Tarragona Política

Ricomà sondea hoy a la CUP

Primer contacto. ERC, Comuns y cupaires rompen el hielo este jueves. El punto caliente es el de moderar a corto plazo los gestos soberanistas 

Octavi Saumell

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Pau Ricomà junto a Laia Estrada y Dídac Nadal, en una imagen de achivo. Foto: C.P.

Pau Ricomà junto a Laia Estrada y Dídac Nadal, en una imagen de achivo. Foto: C.P.

Esquerra Republicana, En Comú Podem y la CUP mantendrán hoy la primera reunión formal para negociar una posible incorporación de las dos ediles cupaires –Laia Estrada y Eva Miguel– al equipo de gobierno, actualmente formado por los siete concejales de ERC y los dos de los Comuns.

El encuentro, solicitado hace 15 días por las anticapitalistas, servirá para romper el hielo después del últimátum lanzado por Estrada el pasado viernes, y que tenía la fecha de mañana como deadline. 

De hecho, la convocatoria para la reunión de este jueves se tramitó ayer al mediodía, una circunstancia que ha generado un cierto recelo entre las cupaires, que afrontan el encuentro con pocas esperanzas de éxito pese a haber abierto la puerta para que Tarragona se convierta en la ciudad de mayores dimensiones de Catalunya en la que formarían parte del gobierno.   

«La aritmética es la que es»
En la negociación de hoy tomarán parte, entre otros, el alcalde –Pau Ricomà (ERC)–, la primera teniente de alcalde, Carla Aguilar Cunill (ECP), y Laia Estrada (CUP). En esta primera aproximación programática se pondrán sobre la mesa las exigencias de máximos de las cupaires, como son la limitación de los sueldos políticos a un máximo de 27.700 euros, suprimir el cuadro del Rey Felipe VI del Saló de Plens, redactar un plan de terrazas o impulsar que la iglesia pague IBI.

Pese a ello, tanto ERC como En Comú Podem transmitirán a los anticapitalistas su voluntad por moderar, a corto plazo, la política de gestos para centrarse «en impulsar el cambio», tras doce años de alcaldía socialista. Esta será, sin duda, la patata caliente de la reunión. La aritmética es la que es y tot s’aguanta per un fil. En los primeros cien días no es momento para pisar el acelerador ni de marcar paquete.

De ahí se entiende el freno de mano que ha evidenciado Ricomà sobre la posibilidad de colgar la pancarta en apoyo a los políticos presos o a poner el lazo amarillo en el balcón de la Plaça de la Font. De hecho, el propio alcalde ya ha anunciado que ésta será una cuestión que se votará en el Saló de Plens. 

«Ricomà no cambiará. Seguirá yendo a manifestaciones, llevará el lazo y continuará visitando a los presos, pero los gestos ya llegarán en su momento», afirman las fuentes consultadas, en referencia a la sentencia del Supremo que está en el horizonte.

Los republicanos reivindican el hecho de priorizar el arranque de un gobierno que, según indican, les genera buenas sensaciones. «Hasta ahora no había relación con los Comuns, y lo cierto es que los primeros días están siendo muy positivos», afirman las fuentes. 

De manera parecida se expresan los Comuns, que están «seguros» de que la CUP entrará en el gobierno «si se prioriza un pacto de ciudad», dejando de lado el Procés. «Tarragona no es como Girona u Olot», afirman para ejemplarizar la complejidad que entraña la situación nacional en su asamblea de militantes. Llegan las primeras lluvias de un mandato que se prevé tormentoso.   

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