Presión y urgencia en Tarragona por el nuevo Joan XXIII

Las constantes reformas que sufre el equipamiento y los reiterados retrasos anunciados, son algunos de los argumentos que defienden varias instituciones y personalidades de la ciudad

CARLA POMEROL

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El actual hospital se construyó en el año 1967 y ya se han hecho varias reformas. FOTO: PERE FERRÉ

El actual hospital se construyó en el año 1967 y ya se han hecho varias reformas. FOTO: PERE FERRÉ

Las principales instituciones y entidades tarraconenses piden al gobierno de la Generalitat de Catalunya que se pongan las pilas en construir el nuevo hospital Joan XXIII, previsto, por el momento, para el año 2026. Lo cierto es que la tramitación está en marcha y que la adjudicación de los trabajos previos a la construcción del nuevo edificio principal están al caer. La previsión, según el calendario que maneja el ejecutivo catalán, es que a principios del año que viene empiecen a verse máquinas en el lugar.

Pese a ello, son muchos los retrasos anunciados por la Generalitat en los últimos años, cosa que ha contribuido a una pérdida de confianza por parte de la sociedad tarraconense. Sin ir más lejos, en 2016, el que entonces era conseller de Salut, Toni Comín, visitaba Tarragona y marcaba el 2021 como el año que entraría en funcionamiento el nuevo equipamiento. Nada más lejos de la realidad. El procés independentista, la aplicación del artículo 155 y, finalmente, la llegada de la Covid-19, han dejado en un segundo plano el que debe ser el hospital de referencia del sur de Catalunya.

Además, el proyecto del nuevo equipamiento ha sufrido múltiples modificaciones a medida que iba pasando el tiempo. La última información que tenemos es la que nos dio la ex consellera de Salut, Alba Vergés, a principios de este mismo año. Hablaba de un equipamiento que costará 170 millones de euros y cuyas obras se alargarán, al menos, hasta la primavera de 2025. Será entonces cuando deberán equiparse las instalaciones. Vergés ponía el 2026 como fecha límite para la puesta en marcha del nuevo centro sanitario.

A nivel económico, la inversión está garantizada y no depende de los presupuestos que se están negociando ahora. La financiación no peligra porque está incluida en el plan de infraestructuras del gobierno de la Generalitat. La realidad, pero, es que la cantidad asegura es de 135 millones de euros, que forman parte de la inversión plurianual prevista en las cuentas generales. Los 35 millones restantes, todavía están en el aire.

Constantes reformas

Una vez contextualizados, el Diari ha preguntado a los representantes de las principales instituciones y entidades tarraconenses sobre la necesidad de un nuevo Hospital Joan XXIII. Todos coinciden en que no solo es necesario, sino que también es urgente. Entre los argumentos más destacados, encontramos que algunos entrevistados coinciden en que los profesionales que trabajan en el centro sanitario están cansados de las constantes reformas que se hacen en las instalaciones. Y es que el hospital está quedando cada vez más obsoleto.

También hablan del agravio comparativo que, según algunas entidades, existe entre Tarragona y otras demarcaciones. Piden el fin de los retrasos y que el refuerzo de personal vaya de la mano de la construcción del nuevo equipamiento.

Por su parte, el alcalde de la ciudad, Pau Ricomà (ERC), se muestra poco crítico con la gestión que se ha llevado a cabo por parte de la Generalitat. Una postura muy distinta a la que tuvo a lo largo de todo su mandato el ex alcalde Josep Fèlix Ballesteros (PSC), quien en más de una ocasión plantó cara al ejecutivo catalán, exigiendo compromisos reales.

Finalmente, los sindicatos del hospital llevan meses reprochando a la Generalitat no haber contado con ellos para la redacción del proyecto.

Un calendario marcado

Actualmente nos encontramos en la fase inicial de la ejecución del proyecto. La adjudicación de los trabajos previos a la construcción del nuevo edificio principal están al caer, después de que el plazo para presentar las propuestas se diera por terminado a finales de septiembre. Esta fase, con un plazo estimado de ejecución de entre diez y once meses a partir de principios del año que viene, contempla los traslados de algunos servicios y afectaciones en los edificios C, D, y en el Francolí –el edificio del sociosanitario–. También prevé sondeos para detectar las cavidades y un estudio arqueológico preliminar.

La segunda fase –marcada para finales del año que viene–, contempla la construcción del nuevo edificio donde estará ubicada el área de hospitalización para 252 pacientes y un bloque quirúrgico con 14 quirófanos. En este mismo edificio, se instalarán las salas de radiodiagnóstico, el mortuorio, los despachos médicos, el almacén general y, lo más destacado, la rambla de unión entre los dos edificios que conformarán el complejo sanitario. Además, en esta etapa, se pondrá en funcionamiento el helipuerto provisional que dará paso al definitivo, situado en la cubierta.

El total de la superficie construida en esta segunda fase es de poco más de 78.800 metros cuadrados, de los cuales 53.000 son asistenciales. Además, habrá una superficie de urbanización de más de 14.000 metros cuadrados.

Las fases futuras del proyecto del nuevo Hospital Joan XXIII también comportarán la adecuación de algunas áreas del edificio C –donde hay ubicado actualmente el servicio de Urgencias–, la ampliación de los nuevos edificios de investigación y docencia y el derribo del edificio D –el de ladrillos marrones–. Para estas futuras fases no hay financiación, por el momento. Una vez más, Tarragona y su ciudadanía sufre las consecuencias de la lentitud propia de la administración.

La voz de las instituciones y entidades

«Los profesionales están cansados de vivir entre constantes reformas»
Sergi Boada. Col·legi de Metges

Para Boada, el nuevo hospital es necesario porque los profesionales están cansados de vivir entre reformas. Además, asegura que el actual equipamiento no cumple con criterios medioambientales, por ejemplo. «Es un edificio desfasado», añade. 

«La Generalitat habla mucho de Madrid, pero ella tampoco cumple con los compromisos»
Laura Roigé. Cambra de Comerç

Roigé opina que «con la salud no se juega» y que no es justo que la Generalitat lleve tantos años «mareando» con un tema tan importante como el hospital. Roigé cree que con la pandemia se ha puesto en evidencia la necesidad de un nuevo edificio.

«La potenciación del Joan XXIII es un impulso muy necesario para Tarragona»
Pau Ricomà. Alcalde de Tarragona

El alcalde opina que el nuevo equipamiento «es una gran oportunidad de futuro para la ciudad, que servirá para reforzar el papel de Tarragona dentro de nuestra área sanitaria». Ricomà destaca que será un punto de captación de talento médico.

«Se ganarán 78.000 metros cuadrados y más calidad asistencial»
Josep Maria Cruset. Port de Tarragona

«Es una inversión muy importante en un equipamiento estratégico para la ciudad y el territorio», dice Cruset, quien añade que el nuevo edificio permitirá ganar espacio y calidad asistencial. El Port confía en qué les obras empiecen en 2022.

«Es igual de importante el nuevo edificio como un refuerzo del personal»
Lilian Fernández. FAVT

La Federació d’Associacions de Veïns de Tarragona (FAVT) se reunirá pronto con los responsables de la sanidad catalana. De momento, piden que no solo se amplíen las instalaciones, sino que «las inversiones repercutan en un aumento del personal».

«Igual que tenemos un gran hospital en Reus, también nos lo merecemos aquí»
María José Figueras. URV

Figueras cree que la pandemia ha evidenciado que la dimensión del Hospital Joan XXIII es insuficiente. «Un nuevo equipamiento, con servicios más modernos y accesibles, daría más seguridad a los ciudadanos», dice la rectora de la URV.

«En este y otros temas somos como la Cenicienta, todo lo tenemos antiguo»
Àngel Òdena. Baríton

 «Tenemos un hospital que se cae a trozos», dice el barítono tarraconense Àngel Òdena, quien opina que «no hay suficiente con remodelarlo. Es necesario hacer uno de nuevo». Òdena asegura que la Generalitat tiene Tarragona un tanto olvidada.

«Es necesario que una área metropolitana de 650.000 habitantes tenga dos hospitales»
Noemí Llauradó. Diputació de Tarragona

 Llauradó cree que es urgente y necesario el nuevo hospital para «ampliar la cartera de servicios y para realizar intervenciones de alta complejidad». Además, opina que, por el volumen de población, es más que justificado el nuevo equipamiento.

«Se están produciendo una reiteración de retrasos por parte de la Generalitat»
Jacint Rodríguez. CBT

 «Pese a las sucesivas remodelaciones, el Joan XXIII ha quedado antiguo», dice el presidente del Club Bàsquet Tarragona, quien añade que «tener un hospital de referencia en Tarragona no debería esperar más. Ya hemos esperado suficiente».

«Existe un agravio comparativo con otras provincias, pero a todos los niveles»
Javier Escribano. Associació Hostaleria Tarragona

 Escribano cree que el nuevo equipamiento revalorizará la ciudad. El representante de los restauradores de Tarragona se muestra crítico y asegura que existe agravio comparativo a nivel de inversión entre Tarragona y el resto de provincias catalanas.

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