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Puig renegociará el traspaso de carreteras con el Estado

El Ayuntamiento no descarta pedir alguna contraprestación económica 

Núria Riu

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La entrada de Tarragona desde la Avinguda de Roma ahora es del Ayuntamiento.  FOTO: pere ferré

La entrada de Tarragona desde la Avinguda de Roma ahora es del Ayuntamiento. FOTO: pere ferré

El Ayuntamiento de Tarragona estudiará en qué sentido se pactarán las condiciones del traspaso del segundo paquete de carreteras interurbanas con el Estado. Así lo avanzó ayer el portavoz del gobierno y concejal de Territori, Xavier Puig, quien abría la puerta a una «renegociciación» de los términos del mismo. «Es posible que hagamos algún cambio, pero primero debemos acabar de conocer las necesidades», afirmaba.

Las declaraciones del edil republicano llegaban después de que el Ministerio de Fomento confirmó este miércoles que ha cedido la titularidad del primer paquete, por el que la administración local no ha ingresado ni un euro. Según el acuerdo al que había llegado el antiguo gobierno, el nuevo contrato debía firmarse en las mismas condiciones. Tan solo se incluyó la construcción de dos rotondas, en la N-340, una en la zona de Torreforta y la otra en Cala Romana. «Lo lógico y leal entre administraciones es que haya una contrapartida en inversiones en beneficio de la movilidad de los tarraconenses», afirmó.

Ganar agilidad

Según el convenio firmado el pasado 18 de abril, el Ejecutivo de Madrid ha traspasado al Ayuntamiento de Tarragona un total de 28 tramos, que en total suman 7,3 kilómetros de vías urbanas. Incluye ejes como el acceso al Tanatori o la antigua N-340 desde la Plaça de la Imperial Tarraco al puente del Francolí, es decir, la Avinguda de Roma. 

La Avinguda d’Andorra y el acceso a Cala Romana son otros de los ejes, que eran titularidad de Fomento, y ahora han pasado a manos del Ayuntamiento. «El mantenimiento no se hacía, por lo que no perdemos nada, sino que ganamos agilidad para hacer inversiones y transformarlas, evitando una tramitación engorrosa», apuntaba el responsable consistorial.

El Ayuntamiento de Tarragona solicitará en las próximas semanas una reunión con el Ejecutivo Central, para afrontar la segunda parte pendiente. Ésta es de más envergadura, ya que en total suma otros trece kilómetros. El portavoz de gobierno se mostró convencido de que «en poco tiempo» podrá firmarse el nuevo convenio. «Ambas partes estamos interesadas en que el acuerdo se haga efectivo. Es cuestión de voluntad», afirmó.

La administración local quiere «desencallar» esta cuestión para avanzar en su integración urbana. «Si tenemos la titularidad, tenemos más margen para actuar», decía Puig. 

De entre los proyectos que se han puesto encima de la mesa, el nuevo gobierno de Tarragona defiende que la prioridad debe la habilitación de un carril bici que conecte los campus Sescelades y Catalunya. El objetivo es que éste vial llegue también hasta la Plaça de la Imperial Tarraco y, a partir de ahí, hacia los barrios de Ponent y la antigua Universitat Laboral. 

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) llevaba esta propuesta en su programa electoral para las elecciones del pasado 26 de mayo. Se trata de un itinerario educativo que permitiría conectar hasta dieciocho centros de la ciudad.

Ahora, tan solo tiene carril bici un tramo de la antigua carretera de València entre la gasolinera y Bonavista, un eje discontinuo que impide la conexión del centro con los barrios.

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