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Risas tarraconenses que cruzan todas las fronteras

Viaje a Angola. Una expedición de cuatro payasos residentes en Tarragona viaja durante diez días a este país africano para llevar el buen humor a los refugiados

Agnès Llorens Altimís

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Los tres integrantes -uno de ellos, en foto- antes de partir hacia el país africano, donde estarán hasta el próximo 25 de julio. FOTO: CEDIDA

Los tres integrantes -uno de ellos, en foto- antes de partir hacia el país africano, donde estarán hasta el próximo 25 de julio. FOTO: CEDIDA

En la maleta ya está todo lo imprescindible; maquillaje, zapatos enormes, maquillaje, pelucas, martillos de plástico, globos de agua, elásticos, ropa multicolor  -por supuesto, la inequívoca nariz rojiza- y, sobretodo, mucha ilusión.

Cuando lean estas líneas, la expedición formada por cuatro payasos de Tarragona -Héctor de la Salud, Marta Renyer, Nuria Garcia y Éric Rieu- ya estará embarcando camino de Angola, en África, con una missión que tiene como objetivo esparcir risas entre los niños y mayores de la comunidad de refugiados que huyen del conflicto del Congo, en una missión que -como todos los grandes argumentos- a buen seguro que mezclará las sonrisas con las lágrimas con un balance positivo. 

«Tenemos muchas ganas de viajar y de que esta experiencia sea inolvidable», nos cuenta uno de los inegrantes de la expedición, Héctor de la Salud, que avanza que la iniciativa del viaje surge de la colaboración de Pallassos Sense Fronteres con la Circoteca Passabarret. La iniciativa, como sucede en la mayoría de las actuaciones que emprenden estas entidades que se mueven en el ámbito internacional, es es aportar un grano de arena para mejorar la situación emocional de los niños y niñas que sufren las consecuencias de conflictos armados, guerras o catástrofes naturales.

En esta ocasión, el destino de estos expedicionarios será Angola, en una ruta que les llevará hasta la capital del país, Luanda, y a otras ciudades como Dundo, ubicada en el norte del Estado y cercana al Congo, una ubicación en la que trabajarán en campos de refugiados, centros de acogida y un hospital. «Vistaremos lugares en los que viven ciudadanos en situaciones muy dificiles y nuestra misión será que, durante unos minutos, consigan olvidar sus problemas y pasen un buen rato», destaca De la Salud, que apunta que «aunque nos han explicado lo que nos encontraremos, seguro que en vivo y en directo será mucho más duro y, por supuesto, más enriquecedor para todos». 

El viaje tiene una duración prevista de diez días, durante los cuales visitaran diferentes puntos,acompañados por responsables de Pallassos Sense Fronteres y de ACNUR, que colabora en esta iniciativa.

«Para muchos de nosostros esta es la primera vez que participamos en un trabajo en una destino internacional de este calibre y nos hemos preparado para poder realizar nuestro cometido ante un público que vive situaciones límite, lo que seguramente será una experiencia que, a buen seguro, nos marcará de cara al futuro», destaca este integrante de una comitiva que está vertebrada por tarraconenses que viven en la ciudad y que parten com muchas ganas de poder ayudar arrancando sonrisas. 

De este modo, se prevé que durante los diez días de expedición -su regreso está fechado para el próximo 25 de julio- el grupo se desplace en furgoneta y a través de vuelos internos para llegar hasta las diferentes ciudades donde se les espera. El objetivo es llegar jasta el mayor número de escenarios posible, una tarea que realizarán acompañados por guías especializados, que cuentan con experiencia previa en países en conflicto y con la aportación de algunos de los miembros del cuarteto escénico, que ya han participado en viajes similares en entornos de conflicto social y armado, como el Líbano y Jordania.

En este plano -y a nivel personal- De la Salud admite que él es uno de los miembros del equipo que no cuenta con referentes de expediciones anteriores en zonas con conflictividad social en otras partes del mundo  y apunta que «estoy convencido que regresaré enfadado con la manera como transcurren las cosas a nivel mundial y que estos días seran, para todos, un baño de realidad, pero asumo en reto con muchísimas ganas». 

A nivel artístico, una de las dificultades que surgen de este viaje es la necesidad de imbricar las diferentes apitudes artísticas de los cuatro integrantes de la expedición, que suman una àmplia experiencia como payasos, pero que nunca hasta ahora habían trabajado como cuarteto.

«Hemos preparado actuaciones en solitario, por parejas y también un número final conjunto, en el que actuamos todo y que hemos estado ensayando estas últimas semanas», explica De la Salud, que detalla que, aunque todos los integrantes del viaje se conocen entre ellos desde hace tiempo, «hace falta un rodaje para ver como nos relacionamos entre nosotros, pero esperamos que el trabajo que ya hemos hecho para preprarar el espectáculo de sus frutos y que el público disfrute de ello». Seguro que, al regresar, tienen muchas cosas que contarnos. 

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