Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

'Quiero justicia y que paguen la operación a mi hospital'

La mujer, a quien la mutua dio el alta dos veces cuando no podía estar de pie, ha sido operada, finalmente, en el Joan XXIII
Whatsapp
Cristina Díaz fue operada hace unas semanas en el hospital Joan XXIII y necesita muletas para caminar.  Foto: Lluís Milián

Cristina Díaz fue operada hace unas semanas en el hospital Joan XXIII y necesita muletas para caminar. Foto: Lluís Milián

«Quiero justicia y que paguen la operación a mi hospital de la seguridad social». Así se expresa Cristina Díaz, actualmente convaleciente de la operación de artroscopia que le practicaron el pasado 14 de julio en la rodilla derecha en el Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona.

Para la mujer, que trabaja como auxiliar de enfermería en el mismo hospital, el hecho de que la operaran, y de forma preferente, es una confirmación del mal hacer de la mutua que le dio el alta hasta en dos oportunidades «cuando ni siquiera podía mantenerme en pie».

Los hechos sucedieron en octubre del año pasado, cuando se encontraba trabajando en la UCI del centro hospitalario y se lesionó la rodilla izquierda mientras se dirigía a atender a un paciente. En la mutua le indicaron, a diferencia del criterio de los médicos del hospital, que no necesitaba ni muletas ni reposo. Comenzó a sufrir sobrecarga y fuertes dolores también en la rodilla derecha (la que le acaban de operar). A los once días le dieron el alta y a las pocas horas de trabajo tuvo que ser atendida por sus propios compañeros.

Posteriormente, en diciembre, sin estar recuperada, le volvieron a dar el alta, pero entonces no se incorporó, sino que presentó un recurso ante el Institut Català d’Avaluacions Mèdiques. Le dieron la razón y declararon que el alta no era procedente.

 

Ansiedad y depresión

Desde entonces, asegura, los distintos médicos de la mutua sólo le han dado como respuesta «que magnifico el dolor» y no le han ofrecido tratamiento farmacológico ni rehabilitación. Fernández denuncia que se ha sentido maltratada por la empresa, que incluso contrató un detective para vigilarla. «Habría preferido que dedicaran ese dinero a curarme», asegura. A raíz de la situación está en tratamiento por ansiedad y depresión. «He perdido un año de mi vida», se lamenta. Cuando se recupere de la rodilla derecha la tratarán de la izquierda. La mutua (IMCmutual), por su parte, ha preferido no referirse al caso aludiendo a su política de protección de datos. Los compañeros de Díaz incluso convocaron una manifestación delante de la oficina en Tarragona hace unos meses para denunciar su situación.

El abogado de Díaz, Carlos Perdiguero, explica que tratarán de llegar a un acuerdo con la mutua para que reconozca su mala praxis en este caso, pero, de no conseguirlo, demandarán por la vía judicial.

Temas

  • TARRAGONA

Comentarios

Lea También