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Recta final de las obras de remodelación del Passeig Marítim de Tarragona

En los últimos días ya puede verse el ‘mini’ Balcó del Mediterrani con vistas a la playa del Miracle

Núria Riu

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Unos viandantes contemplan desde la pasarela del Miracle las obras del paseo, con el nuevo ‘mini’ Balcó del Mediterrani.   FOTO: pere ferré

Unos viandantes contemplan desde la pasarela del Miracle las obras del paseo, con el nuevo ‘mini’ Balcó del Mediterrani. FOTO: pere ferré

Los tarraconenses que estas fiestas han pasado por el Passeig Marítim ya han podido ver la réplica del Balcó del Mediterrani que se ha instalado junto a la playa. Se trata de una estructura de acero de diez metros de longitud que prácticamente está alineada con la obra que Ramon Salas Ricomà construyó a finales del siglo XIX en frente de esta misma playa, a una altura de cuarenta metros sobre el nivel del mar.
El balcón se encuentra delante de los ascensores de acceso a la plataforma, en una zona en la que el nuevo paseo se ensancha y que quiere convertirse en una especie de mirador y punto de encuentro delante de la playa. 

La instalación de la barandilla ha permitido constatar que el proyecto de remodelación del Passeig Marítim encara su recta final. Desde la Autoritat Portuària aseguraron ayer que, por el momento, las condiciones meteorológicas han permitido avanzar según lo previsto. Esto significa que a finales del próximo mes de enero debería poder inaugurarse esta esperada obra de remodelación, que culmina la mejora de esta parte del frente litoral.

La intervención empezó el pasado día 3 de abril. Afecta a un tramo de casi 700 metros de longitud del Passeig Rafael de Casanovas. Una de las principales ventajas es que se ha reordenado el tráfico tanto de vehículos como de peatones y estos últimos ganarán espacio. 

Los coches circularán pegados a la vía del tren, en dos carriles de 3,30 metros cada uno. Por su parte, la parte más próxima al mar se ha reservado para las personas, con un arcén que medirá tres metros de ancho en su espacio más estrecho, hasta seis metros en el más ancho. Junto a la calzada para los coches se habilitará el carril bici bidireccional de tres metros de ancho. Además, se ha reservado un espacio de 1,20 metros, junto a la zona de peatones, para el mobiliario urbano y la zona ajardinada. En total se instalarán dos fuentes de agua, adaptadas para niños, y aparcabicis. 

El nuevo Passeig Marítim será inclusivo, con una línea de baldosas de punta a punta para que los ciegos reconozcan el espacio. También se ha habilitado una rampa de 2,20 metros de acceso a la playa para que las personas con movilidad reducida puedan bajar a la arena. Está a la misma altura del talud para subir y bajar desde la pasarela, para facilitar el acceso.

La inversión total asciende a 850.000 euros (sin IVA). La mejora del nuevo Passeig Marítim será la primera obra que inaugurará el nuevo presidente del Port de Tarragona, Josep Maria Cruset, que ha dado continuidad a una obra que inició su predecesor, Josep Andreu. El siguiente paso serán las obras de rehabilitación de la antigua sede de la Autoritat Portuària. 

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