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Preocupación en Torreforta por la nueva oleada de robos en el barrio

Los ladrones han entrado en casas particulares, en edificios municipales, en tiendas y restaurantes

Carla Pomerol

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Pocos son aquellos vecinos de Torreforta que no explican una anécdota relacionada con episodios de robos. Parece que casi todos los vecinos han vivido esta experiencia tan desagradable. Las asociaciones de vecinos se muestran desesperadas, porqué la actividad de los delincuentes no cesa, la presencia policial no aumenta y la inseguridad cada vez es más palpable en el barrio. 

«Han robado en casas particulares, en coches, en empresas y en bares. También ha habido estirones de bolsos. Llevamos unos cuatro meses muy malos», relata Modesto Pallejà, presidente de la Associació de Veïns de la Plaça 1 de Maig, quien añade que «este es el tema de conversación de todos los vecinos de Torreforta».

Algunos, como Carmen Navarro, explican abiertamente la situación que vivieron. «Hace tres domingos, cuando íbamos a comprar, un niño nos dijo que había visto como saltaban la valla de la casa de al lado, explica Carmen Navarro, quien continua relatando. «Al volver, vi a dos jóvenes con un carro del Carrefour sacando cosas de la casa. Rápidamente, llamé a los Mossos d’Esquadra y les detuvieron. A los pocos días tuve que ir a indentificarlos», asegura Navarro. Los hechos ocurrieron por la tarde, en la calle Ebro. Unos días antes, Carmen asegura que le entraron a su casa por la noche y le robaron las bicis y los patines de su hijo. «Tenemos miedo de que nuestros hijos se encuentren de frente con una situación de estas características», explica Carmen.

También entraron a robar en un gimnasio del barrio, donde se llevaron una cantidad importante de dinero. También objetos de valor sentimental, como joyas, de algunas casas. La semana pasada, en el Mercadona, le robaron el bolso a una mujer. Y así infinidad de historias.

Uno de los episodios más crueles es el de una mujer de 84 años que iba en andador por la calle Tortosa, porque tenía dificultades a la hora de moverse. Un individuo de 41 años, le robó la bolsa de mano que llevaba de un tirón. Finalmente, los Mossos d’Esquadra pudieron detenerle.

Hace un mes, los ladrones entraron a la Llar de Jubilats de Torreforta y cortaron los cables del sensor que activa un sistema para iluminar la entrada. Los delincuentes se llevaron más de 150 euros y un recipiente donde guardaban monedas de dos euros para ir a hacer un crucero. 

Una trabajadora de la empresa Nova Tècnica también fue víctima de un robo. Ocurrió el 1 de junio, un hombre entró a la tienda, situada en la calle Francolí, hablando inglés. «Venia con un mapa y entró dentro del despacho. Sin darme cuenta ya me había cogido el móvil y se había ido», explica Raquel Moran, quien hizo la denuncia de inmediato.
Pero es cierto que no todas las víctimas se deciden a denunciar. Es por eso, según explican los presidentes de las asociaciones de vecinos, que la policía no es consciente de la ola de robos que sufre el barrio. «Algunos vecinos aseguran que no sirve de nada denunciar. Yo, como presidente, aconsejó a todo el mundo que acuda a la policía, no cuesta nada», asegura Modesto Pallejà, presidente de la Associació de Vecinos de la Plaça 1 de Maig. 

Por su parte, Javier Arnillas, presidente de la Associació de Veïns de La Granja, asegura que «ahora que llega el verano, la situación se complica, porque los vecinos se van de vacaciones y se sienten inseguros de dejar su casa vacía». Arnillas explica que no tienen identificados los ladrones, aunque algunos vecinos aseguran que se trata de jóvenes y algunos menores de edad. «La cosa empieza a ser preocupante», concluye.

Piden reunión

Por su parte, fuentes policiales aseguran que se trata de una sensación, pero, según los agentes, no ha habido un incremento de los robos. Pero los presidentes de las entidades vecinales y los ciudadanos no tienen esta percepción de la realidad. «Hasta que no pase algo, no se lo creerán», asegura Luz Villa, vecina de Torreforta. Los presidentes de las entidades vecinales piden a los Mossos d’Esquadra y a la Guàrdia Urbana una reunión para poner sobre la mesa la problemática que hay en el barrio desde hace unos meses. De mientras, los vecinos continúan poniéndose alarmas.

Los que roban chatarra para vender

No todos los ladrones buscan lo mismo. Después de unos episodios seguidos de robos, algunos vecinos aseguran que hay cacos que buscan hierro y material de chatarra para poder venderlo y sacarse un dinero. Bien lo puede explicar Pedro Almanza, propietario del bar La Cantonada, situado en la calle Francolí de Torreforta. El pasado 15 de mayo, unos jóvenes sacaron las rejas de una ventana del bar La Cantonada. Era la una y veinte de la madrugada. Un vecino  los vio encapuchados, les gritó y los jóvenes dejaron las rejas a 30 metros del bar. Al día siguiente, cuando el propietario llegó se encontró con el panorama. «Los Mossos d’Esquadra me dijeron que no era un robo, era un acto vandálico», explica Pedro Almansa, propietario del bar.

Bar La Cantonada
Los jóvenes delincuentes dejaron la reja a 30 metros del bar.

Mientras la policía tomaba declaración a Almansa, unos ladrones se encargaban de abrir la parte trasera del hotel-restaurante MR, situado justamente delante del bar La Cantonada. «Mi madre, que estaba arriba, vio como había una persona sacando cosas del sótano. Cuando llegamos al lugar, nos dimos cuenta que nos habían entrado por el garaje y se habían llevado cuatro cosas: ventanas de aluminio y hierros. Los vi corriendo con las ventanas acuestas», explica Javier Rojana, propietario del Hotel-Restaurante MR, quien añade que «me lo destrozaron todo».

Las dos víctimas aseguran que estos jóvenes se llevan los materiales para poder vender después a la chatarrería. «En este caso, no me robaron nada de valor, solamente cuatro hierros que han supuesto que me gaste mucho dinero arreglando los desperfectos», asegura Javier Rojano. Lo más curioso de todo es que la mayoría de estos robos se producen a plena luz del día, la cual cosa preocupa a los vecinos de Torreforta.

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