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Ricomà «se queda» el uso del Saló dels Tarragonins Il·lustres

Limita por decreto que la sala se destine para las reuniones de Alcaldía y del equipo de gobierno, lo que enerva a la oposición

Octavi Saumell

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Pau Ricomà, en una imagen de junio de 2019 en el Saló dels Tarragonins Il·lustres. FOTO: Alba Mariné

Pau Ricomà, en una imagen de junio de 2019 en el Saló dels Tarragonins Il·lustres. FOTO: Alba Mariné

El Saló dels Tarragonins Il·lustres, situado en la Plaça de la Font, se destinará únicamente para las reuniones organizadas por Alcaldía y el equipo de gobierno. Así se especifica en un decreto del pasado 18 de agosto del alcalde, Pau Ricomà (ERC), que ha enervado a las formaciones de la oposición, que le acusan de «limitar la participación de los partidos, de los sindicatos y de las entidades».  

En el documento, al que ha tenido acceso el Diari, se indica que el antiguo Saló dels Penjats «es una sala de reuniones polivalente para actos protocolarios», que «tiene capacidad para entre 14 y 22 personas» y que «no dispone de sistemas de amplificación de sonido». Por ello, en el texto el alcalde especifica que, por lo que se refiere a  su regimen de utlización, «esta «se reserva únicamente para la realización de actos internos organizados por el Ayuntamiento». En concreto, cinco son los casos habilitados para ocupar esta sala, situada entre el Saló de Plens y Alcaldía. 

Según decreta Ricomà, se podrán llevar a cabo «las reuniones y y los actos organizados por Alcaldía, que tendrán la naturalieza de prioritarios», mientras que también se realizarán «las reuniones de la Juntes de Portaveus, las de la Junta de Govern Local y las comisiones informativas, así como otras reuniones de los órganos colegiados». Paralelamente, también se permitirá «la ceremonias de bodas civiles que previamente hayan sido solicitadas y cuando sean compatibles con los actos previstos por el Ayuntamiento en esta sala». Paralelamente, el decreto avala «las reuniones internas de trabajo o protocolarias organizadas por el equipo de gobierno», a la vez que recalca que «el uso del Saló dels Tarragonins  Il·lustres no se podrá ceder a terceros».

PSC: «Es un grave error»
El decreto, enviado la pasada semana a las formaciones de la oposición, no ha gustado ni al PSC ni a Cs ni al PP, que hasta ahora podían hacer uso del espacio. «Es un grave error, estamos hablando de un espacio que es de todos. Están limitando la participación ciudadana y los derechos de partidos, de las entidades y de la gente», lamenta el concejal del PSC Berni Álvarez, quien recuerda que el uso del espacio «no había comportado nunca ningún problema», por lo que insta al ejecutivo liderado por el alcalde Pau Ricomà «a replantearse este posicionamiento».   

De manera parecida se expresa Lorena de la Fuente (Cs). «En el Ayuntamiento hay actualmente unos 1.200 trabajadores y cinco salas para reunirse, que ahora serán solo cuatro –Sala Fòrum, la de Intervenció y dos soterradas de la Rambla Nova–. Dependiendo del día, hay saturación para poder usar estos espacios», critica la política de la formación naranja, que destaca que «es una iniciativa que no se entiende» y lamenta, asimismo, que «el alcalde excluye a la oposición, a los sindicatos y los empleados municipales para quedarse con un uso sectario de un espacio que es común». 

José Luis Martín (PP) también es contundente con la resolución. «Es una muestra del despotismo del alcalde, que presumía de que iba a cambiar las maneras de relacionarse con la ciudadanía. En cambio, lo que ha hecho es cerrar a cal y canto el Ayuntamiento para el uso y disfrute de ls formaciones independentistas que son las que ahora gobiernan la ciudad», afirma el líder del partido conservador. 
El nuevo curso político –el último entero antes de las elecciones municipales de 2023– empieza con una polémica inesperada y que hace presagiar unos meses con curvas hasta el pico de la nueva etapa: la negociación de los presupuestos para 2022.   

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