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Preocupación en la economía de Tarragona por las protestas de los CDR

El comercio, Pimec, Cepta o transporte admiten inquietud y nerviosismo por los cortes de carreteras en la provincia y por las inminentes movilizaciones de los comités

RAÚL COSANO / MARC CÀMARA

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Los CDR cortan la AP-7 a su paso por L’Ampolla, en una de las protestas en las carreteras de estos días. FOTO: cdr tarragona

Los CDR cortan la AP-7 a su paso por L’Ampolla, en una de las protestas en las carreteras de estos días. FOTO: cdr tarragona

La cíclica preocupación en el mundo económico tarraconense por la situación política ha vuelto a rebrotar, esta vez por la acción de los CDR durante los últimos días, puente de la Constitución incluido. Los cortes de carretera y los levantamientos de peajes, unidos al anuncio de movilización del 21 de diciembre, han generado inquietud y malestar en grados diversos. «No vamos a ningún lado. No hay orden ni concierto y así no podemos continuar. O alguien se mira al espejo y reflexiona o alguien cede, pero así no podemos seguir», cuenta Josep Antoni Belmonte, presidente de la Confederació Empresarial de la Província de Tarragona (CEPTA). 

Belmonte es pesimista y augura perjuicios equiparables a los del último trimestre del año pasado: «Es más de lo mismo. Si seguimos así, esto afectará a todos los sectores. Hay incertidumbre, está todo el mundo decepcionado, y todo viene del mundillo político». 

«No vamos a ningún lado. No hay orden ni concierto y así no podemos seguir. Afectará a todos», Josep Antoni Belmonte, Presidente de la Cepta

Hay opiniones más o menos contundentes, pero todas coinciden: la turbulencia social no es nunca positiva para la economía. En plena campaña de Navidad, el comercio en la provincia está en vilo, como sostiene Florenci Nieto, presidente de Pimec Comerç en Tarragona: «Hay una cierta preocupación. No estamos desesperados, porque entendemos que al final se impondrá el ‘seny’, pero sí que estamos preocupados y nerviosos por lo que ha pasado y por lo que pueda pasar».

«Hay que ser optimistas»
El gremio contiene la respiración en un momento clave: «No hay que olvidar que la economía del día a día es imprescindible. En este tiempo tan limitado, lo que se factura ahora puede representar entre el 30 y el 40% de todo lo que se hace durante el año». 
Más perturbaciones agravarían la dinámica de un sector que lucha por recuperarse después del frenazo de finales de 2017, en el marco del 1-O, la DUI y la intervención del Estado hacia la Generalitat vía 155. «No estamos en una situación como para tirar cohetes, así que pensar en que pasaríamos otra vez por aquello sería terrible. En cualquier caso, hay que ser optimistas y pensar en que se impondrá el sentido común», aporta Florenci Nieto. 

«Hay nerviosismo y preocupación porque estamos en una época muy importante para el comercio», Florenci Nieto, Presidente Pimec Comerç Tarragona

El tejido comercial se la juega en los próximos días, como indica Salvador Minguella, presidente de la Via T en Tarragona: «Si hacen algo el día 21 –fecha de una nueva movilización de los CDR–, eso nos parte por la mitad la campaña comercial. Sería un desastre que hay que intentar evitar». Minguella apela a la calma y a mantener la normalidad: «Si hacen algún tipo de movilización, seguro que afecta, y más a cuatro días de Navidad. La gente tendrá problemas para salir y para llegar. Esperemos que no pase nada. Es algo que hay que evitar a toda costa». 

Hay un sector especialmente agraviado estos días: el transporte, víctima de los cortes de carreteras en la provincia. «Estamos a la expectativa. Hay que procurar que la situación tenga un impacto limitado y que no se pretendan bloquear todas las vías.

«No es un escenario de agrado para el transporte. Esperamos que el impacto sea limitado», Josep Lluís Aymat, Director de FEAT

No es un escenario de agrado para el transporte», cuenta Josep Lluís Aymat, director de la Federació d’Empreses d’AutoTransport de la Província de Tarragona (FEAT). 

Aymat intenta comprender la filosofía y la razón de ser de estas protestas, pero reclama que no afecten al transporte de una manera tan notoria: «Todas las protestas sociales se concentran en aquellos lugares que más repercusión puedan tener. Podemos entender eso, pero también es verdad que puede convertirse en una auténtica pesadilla que se canalice todo hacia las carreteras».

El temor de lo que pasó en 2017
Sobrevuela el temor de que la afectación vaya a más, como pasó en los últimos tres meses del año pasado, cuando las imágenes de las cargas policiales del 1-O, junto con la incertidumbre social y política, provocaron una ralentización de la economía que se ha ido paliando a lo largo de 2018. «Lo que sucedió a nivel político y social el año pasado se notó muchísimo. Esperemos que no se repita algo así porque nos afectó», confiesa Salva Minguella. 

«Como empresario vives la preocupación de tu entorno. Hace falta una solución política», Jordi Ciuraneta, Presidente Pimec Tarragona

Jordi Ciuraneta, presidente de Pimec en la provincia, también admite la «incertidumbre» y se mueve en el equilibrio entre la necesidad de estabilidad y la situación excepcional. «Tenemos unos agravios importantes que se tienen que solucionar. Creemos que tenemos un sistema democrático que, evidentemente, es mejorable y tiene que haber unos cambios previos y un diálogo, pero ir hacia los extremos no es bueno», comenta el empresario, además de exconseller de la Generalitat.

«Como empresario acabas viendo la preocupación de tu entorno, de esa parte que puede afectar. Tenemos muy claro que hay que garantizar el derecho a decidir de los catalanes pero muchas de estas cosas no pasan por que cada uno lleve un discurso, sino que se trata de dialogar y pactar», añade Ciuraneta, que apela a un entendimiento: «Hace falta diálogo y urge una solución política». 

 «Si hay problemas el día 21, a cuatro días de Navidad, va a ser un desastre. Afectará mucho. Espero que no pase nada», Salvador Minguella, Presidente de la Via T

Por su parte, Isaac Sanromà, presidente de la Cambra de Comerç de Reus, apela a la cautela, aunque confiesa estar a la expectativa: «Tenemos que evitar generar una alarma excesiva que pueda generar una idea equivocada sobre lo que se vive en el país. Es evidente que las empresas lo que necesitan es estabilidad para desarrollar su actividad. Y cualquier agitación social puede romper dicha dinámica. Todos sabemos lo que sucedió en otoño del año pasado. Y es evidente que volver a pasar por aquella situación alteraría la actividad económica». 

Por su parte, el presidente de l’Associació Hotelera Salou-Cambrils-La Pineda, Xavier Roig, hace un llamamiento «a la paz y a la concordia ante una situación conflictiva que no beneficia a nadie».

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