pere Ferré

A finales de enero se celebró, en el Saló dels Penjats del Ayuntamiento, una reunión de trabajo para abordar de forma conjunta la problemática de los locales comerciales vacíos y la mala imagen que genera. Junto con los concejales de Comerç, Urbanisme y Empresa i Ocupació estaban en la reunión Pimec Comerç Tarragona y la Cambra de la Propietat Urbana. Este lunes, estos dos últimos organismos iban más allá y esta preocupación se convertía en una de las prioridades del nuevo convenio de colaboración. 

Desde la Cambra de la Propietat Urbana, su presidente, Agustí Pujol, reivindicó que la institución a la cual representa puede «ser la voz o el puente de unión con los dueños de los locales». En este sentido, defendió que se establezcan incentivos para que estos espacios abandonados estén en condiciones «dignas». «La política más adecuada es enseñar a pescar. Soy más partidario de pensar en positivo que de las sanciones y castigos», decía Pujol. Éste defendió que debe ser el Ayuntamiento el que ponga encima de la mesa algunas medidas como la excención fiscal del IBI durante una anualidad. Una propuesta que el presidente de Pimec Comerç en Tarragona, Florenci Nieto, ve con buenos ojos. «El propietario del local comercial vacío no es el enemigo ni tiene que verse como el malo. Cualquier cosa es positiva si ayuda a limpiar la imagen de cara a la ciudadanía», decía. 

Las calles Unió y Apodaca o la Rambla Nova son algunas de las principales arterias en el centro que desde hace años están sufriendo la vulnerabilidad del comercio de proximidad. A esto hay que sumarle el cierre de oficinas bancarias, lo que ha acentuado esta problemática. No obstante, ni la Cambra de la Propietat ni el Ayuntamiento de Tarragona dispone de un censo o de un registro que permita conocer el calado de la situación. «Nos consta que desde el Ayuntamiento se está trabajando para cuantificarlo», reconocía Agustí Pujol.
Florenci Nieto considera que, con este plan de choque, «quiere darse una imagen de futuro de la ciudad, que facilite la llegada de nuevos empresarios del mundo del comercio». 

Algunas de las posibilidades que están encima de la mesa está el cambio en la normativa para que estos locales puedan acondicionarse como vivienda.

Durante la firma del convenio, el secretario de la Cambra de la Propietat Urbana, Manuel Sosa, también presentó algunas de las posibilidades que ofrece la ley de arrendamientos, que podrían ayudar a dinamizar esta actividad. Una de las fórmulas pasa por establecer una renta progresiva, de forma que en el momento en el que arranque el negocio esta suma sea simbólica y se incremente a medida que se consolide. 

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