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Rasquera es el municipio más independentista y La Canonja el más unionista

Rasquera, Ginestar y Miravet son los pueblos más soberanistas de la provincia. La Canonja es el más pro 155. Vila-seca, la población de Catalunya donde más arrasó Ciutadans. Salou es la segunda

Raúl Cosano

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El 21-D deja una provincia de contrastes, con las posiciones de los frentes bien definidas pero con diferencias brutales y enquistadas en el territorio. El interior y el mundo rural siguen siendo terreno independentista mientras que el litoral y las grandes ciudades se erigen en baluartes del constitucionalismo. Pero más allá de esas zonas, ¿qué hay si se realiza un análisis municipal?. Igualmente, grandes desequilibrios. El municipio de más de 500 electores donde más triunfó el soberanismo es Rasquera (Ribera d’Ebre). Allí las tres fuerzas soberanistas superaron el 86% de los votos, donde buena parte de esos sufragios (48,12%) fueron republicanos. 

Hay otras dos poblaciones ebrenses con una dinámica similar en la que el independentismo se ha hecho fuerte. Son Ginestar (más de un 83% de apoyos) y Miravet, con el 79% de las papeletas en esa línea soberanista. Ese último municipio es, de hecho, donde ERC ha conseguido más votos en proporción al censo –de toda Catalunya– y también donde hubo más sufragios que se podrían denominar de izquierdas, considerando ahí también a los comunes, la CUP y el PSC. 

En ese voto soberanista destacan dos municipios tarraconenses más: La Vilella Alta, el pueblo con más apoyo a la CUP (un 25%) y La Bisbal de Falset, donde más sufragios tuvo Junts per Catalunya (un 63%), sin bien es verdad que se trata de localidades muy pequeñas donde esos censos tan reducidos pueden arrojar porcentajes distorsionados. 

En el otro extremo encontramos los pueblos menos independentistas. En la provincia el más unionista según los resultados del 21-D es La Canonja. Los tres partidos soberanistas alcanzaron únicamente un 22% de los apoyos en esa población en la que, como en el resto de la periferia de la capital tarraconense, el constitucionalismo gana con amplitud. 

Pero, además, La Canonja se podría definir como la población de la provincia donde hay más apoyo al artículo 155, ya que fue donde PSC, PP y Cs consiguieron más porcentaje de votos: casi un 69% entre los tres. La Canonja, antaño barrio de Tarragona, no es ajena a lo que ha sucedido en esas áreas cercanas a las grandes poblaciones: feudos históricamente socialistas en los que se ha impuesto con holgura Ciutadans. Es más: La Canonja es uno de los tres municipios catalanes donde el partido naranja ha fraguado su espectacular dominio. El pueblo ocupa la tercera posición del ranking donde Cs tuvo más votos. 

El raro caso de Vila-seca
Las otras dos son para localidades tarraconenses. La primera de ellas es Vila-seca, donde el partido de Inés Arrimadas cosechó el 47,51% de los votos (prácticamente uno de cada dos). Ese lugar de la Costa Daurada ya se vislumbraba como favorito para que Ciutadans impusiera su hegemonía. 

Vila-seca es uno de los municipios con un comportamiento más curioso: vence el unionismo en cada nuevo envite autonómico pero en las municipales se impone con claridad Josep Poblet, un alcalde del PDeCAT, fuerza implicada directamente en el independentismo, lo que deja entrever las distintas lógicas que imperan según el tipo de comicios. 

La segunda población de Tarragona (pero también de Catalunya) donde Cs ha cimentado su triunfo ha sido Salou. En la capital de la Costa Daurada el naranja logró el 43% de los votos. La Canonja ocupa el tercer lugar, por delante de otras poblaciones que han sido muy importantes en el auge de Cs: ahí aparecen Constantí, Roda de Berà o Cunit. 

Mención aparte merece La Pobla de Mafumet, donde sucede algo similar a Vila-seca. Domina Cs –un 42% de votos– aunque en las municipales venció CiU, si bien es verdad que el alcalde, Joan Maria Sardà, pertenecía a Unió cuando el partido se integraba en esa federación ya extinta. 

El balance deja también espacio para algunas curiosidades. El pueblo más socialista de toda Catalunya está en el Montsià: se trata de Mas de Barberans. Allí ganó ERC pero lo hizo solo por tres votos (menos del 1%) de diferencia con respecto al PSC. Por su parte, Godall es la población de Tarragona con más impulso porcentual al PP, con un 12% de los apoyos. 

¿Y en cuanto a los comunes? Renau, en el Tarragonès, es el pueblo con un tanto por ciento más elevado de apoyo a Catalunya En Comú- Podem, con un 8,7% de los votos emitidos. Como ya sucedió el 27-S de 2015, el Montmell fue la población tarraconense con una abstención más elevada. La participación se quedó en el 72,59%, ocho puntos inferior a la media tarraconense y nueve, aproximadamente, con respecto a la catalana. Conesa, en la Conca de Barberà, fue el pueblo de Catalunya que registró más votos en blanco, con un 4,82%, y Vallmoll (1,57%), en el Alt Camp, el que acumuló más papeletas nulas. 

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