Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Quim Torra salva «in extremis» al rey y a la concubina en el Teatro Metropol de Tarragona

La Colla ‘La Bóta’ se encargó de juzgar a los protagonistas del Carnaval tarraconense, que expiran su mandato en la ciudad

NÚRIA RIU

Whatsapp
Quim Torra era el último en llegar al juicio, en el Teatre Metropol. FOTO: PERE FERRÉ

Quim Torra era el último en llegar al juicio, en el Teatre Metropol. FOTO: PERE FERRÉ

En el teatro, como en la vida misma, en el último suspiro las cosas pueden dar un giro de 180 grados. Y esto es lo que sucedía en el Judici del Rei Carnestoltes y su Concubina, que ya habían sido condenados a muerte cuando recibieron el indulto del president, Quim Torra, que había llegado tarde porque esto de Tarragona queda muy lejos y, claro, «no está muy acostumbrado a bajar al sur».

Torra era complaciente con los protagonistas del Carnaval tarraconense. Sin embargo, no lo fue tanto con el juez, Pau Risc-Humà Vaimorat, quien fue sentenciado por «traición» y consideró que «los de Esquerra son de condenar a la ligera a la gente». Con este inesperado final, la Colla la Bóta sorprendía un año más en un juicio, que tenía lugar anoche en el Teatre Metropol, y que era el preludio del final de unos días en los que la fiesta y el desenfreno han reinado las calles de Tarragona.

Encima del escenario no faltaron el sergento Menguado y el intendente Sever Rigorós, dos agentes de la Guàrdia Civil y los Mossos d’Esquadra, que intentaron poner orden. «Quedan prohibidas las lentejuelas. El Carnaval ha acabado», anunciaban al auditorio.

Espectáculo Drag Queens en el teatro Metropol, donde ayer acogian el 15º Certamen Drag Queens & Drag King

Marisa la mecanógrafa, «más lenta que los de Esquerra pidiendo la independencia», tomaba nota de las declaraciones de los testigos. Por su parte, el caporal Herrántez, la Petri Química y mosén Miquel Mañagues, conformaban el jurado popular. Risc-humà presidía la mesa. Lo hacía ayudado de una intérprete para que pudieran entenderse sus palabras. «Siempre anda con un polvorón en la boca», le metían en cara.

La primera en comparecer era Maria Desenfrenada. En esta ocasión no dejó la furgoneta en la Baixada de la Misericòrdia, sino que salió precipitada cuando iba por los barrios de Ponent y salió volando como metralla.

Las declaraciones de James Bond y Sa Majestat la Corona Virus dejaban a los protagonistas de la fiesta en una situación comprometida. Especialmente duras fueron las explicaciones de la monarca, quien culpaba al Rei y a la Concubina de «competencia desleal». «Han provocado vómitos, resacas y dolor de hígado», aseguraba.

Tramo final

Y si la situación no era lo suficientemente complicada, salían los de la Semana Santa en procesión. Los del «capirote» acababan con las expiraciones de Sus Majestades para intentar salvarse de la hoguera. «Por culpa de estos viciosos estamos perdiendo adeptos», afirmaban.

El juicio de la Colla la Bóta ya se ha incorporado como otro de los actos que no hay que perderse. Después de un fin de semana de rúas, carrozas, lentejuelas y plumas, llega el momento de la sátira, el humor y las puñaladas. Aunque las primeras tienen más concurrencia, en este tramo final las lenguas viperinas son las protagonistas. La Mascarada del Dol y la Vetlla del Fèretre serán otras dos muestras a lo largo del día de hoy de este toque más humorístico. Ambas llevan el sello de La Bóta, que cuenta con unos adeptos que, cada vez más, también reivindican este Carnaval.

Temas

Comentarios

Lea También